Los penquistas se ponen al día con el Café Pendiente

Los penquistas se ponen al día con el Café Pendiente

Compartir
El café pendiente es esperado por quienes lo necesitan. Fuente: El Quinto Ojo

Autoras
Bárbara Berríos y Fernanda Vidal

Diario El Quinto Ojo, Colegio Particular San José (San Pedro de la Paz)

El Café Pendiente es una iniciativa sin fines de lucro nacida en la ciudad de Nápoles, Italia hacia el año 2008 con el nombre de “Caffe Sopesso”. Gracias a la difusión en las redes sociales se fue extendiendo con éxito en países desarrollados como Francia, España, Canadá y Estados unidos y luego a los demás países.

Esta cruzada se basa en la solidaridad, la confianza y la inclusión. Consiste en que el cliente compre un café caliente anticipadamente para que luego una persona necesitada lo retire.

“Rendibú”, pionero del Café Pendiente en Concepción

En 2013 llegó a Chile, específicamente a la Sala Espacio Taukare en Valparaíso. En 2016 ya existen 19 locales. Nueve de ellos son de la región del Biobío.

En 2014 el Café Rendibú fue la primera cafetería del Gran Concepción que se hizo parte de esta campaña, implementando este servicio en los dos locales del centro.

Este Diario fue hasta el local ubicado frente a la Plaza de la Independencia y conversó con la Encargada Carolina Lettelier Bravo, quien explicó que: “El Café Pendiente está hecho básicamente para la gente que menos tiene. Los clientes compran un café que cuesta $1.100 y no se lo llevan, sino que lo dejan acá, queda “pendiente” e inmediatamente es anotado en una pizarra. Las personas en situación de calle pueden retirarlo en la medida que estén disponibles”.

Frente a la interrogante de cómo los distribuyen a los beneficiados, agregó que “Esta es una acción basada en la confianza. No podemos cuestionar si quien viene a buscarlo tiene o no dinero para comprarlo. A veces vienen estudiantes a cobrar un café, y ahí yo les tengo que explicar que lo ideal es que lo retire alguien que lo necesite realmente”.

Contó que además están implementando la modalidad propia llamada “almuerzo pendiente”.

Al terminar la visita, se pudo ver cómo un joven en situación de calle entró a Rendibú y solicitó el café que ya alguien había pagado para él. La cajera amablemente se lo entregó. Él agradeció con una sonrisa y se sentó a disfrutarlo. Ella, borró el café pendiente y lo sumó a la cifra de cafés entregados. Van 1524 cafés entregados y a esa hora no quedó ninguno pendiente.

“Starbucks” se sumó hace un mes

El Starbucks del Mall del Centro en septiembre se adhirió a esta acción solidaria, junto a los locales del Mall del Trébol y el de Los Carrera.

Camila De la Hoz, Supervisora, comenta que “Starbucks se dedica en un 100% al tema de las acciones sociales, y esto se hace más que nada para ayudar al prójimo. Todos los locales apadrinan distintos hogares. Nosotros nos ocupamos de la Fundación “Cread Arrullo”, donde hay niños que están abandonados”.

Declara que “El café que se deja pagado es el más barato, pero a criterio del Supervisor de turno podemos cambiarlo por otro, agregarle un poco de crema, leche, frutas o chocolates. Ya llevamos 15 cafés pagados y entregados”.

En esta causa los beneficiados no solo son quienes retiran el café caliente que alguien ya pagó para ellos, sino también los que lo dejan pagado. Es el caso de Ayleen Rivera Pereira, estudiante de Psicología de la USS, que ha participado de la iniciativa y que conversó con este medio. Asegura que: “Uno se siente bien de saber que alguien que no puede comprar ese café, sí lo puede disfrutar. Es reconfortante alegrar a los demás”.

En los distintos locales están las pizarras que cuentan los cafés y ayudan a que cada día sean más los penquistas que se enteran y se ponen al día con la solidaridad.

No hay comentarios