Señor Director:
En diferentes conversaciones, me he dado cuenta de que en mi comuna se tiene una muy mala opinión respecto de los artistas callejeros, como es el caso de los grafiteros, confundiéndolos con maleantes que sí hacen uso de esta actividad en forma destructiva, provocando la molestia de las personas y haciendo que piensen que todos son iguales.
Generalmente, los artistas callejeros piden permiso, crean dibujos que tienen significado y no son invasivos. Por el contrario, los maleantes no piden permiso, hacen rayas, figuras obscenas y muchas carentes de cualquier sentido, provocando la molestia popular y siendo completamente invasivos, ya que no respetan los lugares tanto públicos como privados.
En mi opinión, sería bueno que se pudieran habilitar espacios donde se realizaran eventos con temáticas programadas para que estos artistas puedan realizar sus pinturas.
Carol Carrasco Latapiat

















