Autora: Catalina Angélica Ordenes Parra.
Diario La Paloma Mensajera, Colegio Santa María (La Ligua)
Roco es una comunidad emprendedora perteneciente a la localidad de Valle Hermoso. Gran parte de sus pobladores son partícipes en la elaboración de los mejores tejidos de la zona y sus exteriores. Es la cualidad principal por la que es reconocida la localidad; en los viajes que he tenido, nunca falta la pregunta “¿de dónde eres?”, a lo que la respuesta en su mayoría es comentada por “¡ah! de Valle Hermoso, de donde los chalecos”.
Con el frío que acecha estas fechas, he notado que los habitantes, y sobre todo los jóvenes, hemos estado usando prendas baratas, a base de fibras artificiales, las cuales se desgastan bastante rápido a diferencia de un tejido de notable distinción. Sin embargo esta lamentable acción no es realizada de manera consiente; solo se compra lo que se cree que es mejor sin saberlo si quiera, y el mercado local no había tenido una manera de competir con la exportación hasta hace poco.
Unos meses atrás, desde Fosis se dieron aproximadamente $5.000.000, como aporte para comenzar un proyecto que cambiaría la vida de esta comunidad. Esta vez el dinero no sería para la producción de ganado como se estaba haciendo usualmente en este sector, sino para laborar con alpacas, lo que permitiría extraer su lana y llevarla a las tejedoras locales. Con esta iniciativa, se retomaría una actividad perdida hace varias décadas; se volvería a los orígenes en los que manualmente se esquilaba al animal y se preparaba la hebra para elaborar las prendas que posteriormente serán comercializadas.
Tuve la grata oportunidad de dialogar con el comunero Luis Carrasco, co-productor de alpacas, quien me dio algunos datos respecto al tema.
La Comunidad de Roco, en un principio pensaba utilizar estos fondos para criar animales de tipo ganadero. Aun así el pasado 25 de abril se comenzó con este nuevo desafío que les planteaba Fosis, la crianza de alpacas.
Don Luis ahora debe vivir en una casa junto a los animales, dado que debe alimentarlos y cuidar de ellos. Por ahora se cuentan con 20 alpacas traídas desde Llay-Llay, de las cuales 14, el próximo año, tendrían crías, aumentando de esta manera la producción, ayudando económica y turísticamente a nuestra zona. Si el proyecto resulta como se espera es probable que se traigan unos 50 ejemplares más. Son más de $7.000.000 que se cuentan en animales actualmente.
Estando en el lugar reflexioné en cuanto a las oportunidades que ofrece la crianza de estos animales, un verdadero aporte a nuestras tradiciones. Es un gran avance para la zona, que se vuelva al origen del tejido y es un gran ejemplo de culturización, no solo para quienes trabajan en el proyecto, sino también para las juventudes curiosas, no hay que negar que el tener más actividad local de este tipo es llamativo a los ojos de cualquier visitante. O acaso ¿no se ha sentido interesando cuando le cuentan sobre lo que hay detrás de un producto artesanal? Espero que se siga este mismo camino, el que permita hacerle honor a nuestro lema “tejiendo el futuro”.


















