La noticia que nadie quiere escuchar

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Históricamente severas inundaciones son recurrentes en Gran Avenida. A pesar de que este fenómeno meteorológico ocurre cada año, aún no es posible encontrar una solución definitiva a las inundaciones provocadas por la lluvia.

Autora: Constanza Castillo

Diario El Idopiano, Colegio Idop

Si ha llovido de manera persistente durante la noche, los vecinos de las comunas de La Cisterna y El Bosque, lo primero que deben hacer por la mañana, es salir a mirar su calle, para averiguar si es posible salir de sus casas o se encuentran atrapados por el agua.

Las calles anegadas han sido un problema que se ha repetido en la capital desde hace muchísimos años. Son varios los denominados “puntos críticos” por las autoridades, ubicados en diversos sectores de la Región Metropolitana.

Cuando los periodistas deben reportear esta situación, ya saben que deben dirigirse al sector de Gran Avenida, en el límite entre la comuna de La Cisterna y El Bosque, pues es seguro que allí encontrarán personas cruzando las calles con el agua hasta la rodilla, vehículos detenidos en la vía, vecinos intentando proteger sus hogares del ingreso del agua y si tienen suerte, encontrarán hasta al tradicional carrito cruzando personas de un lado a otro.

Sin embargo, la televisión no hace visibles todas las dificultades que estas inundaciones provocan.  En las calles interiores (Goycolea, Vicuña Mackenna, Covarrubias, Ada Observatorio, Ada Padre Hurtado (Ex Los Morros) Claudio Arrau, etc.) se convierten en verdaderos ríos que imposibilitan el desarrollo diario normal de los vecino.  Muchos estudiantes no pueden asistir a clases, bien porque no pueden salir de su casa o porque las calles en donde su colegio se encuentra están inundadas.  Las personas que salen cada día a trabajar, seguramente llegarán con retraso y completamente mojados, las ferias libres no podrán instalarse, etc.

¿Qué han hecho las autoridades?

Ante la imposibilidad de entrevistar el encargado de obras municipales de las comunas señaladas, se recurrió al Plan de Desarrollo Comuna disponible para verificar si esta problemática vecinal es considerada por las autoridades como  una prioridad a solucionar.

En la página web de la Municipalidad de El Bosque, fue posible encontrar el Pladeco (Plan de Desarrollo Comunal) desde el año 1999 hasta el 2016. En los años 1999 al 2002 el tema de los anegamientos ni siquiera es mencionado como una prioridad de la comuna por los mismos vecinos.  Aparecen como prioritarios temas como “allegados, pavimentación, cesantía” entre otros. En la planificación del año 2003 al 2008, el tema de las inundaciones por aguas lluvia aparece en 8ª prioridad de los vecinos, en una “consulta barrial” en la cual participaron más de dos mil vecinos.  Fue desplazada por temas se seguridad, salud y empleo.  Se plantea como estrategia “gestionar con el gobierno de nivel la solución al problema de los anegamientos”. En la planificación del año 2009 – 2016 se menciona explícitamente el problema, considerando que en esa época esta situación no representa grandes problemas, gracias a “importantes obras de recolección de aguas lluvia” efectuadas entre los años 2003 y 2008.

La comuna de la Cisterna, por su parte en el Pladeco 2009 2005, señala en el punto 3.4.3 sobre “riegos por inundaciones, que los desbordes serían “consecuencias de algunos canales”  y de una “incompleta red de colectores de aguas lluvia”.  Se menciona también que esta situación ha provocado la inundación “reiterada de zonas residenciales de la comuna”. Finalmente se pone de manifiesto que en los últimos años ha habido mejoras al respecto, gran al Plan Maestro de Aguas Lluvia.

Acerca del Plan mencionado, sólo fue posible encontrar una Memoria del año 2001, en donde se señala, efectivamente, que la infraestructura de estas comunas  es “insuficiente” para el escurrimiento de las aguas lluvia.

Sobre otras soluciones se mencionan también obras asociadas a concesiones viales, tales como la concesión Vespucio Sur  y la extensión de la línea 2 del Metro hasta Américo Vespucio. En el Plan 2012 – 2016 ni siquiera existe alguna mención a esta problemática.

Durante el invierno del año 2015, el diputado Daniel Melo, realizó un llamado a las autoridades comunales  para que realicen inversiones en infraestructura y en colectores de aguas lluvia pues “miles de vecinos se ven fuertemente afectados cada vez que llueve”.

El parlamentario destacó que en el año 2014 solicitó al Ministro de Obras Públicas, un Plan Maestro para estas comunas, pues carecen de la infraestructura adecuada, lo que se ha traducido en un problema que ha durado décadas. Concluye que “lo que ocurre cada vez que llueve en Gran Avenida es insostenible. Sus inundaciones son históricas”.

Los discursos son contradictorios. Mientras los vecinos ven, año a año, que se repiten las inundaciones desde hace “décadas”, los documentos municipales dan cuenta de problemas solucionados o problemas que ya no lo son.

Un diputado, hace apenas dos años, señala que las inundaciones en Gran Avenida “son históricas”. Los vecinos señalan que no sólo en Gran Avenida, sino también al interior de las poblaciones y villas.  En calles y pasajes que se inundan alterando sus vidas y en ocasiones destruyendo sus bienes.

Seguramente cada comuna tiene problemas de más importancia que solucionar y los recursos, como siempre son escasos.

Sin embargo, existe una realidad incuestionable.  La ciudad continúa sufriendo anegamientos. El cambio climático deja incertidumbre sobre el futuro comportamiento de las precipitaciones y por lo tanto es necesario visibilizar esta problemática como tal.

 

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