Quintrala, sinónimo de mujer empoderada

Quintrala, sinónimo de mujer empoderada

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Autora: Katalina Belén Troncoso Monzón

Diario La Paloma Mensajera, Colegio Santa María (La Ligua)

Luego de 352 años, debemos resaltar en la figura de La Quintrala a una mujer empoderada del campo chileno, dominado por hombres. Fuera de su seudónimo que provenía del quintral, la podemos conocer por Catalina de los Ríos y Lisperguer, mujer de gran influencia en el Chile del siglo XVII, procedente de un considerable poder adquisitivo y social, debido a que fue la única heredera de Gonzalo de los Ríos. En la época era muy mal visto que una mujer tuviera tanto dominio, algo que hoy por hoy es una lucha permanente, en nuestra sociedad.

Es común  centrarse en su figura negativa y decir que fue una mujer desquiciada, sin considerar que La Quintrala, fue una de las primeras mujeres líderes de la patria, que supo dirigir con mano firme sin sentirse  inferior a un hombre y que además destacó entre distintas figuras chilenas, en el siglo XVII.

Desde pequeños reconocemos a Catalina, como una  persona perversa y despiadada, que fue dominante ante los hombres y la sociedad. Ella infundía respeto y temor provocando aprensión frente a todos. Pero ¿por qué se le toma de este modo su importancia?

Según mi percepción me parece injusto que se considere solo la imagen de un ser perverso por el maltrato a sus esclavos, cuando en realidad durante el siglo XVI y hasta principios del siglo XXI, era demasiado común esta conducta con los esclavos. A pesar de esto, ella tenía una esclava favorita llamada la negra Tomasa era a quien le tenía más confianza y de quien aprendió ciertos rituales oscuros.

Como se podrá deducir, creo abiertamente que se está en lo correcto cuando se dice que si se trata a alguien como un criminal, se volverá uno. Era de esperar que durante su vida tuviera un gran descontento con el género masculino, esto debido a que ella marcada por tan mal carácter y reputación, sentía que tenía que hacerse respetar frente a los demás.

Poco a poco se le reconoce y tiene un espacio dentro de nuestra provincia por ser una mujer invicta, que supo sobrellevar todos los paradigmas de la sociedad en la segunda etapa del periodo colonial.

Mercedes Valdivieso en su libro “Maldita yo entre las mujeres”, quiso mirar desde otra perspectiva la historia de la Quintrala, como una mujer que fue al igual que los hombres, una mujer con personalidad y decisión. En sus páginas, la autora destacó cómo ella se rebeló a esas diferencias de género y siempre se mostró como una mujer fuerte, que luchó con una tremenda energía interior.

En esa época el respeto se ganaba a través de lo que se demuestra, yo creo que si no hubiera demostrado (fuerza física o en su caso la decisión y determinación al ejecutar, ejemplo: mandar o matar) su poder, los esclavos se habrían revelado o alguien le hubiese usurpado sus riquezas.

También fue una mujer que ejecutó su rol de hacendada y por lo tanto no hizo nada distinto a los latifundistas de la época. Creo además que ella presentó su papel como una mujer que no necesitaba un esposo para considerarse valiosa, no se construía a través de una imagen machista, ella veía al hombre como un complemento y no como una vitalidad. Asimismo fue una mujer que marcó un patrón de conducta, puesto que cuando tuvo a su hijo, no dedico su vida a la maternidad, pues ella es un claro referente para lo que se intenta lograr en la mujer actual, resuelta, independiente y dueña de su destino.

Estimo que actualmente debiesen de existir más mujeres en representación a como lo era la Quintrala, deberíamos darnos más a respetar y no dejarnos ser víctimas de los abusos en los que nos vemos involucradas en la sociedad actual.

Tal vez deberíamos de ser temidas para que así la mujer no sea denigrada a los diarios toqueteos del metro o en la desigualdad de sueldos, siendo que la labor realizada es la misma o incluso más ardua que la que desempeña un hombre.

En la zona fue una mujer indomable que tomó una posición importante en la historia de Chile durante el siglo XVII, siendo temida y admirada a la vez por muchas mujeres del país y de la Provincia de Petorca. De igual manera creo que fue el momento adecuado de su sedición, pues dio un paso trascendental hacia el respeto y la igualdad de género.

 

 

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