Autor: Rachel Ivonne Rubio Reyes
Diario La voz de la actualidad, Colegio San Vicente de Paul (Chillán)
Los jóvenes siempre estamos buscando la oportunidad para divertirnos, para despejar la mente de los estudios y cambiar la rutina, pero ¿qué pasa cuando no hay un lugar donde poder entretenernos? Lo cierto es que Chillán carece de zonas recreativas que tengan una orientación distinta a la típica disco de fin de semana. Al parecer se han olvidado de que hay chicos que disfrutamos de otras actividades.
Existen en la ciudad cuadras repletas con pubs, pero casi ningún área verde. Esto limita el desarrollo del deporte; muchos jóvenes aficionados al ciclismo, skateboarding, entre otros, deben conformarse con el limitado sector que consiguen en las plazas, haciendo que poco a poco se pierda el deporte urbano. Otro factor a considerar es la falta de organización de eventos. La única temporada en la que podemos presenciar “actividades recreativas” es en las vacaciones, pero estas tienen muy poca afluencia o simplemente están mal planificadas. Lo que resta del año, debemos conformarnos con lo poco y nada que nos ofrece Chillán, cuna de la cultura, pero sin ningún concierto, feria o evento de la talla de este título.
Sin embargo, es buen momento para reivindicarnos. Teniendo en cuenta que ahora somos capital de la nueva Región de Ñuble, tengo la esperanza de que se cuente con la atención necesaria en este punto, que me den ganas de salir de mi casa sabiendo que encontraré algo distinto, que como yo, muchos otros adolescentes podrán organizar una salida que no tenga como único destino el mall y sus ya muy conocidas tiendas, no tener que viajar a Santiago o Concepción para disfrutar un buen evento, que finalmente se entienda que no a todos nos gusta la música fuerte y bailar bajo las luces.


















