El destacado karateca e instructor conversó con el Diario Semillas del Ñielol sobre su carrera como profesor de artes marciales, además de ser el nuevo coordinador de actividades extra programáticas de nuestro Liceo Camilo Henríquez de Temuco.
Autor: Miguel Díaz Pérez
Diario Semillas del Ñielol, Liceo Camilo Henríquez (Temuco)
Empezó a muy temprana edad y gracias a ello adquirió la disciplina necesaria para ser una persona exitosa y feliz en la vida. Es muy preocupado de sus estudiantes y se nota una persona seria.
Fue cuando tenía 10 años, cuando su madre le dijo, “este niño tiene que hacer algo”, según nos cuenta Alfredo Silva Montandon.
Junto con otra mamá de un amigo mío, los inscribieron y empezaron a ir a Karate. De esa manera comenzó todo, sin saber de qué se trataba, porque iniciativa de su mamá, lo cual fue muy bueno y el inicio de su carrera como maestro.
¿Cómo se relaciona con este deporte?
Llevo 30 años practicando artes marciales y principalmente Karate, puedo decir que ya es una forma de vida para mí en el diario vivir.
Sigo haciendo karate porque nunca lo he dejado, entonces trato de que mi vida tenga relación con ciertos principios de honestidad y valores que posee un deporte como el Karate, así como también lo que tiene relación con la actividad física, pero hay otras cosas espirituales que uno las conserva gracias a esto.
¿Le es complicado practicar distintas artes marciales?
No, no es complicado tú puedes elegir una disciplina marcial, cada una se caracteriza por los valores de respeto, de humildad y otros más. Independiente de esto, siempre es bueno elegir una actividad para desarrollarla bien, puede ser una actividad como Karate, Yudo o Tae Kwon Do, entre otras artes marciales.
Practicarlas todas es difícil, porque se requiere harto tiempo, pero no quita que no se pueda hacer.
En el caso mío, yo me dedico casi 100% a esto, practico 3 disciplinas, pero es difícil digamos llevar más de una, por eso, la idea es que en lo posible realizar se pueda realizar una actividad bien.
¿Cuál es la relación que tiene con sus alumnos?
La relación entre profesor y alumno es bien especial, de mucha confianza porque no solo se trata de la práctica en las horas que corresponde, sino que en la continuidad del día a día, el saber cómo enfrentan ellos sus problemas también personales.
Entonces, a veces el profesor o también llamado “sensei”, más que un técnico, pasa a ser un poco el psicólogo del alumno, con lo cual estoy ayudando también a la formación personal de los jóvenes.
Logros deportivos
Dentro de sus mayores logros en la parte deportiva, principalmente está un campeonato en Winnipeg, Canadá, donde salió campeón panamericano el año 1997.
«Ese fue mi logro más grande», dice, ya que además participó en cuatro mundiales.
¿Han tenido éxito sus alumnos también?
A través de los años, han pasado varios estudiantes que han tenido mucho éxito, especialmente en el ámbito del Karate, con varios triunfos.
Si bien algunos ya lo han dejado, otros continúan en el Karate y siguen participando en los distintos torneos que se realizan en la región.
¿Qué es lo más importante en las artes marciales?
Lo más importante es cuando las consideras como una disciplina, más que un deporte, porque se trata de llevar a tu vida cotidiana lo que se aprende.
Creo que el respeto a los demás es uno de los valores más importantes que te enseñan las artes marciales, pero son muchas cosas más, no es algo específico.
Lo importante creo que es respetar la opinión de la gente, el derecho a pensar diferente de las demás personas.
¿Qué lo impulsó a mejorar como karateca?
En lo personal, yo siempre fui competidor, siempre quería ser el mejor; además, era fanático de las películas de Bruce Lee, y uno creía todo lo que veía.
Siempre tuve la idea de llegar más lejos y nunca practiqué otro deporte, desde que mi mamá me inscribió a los 10 años, desde ahí que comencé y nunca lo he abandonado, siempre con la idea de resaltar, de ser el mejor.
Era bien responsable, me dedicaba a estudiar harto y a poner en práctica lo aprendido en todas mis clases.
Todavía me considero una persona motivada y con ganas de seguir aprendiendo.
¿Cómo es un día normal para un sensei?
Mi día es en base al Karate, me preocupo de cosas como mi alimentación, que tiene que ver con la parte de estar saludable, la forma de ser de uno creo, se va formando gracias a esta disciplina.
Trato de mantener los principios y valores que nombre anteriormente, como mejorar el carácter, tratar de ser correcto, puntual, tratar de superarse, no ser conformista. Trato de superarme en todo lo que hago y siempre abstenerse de la violencia, tratar de conversar las cosas .
¿Qué otras artes marciales practica?
Yo practico de base Karate-Do Shotokan, que es comúnmente llamado Shotokan y es con lo que comencé.
Practico también el Jiu-Jitsu, que es una disciplina de mucha lucha en el suelo; también practico Kudo, que es una disciplina japonesa, es una mezcla de artes marciales, como el MMA que son las artes marciales mixtas y que en inglés se deletrea Mix Martials Arts.
Su academia: Okinawa Dojo
El sensei Alfredo también tiene una academia que fundó hace 23 años en la ciudad de Temuco.
Le preguntamos sobre la historia del Okinawa, un gimnasio muy conocido, ubicado en el sector de la Avenida Pablo Neruda.
¿Cómo nació el Okinawa?
Yo lo funde el noviembre del año 1994, comenzó como un gimnasio pero con una rama de artes marciales.
El gimnasio se ha ido transformando a través de los años y ya está constituido principalmente como una academia o escuela de artes marciales, como Okinawa Dojo.
La traducción de “dojo” es escuela, pero también tiene una traducción más literaria, que es como la búsqueda del camino personal, privilegiando las artes marciales más que a el trabajo de la parte físico.
¿Cómo ha sido la evolución de la escuela?
En los primeros años había mucha gente que practicaba las distintas disciplinas del gimnasio: como máquinas y fitness, que eran las más comunes, porque las artes marciales estaban un poquito más ocultas.
No había tanta publicidad y además de que para practicar artes marciales en los años ’90, se necesitaba un permiso especial que la Dirección General de Movilización Nacional regulaba por la Comandancia de Guarnición respectiva.
Se fiscalizaban todas las academias y alumnos practicantes, incluso hasta los niños de 5 años tenían que tener una autorización; pero eso se eliminó alrededor del año 1998, el Karate pasó a ser deporte olímpico y empezó a popularizarse.
Se comenzó así a fomentar más la actividad y empezaron a multiplicarse los dojos y academias en Chile.
A través de los años, han pasado varios alumnos, algunos que siguen en la práctica profesional y otros que hoy tienen sus propios dojos.
¿Cuál fue su motivación para crear esta academia?
Desde pequeño me gustó el Karate y desde los 10 años que lo he seguido con gran fascinación, porque me di cuenta que este era mi camino.
Luego tuve la posibilidad de crear el gimnasio y empezar a difundir lo que yo estaba practicando, para transmitir esta pasión, que la he llevado desde siempre.
Sobre el Liceo Camilo Henríquez
Alfredo es director de la Corporación Educacional, la nueva sostenedora del Liceo Camilo Henríquez de Temuco, organización sin fines de lucro que comenzó a hacerse cargo del establecimiento desde este año por la Ley de Inclusión.
En el Liceo, él es nuevo coordinador de actividades extra programáticas, que hoy son llamadas Actividades Curriculares de Libre Elección (ACLE), como por ejemplo, selecciones deportivas y talleres prácticos.
¿Cómo llegó al ámbito educacional?
Estoy en el ámbito de la Educación hace 6 años, en un colegio de Pitrufquén, entonces llevo esa experiencia al día de hoy.
Con la Corporación Educacional El Bosque, estamos trabajando con varios colegios en Santiago y específicamente en Temuco, con el Liceo Camilo Henríquez.
La idea es transmitir y cooperar con la experiencia que uno tiene, por eso una de mis metas es que el Liceo siga gozando de esta excelencia deportiva, así como también en lo académico.
¿Le gustaría introducir las artes marciales a nuestro Liceo?
He estudiado las distintas artes marciales y hay algunas que se pueden practicar en el establecimiento, pero tenemos que ver también la iniciativa y motivación de los estudiantes.
Vamos empezar con Karate, que es a lo que yo me dedico, y vamos a ir incorporando de a poco las otras disciplinas.
¿Qué tipo de actividades planea realizar?
Para el próximo año ya vamos a tener la rama de Karate incorporada como actividad extra programática en el Liceo.
Para lo anterior, ya estamos haciendo una pre selección de estudiantes que practican este deporte, para quedar con un grupo un poco más establecido de karatecas.
¿Qué sabía del Liceo antes de llegar?
Soy nacido en Temuco, así que sé mucho sobre el Camilo Henríquez; mi mejor amigo de la infancia fue Carlos García, hijo de don Carlos García Monasterio, que es uno de los fundadores del Liceo, entonces desde chico escuchaba hablar del Liceo y de la formación que entregaba.
De aquí salen muchos puntajes nacionales, alumnos y profesionales destacados, por lo cual es considerado uno de los liceos de excelencia del país y es por eso es conocido a nivel nacional.
¿Sabía que aquí hay muy buenos deportistas en las distintas áreas?
Siempre he sabido que existen buenos deportistas aquí, en casi todas las áreas, de nivel nacional e internacional, en esgrima por ejemplo, vóleibol, fútbol o atletismo.
Me he informado siempre de estos logros, principalmente gracias a la prensa, y mi idea ahora es potenciarlo para avanzar un poco más y proyectar a quienes sigan en esta senda deportiva junto con la académica.
¿Podría entregarnos un consejo?
Son importantes los sueños, lo que uno se proponga en la vida, no tienes que olvidarlos o dejarlos de lado para llegar a ellos, si te propones ser un día campeón en algo o el mejor médico por ejemplo, todo se puede pero con sacrificio, nada es gratis.
Es importante, cuando a uno se le ocurre una idea, tenerla fija en la mente y trabajar para ello; entonces tus papás, tus familiares, te van a ayudar, el Liceo también te ayudará, pero el principal motor para logar ese sueño, es uno mismo.
Si uno se lo propone, lo puede hacer con sacrificio, pero hay que dejar de lado otras cosas para buscar el camino que uno elige, entonces no hay que ser cómodo ni conformista y esperar que las cosas lleguen solas.





















