Autor: Felipe Iván Vega Muñoz
Diario Patagonoticias, Colegio Santa Teresa de Los Andes (Puerto Aysén).
¿No les ha pasado que mientras caminan por la plaza notan que hay varios rayados? Es fácil apreciar que cada vez se han incrementado los rayados y otros destrozos en este lugar, que constituye un centro de encuentro, tanto para la juventud como para las familias de mi comuna.
Hay un tema, que es el deterioro de estas obras por causa del tiempo. Por ejemplo, la pintura que se gasta o la madera que se pudre, sobre todo en un lugar tan lluvioso como Puerto Aysén. Estos daños son justificados, no podemos parar la lluvia y es normal que la municipalidad tenga que invertir fondos que para estas reparaciones. ¿Pero qué pasa con el deterioro causado por las mismas personas?
En la comuna de Puerto Aysén se están llevando a cabo cerca de 28 proyectos de obras públicas. Entre los que se encuentran: ciclovías, áreas verdes, paseos peatonales, remodelación de plazas, cambios de foco a iluminaria LED, etc. Estas obras son recibidas con mucho gusto por los habitantes de la población, debido a que ayudan a embellecer la ciudad. ¿A quién no le gusta vivir en un lugar bonito, limpio y agradable?, aunque la belleza natural es imposible no apreciar, es también muy necesaria la construcción de obras públicas que permitan el acceso y resalten estas bellezas para el fomento del turismo en la comuna, por ejemplo.
Muchos de mis compañeros vienen al colegio en bicicleta gracias a la ciclovía, cuya inversión considera un monto que supera los 2.700 millones de pesos. Estas vías de acceso son un gran aporte a la comunidad, hacen los trayectos más seguros y colaboran con el bienestar físico y sicológico de todos los usuarios. Pero hay personas que estacionan sus automóviles en forma irresponsable en estas rutas, que son de uso exclusivo de ciclistas. ¿Qué consecuencias produce el mal uso de estas instalaciones? En primer lugar, provoca una destrucción a la infraestructura, también impide que los ciclistas puedan andar con normalidad, obligándolos a usar otras vías para pasar, lo que puede provocar accidentes que se podrían evitar.
Existen inspectores municipales y carabineros que se encargan de fiscalizar, pero no veo que sea la solución necesaria para revertir este tremendo daño al bien común. Se sigue invirtiendo mucho dinero en reparaciones que podrían evitarse. Según mi parecer la educación cívica, es la mejor propuesta para mejorar esta situación.
Educación cívica fue una asignatura que durante años formó a los ciudadanos desde el colegio. Muchos de nuestros padres aún recuerdan clases en que se enseñaban normas de convivencia para la vida común en Chile. Hablando con Eusebio Yáñez, maestro jardinero de la plaza de Puerto Aysén, confirmo que antaño no había tantos rayados ni destrozos como ahora. ¿Sería gracias a la Educación cívica? Yo pienso que sí, este tipo de educación, que estuvo más de dos décadas sin efectuarse en colegios, es fundamental y necesaria para mejorar la convivencia de la ciudadanía.
Actualmente la Formación ciudadana se está retomando en los colegios. ¿No será demasiado tarde? Espero que no lo sea, mientras camino por las calles de mi ciudad sin saber cuándo podré ver los resultados de este plan. El proceso es lento, pero más vale tarde que nunca.


















