Esta zona de la Región de Valparaíso que alguna vez abarcó interminables kilómetros de árboles, tierra y agua hoy se ha convertido en una especie de moderna ciudad.
Autores: Gabriela Rojas, Martín Zumarán
Sin escrúpulos y sin fronteras, Colegio Alborada de Curauma (Valparaíso)
En el año 2000 llamaba la atención el rápido crecimiento demográfico presente en el sector de Placilla de Peñuelas en Valparaíso, especialmente debido al gran aumento de proyectos inmobiliarios que comenzaron a instaurarse donde por ese entonces abundaban árboles y tierra. Con el correr de los años, los bosques y entornos naturales han sido paulatinamente reemplazados por una “Ciudad de cemento” altamente urbanizada.
Uno de los hitos más importantes en la historia de Placilla ocurrió durante el año 2003 cuando la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso adquirió más de 17 hectáreas para instaurar un campus de estudio. Con esto se reafirmaba la consagración del sector como una potencial comuna y no solo como un lugar de transición entre diversas regiones. Además, con la llegada de la universidad también hubo una llegada masiva de estudiantes, quienes preferían vivir en el sector debido a la mala locomoción que los conectaba con las ciudades de alrededor.
Un par de años más tarde llamaba la atención de los medios locales el crecimiento de Placilla, el cual superaba por esas fechas la población de Quintero y Casablanca; sectores que habían comenzado su urbanización mucho antes, pero que parecían estancarse en su entorno pacífico. La razón del desarrollo progresivo de este sector fue adjudicado principalmente a su ubicación, pues su cercanía con Valparaíso y Santiago hacía inevitable que creciera acorde al desarrollo del país.
Formando una identidad propia
En el año 2012 eran más de 27.000 los habitantes de Placilla, lo que causó además de una alta demanda inmobiliaria, que varias personas de otras comunas vieran en este sector la posibilidad de generar nuevos ingresos económicos, estableciendo supermercados, colegios y negocios de todo tipo. Con esto, la identidad y cultura propia del lugar se fueron perdiendo, dando cabida a una población cuyo sentido de comunidad sería difícil de forjar por la diversidad de sus habitantes.
Al respecto, Ricardo Cifuentes Lillo, ex subsecretario de Desarrollo Regional nos indica que “históricamente Placilla de Peñuelas se ha destacado por su ubicación estratégica, pues se encuentra camino a Santiago, lo que le dio ventaja para desarrollar un relevante quehacer económico, siendo parte importante de la actividad portuaria de salida y entrada entre Valparaíso y la capital. Sin embargo, con la reciente masificación de su población, la cual se ha incrementado hasta seis veces en una década, se ha perdido la cualidad de conexión urbana que este sector tenía. Su crecimiento industrial y aumento de actividades económicas han hecho que sea cada vez más complejo satisfacer las necesidades de su población, lo cual desafía la efectividad de su propia administración local”.
«Existe un proceso de construcción de identidad que está en pleno desarrollo y, por lo tanto, el proceso de integración territorial es complejo, ya que requiere unificar tanto a los ciudadanos que han sido parte de la historia y formación del sector con los nuevos habitantes que han encontrado en este lugar un espacio adecuado para establecerse”, agregó Cifuentes.
La compleja disputa entre el medioambiente y la urbanización
En el año 2012, debido a las modificaciones en el Plan Regulador de Valparaíso, se aprobó un megaproyecto inmobiliario, el cual entregaba un terreno rural de 2.000 hectáreas en el Fundo Las Cenizas para realizar una extensión urbana de Valparaíso. De este modo la zona que alguna vez abarcó interminables kilómetros de árboles, tierra y agua hoy se ha convertido en una especie de moderna, pero irreconocible, ciudad.
El crecimiento de la población y la falta de planificación dada por la explosión inmobiliaria ha traído consecuencias, pues las decisiones importantes siempre se han tomado con una prácticamente nula consideración de los habitantes. Dentro de los principales problemas del crecimiento demográfico en el sector la comunidad destaca “el espacio reducido del consultorio, la poca seguridad vial, la falta de señalética, el transporte público insuficiente y la falta de medidas medioambientales” señaló Teresita Villalobos, quién lleva varios años viviendo en el sector.
Violeta Lambert, quien realiza su práctica en derecho medioambiental en la Región de Valparaíso, menciona los peligros de la desmedida urbanización: “no sería extraño encontrarnos en unos años más con desequilibrios en el ecosistema debido a la deforestación o con una posible privatización de los espacios públicos, cuyas áreas verdes se utilicen con fines comerciales. El desarrollo urbano no es necesariamente un problema, pero la falta de medidas y de un plan que avale a los ciudadanos y no los intereses inmobiliarios puede traer consecuencias negativas para los habitantes. Siempre es necesario evaluar cuáles son los límites en que el hombre puede intervenir la naturaleza. Observando lo ocurrido en Placilla, cuyo aumento de industrias y comercio ha aumentado exponencialmente los últimos años, los límites parecen estar lejos de ser definidos”.
En vías de ser una comuna independiente
En la actualidad Placilla de Peñuelas se sigue debatiendo entre la modernización y el cuidado de su entorno natural. Es así como quienes hoy forman parte de este lugar, a la vez que aprecian las maravillas del bosque, la Reserva Natural de Peñuelas, el Tranque La Luz y los vestigios naturales del Fundo Las Cenizas también disfrutan de varios supermercados, delivery de comida, centros de entretención, un Outlet y hasta un Mall Chino que les permiten llevar una vida a la orden del desarrollo nacional.
Las autoridades dicen estar conscientes de las necesidades de sus ciudadanos y es por esto que junto con grandes proyectos inmobiliarios también prometen la conservación de sus entornos naturales, la creación de parques y sectores de recreación para las familias. Sin embargo, la deuda pendiente y por la que tanto han luchado los habitantes de Placilla sigue a la espera de un decreto oficial: el sueño y la esperanza de que se valore la trayectoria, cultura e identidad que los distingue de Valparaíso, dándole la satisfacción de ser una comuna independiente.





















