Autora: Antonia Andrea Altamirano Sepúlveda
Diario La Quinta de Abril. Colegio Particular Alicante (Maipú)
La palabra “emoji” es una palabra japonesa que se refiere a representaciones gráficas de una emoción, sentimiento o acción. Estos caracteres fueron creados por Shigetaka Kurita en el año 1999 y en 2015 alcanzó su mayor popularidad siendo usado a través de mensajes de texto.
Este “boom” creció tanto que la mayoría de las personas son incapaces de dar a conocer su expresión y reacción sin los famosos emojis.
Al ver mensajes de amigas y compañeros me he dado cuenta de lo alarmante que puede ser simplificar una frase tan significativa como “me haces muy feliz” a una simple carita contenta, estamos llegando a un punto en el que nos quedamos sin palabras en una conversación frente a frente, donde no hay emoji ni nada que nos salve excepto nuestras propias palabras.
Últimamente todos nos quejamos de la escasez con la que podemos llegar a expresarnos las personas, pero si buscamos las causas una de ellas son estos caracteres que funcionan como “torpedo” a la hora de escribir un texto, pero sin ellos ¿somos capaces de dar el sentido correcto a un mensaje?
No dejemos que los emojis destronen las palabras que tantos siglos les llevó elaborar a nuestros antepasados, no se merecen que las reemplacemos tan fácilmente. Además, estoy segura que las personas tenemos mucho más que decir que solo enviar una “carita”, las mismas que nos pueden confundir al tener un significado subjetivo, por consecuencia distinto para todos. Por el contrario las palabras pueden ser claras si las sabes utilizar.
Te invito a dejar de esconder lo que piensas mediante un emoji, exprésate libremente y disfruta el inagotable poder de las palabras.


















