Es una de las regiones del país con mayor desarrollo en astronomía gracias a sus favorables cielos despejados, que permiten admirar el cosmos en todo su esplendor. Esto le da un sello especial que moviliza la zona y atrae a turistas de todo el mundo.
Autores: Valentina Rojas y Rodrigo Pizarro.
Diario La Cruz del Sur, Colegio Elena Bettini (La Serena).
La Región de Coquimbo desde siempre ha sido cuna de una diversidad de paisajes idílicos, que van desde bellas playas hasta fértiles valles con cielos estrellados, siendo estos últimos los que otorgan un sello especial al atractivo regional.
Sin embargo estos cielos no solo proveen vistas espectaculares para el turismo, sino que también son los cielos más propicios para la investigación astronómica, abriendo las puertas a la observación de las maravillas del universo observable, como planetas, estrellas, galaxias y toda la inmensidad del cosmos.
Esto la vuelve sede de famosos observatorios que ofrecen diferentes actividades, tanto a nivel investigativo como en el astroturismo.
Una ventana al universo
Considerando que Chile tiene el 10% de los mejores tiempos del mundo, en cuanto a astronomía se refiere, entonces, ¿qué hace tan especiales e idóneos a los cielos de la región?
En primer lugar, la zona posee condiciones climáticas y atmosféricas favorables, como los cielos despejados, que permiten una observación precisa y que puede repetirse sabiendo que las condiciones de los cielos no varían, es decir, cuenta con una fotometría perfecta para una mejor medición de la luz.
A esto se refirió el astrónomo y profesor del Departamento de Física de la Universidad de la Serena (ULS), Rodolfo Barbá, en una entrevista con el diario La Cruz del Sur, donde dijo: “Este es el paraíso de la astronomía. Se tienen recursos naturales que aseguran la calidad del cielo, permitiendo la instalación de los observatorios para desarrollar astronomía”.
También, gracias a la legislación medioambiental, no hay contaminación lumínica que afecte a la calidad de los cielos. A esto se suma la falta de obstáculos aéreos (aviones).
Toda una vida con los ojos en el cielo
La Región de Coquimbo posee un valioso pasado indígena que trasciende hasta el día de hoy. Los antepasados de la zona tenían una gran fascinación por los cielos, tanto que ocupaban un importante lugar dentro de sus creencias astrológicas, que dieron lugar a una filosofía y entendimiento de los cielos culturalmente ricos.
Muchas manifestaciones arqueológicas dan testimonio de la presencia de estos y su estudio del movimiento de los astros. Creían que ejercían poder en la agricultura y la ganadería.
La ubicación de algunos observatorios coinciden con la de estos vestigios indígenas, que es el caso del Observatorio de La Silla, que tiene cerca grabados rupestres que describen el movimiento del sol, la luna y otros astros.
Meca de la astronomía
La Región de Coquimbo concentra la mayor cantidad de observatorios astronómicos científicos y aficionados del país, convirtiéndola en toda una meca para la astronomía.
De este modo, los observatorios con renombre abundan, como el Tololo, Mamalluca, Gemini, entre otros, los que han sido sede de múltiples descubrimientos e investigaciones.
También destaca el observatorio La Silla, que ha sido el primer observatorio del mundo en obtener por parte de la Organización Internacional para la Normalización, la certificación (ISO) en Sistema de Gestión de Calidad. Además cuenta con una refinada tecnología que lo vuelve uno de los observatorios más importantes.
Patrimonio científico y cultural
La astronomía y los cielos de la Región de Coquimbo son patrimonio científico, en el sentido de la amplia investigación, la vasta tecnología astronómica y la capacidad computacional; y también es patrimonio cultural, referido al conocimiento y trabajo histórico que ha tenido la región en torno a la astronomía.
Con respecto a esto, la doctora de Astronomía y directora de Investigación y Desarrollo de la ULS, Amelia Ramírez, en una entrevista con el Diario La Cruz del Sur expresó: “Tenemos un patrimonio científico y cultural que es único en el mundo y que nos ha dado un posicionamiento global».
A esto agregó que “tenemos proyectos que constantemente dan innovación, una capacidad computacional para manejar grandes bases de datos. En definitiva, tenemos una experticia y un gran conocimiento que se le entrega a la comunidad».
Dinamismo astronómico
La astronomía en la región es un campo que se divide en muchas partes, no solamente en la observación de estrellas y cuerpos celestes, sino también en otras más didácticas y de carácter formativo, haciendo que tome un lugar importante en las actividades científicas de la localidad.
La Universidad de La Serena (ULS) también forma parte de estas actividades. Por ejemplo, la Dra. Amelia Ramírez dio una charla introductoria llamada “Ciencia para una ciudad inteligente”. El eje de la charla planteaba cómo el desarrollo científico debe otorgar respuestas a las necesidades humanas, acompañado de la filosofía que ofrece la ciencia.
También el Departamento de Física y Astronomía de las ULS preparó la charla “Un paseo por el universo”, que acercaba al común de las personas el concepto de objeto astronómico, como las galaxias, el sistema solar, los planetas y las estrellas, entre otros.
Por otra parte, también se realizó la Fiesta de la Ciencia, el mayor evento de divulgación científica a nivel regional. En esta actividad el área astronómica contó con un amplio espacio, en donde el programa GEMINI Conicyt entregó información a través de material didáctico y charlas informativas, principalmente sobre el eclipse total de sol del 2019 en La Serena.
El astroturismo de camino hacia el cosmos
Por otra parte la actividad astronómica imperante en la región da un gran sustento económico con el denominado astroturismo, pues son muchas las agencias que dan cabida a tours y excursiones a los observatorios turísticos de la Región Estrella.
Con esto mismo, el destino favorito de los que quieren disfrutar de esta experiencia es el Valle del Elqui, pues ofrece una fascinante visión del universo, no solo en aspectos científicos, sino que también humana y cultural, haciendo una relación directa con la naturaleza nocturna que rodea los valles encantados de la región.





















