El Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, conocido como TPP-11, consiste en un histórico acuerdo comercial firmado por un grupo de once países del Asia-Pacífico, en 2018. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, este convenio tiene como principales objetivos: aumentar las ganancias de todos los países suscritos, generar una mayor tasa de empleos y formar un área de libre comercio. Sin embargo, ¿son realmente estos los efectos que causará? Aparentemente no, pues este tratado daña a la pequeña empresa y no considera a los ciudadanos del día a día.
Para comenzar, el TPP-11 no es lo que se ha planteado hasta ahora. Como primer punto a discutir, este no se informó como corresponde a la sociedad. Solo se ha entregado información a través de movilizaciones de pobladores, alertando de posibles factores que podrían perturbar la vida de las personas comunes y corrientes. De acuerdo con la Izquierda Diario, este tratado no debe ser aprobado ya que restringe las libertades de los ciudadanos. En recursos naturales y economía, el TPP-11 actuará sobre la concesión de distintas actividades relacionadas con el mar. Es decir, perjudicará aún más a los pescadores artesanales. Asimismo, afectará a la agricultura y a las pequeñas comunidades productoras. En este sentido, el TPP-11 privilegia la ganancia de los grandes empresarios de Chile. No de su pueblo.
Además, la información tan dispar que ha sido dada por distintos medios hace dudar de la franqueza de este acuerdo. La mayoría indica que lo que se habla sobre las semillas, fármacos, patentes, entre otros, corresponde a simples mitos. En vista de ello, si bien este tratado puede ser una oportunidad de exportación para grandes empresas chilenas, los efectos que traerá son totalmente desconocidos y eso es realmente preocupante. Asimismo, ¿qué beneficios puede aportar a las pequeñas empresas de nuestro país? Según José Gabriel Palma, doctor en Economía de la Universidad de Oxford, este acuerdo no nos favorecerá, pues Chile no posee una economía de grandes exportaciones, ni grandes multinacionales que permitan tener una riqueza semejante a la del continente Asiático.
Por otro lado, Chile ya tiene Tratados de Libre Comercio (TLC) con otros países, y no se han reportado señales de que hasta ahora estos sean insuficientes o no hayan cumplido con su objetivo. Al respecto, la investigadora Luciana Ghiotto comenta a Radio UdeChile que “no existen grandes diferencias con anteriores TLC a los que Chile ha suscrito”, por ende, firmar un nuevo tratado no añade ningún beneficio.
En lo cotidiano, este convenio perjudicará a la mayoría de los chilenos, en especial a los de menores recursos. Muchas veces las personas compran remedios genéricos ya que son más baratos, descargan libros en PDF para ahorrar (no olvidemos el alto impuesto), entre otras actividades que ayudan a la economía del día a día. Aceptar el TPP-11 limitaría estas simples acciones o, aún peor, las transformaría en imputables ante la ley. En síntesis, es una preocupación constante: como un pie enorme que te aplastará, o una mano gigante que te ayudará.



















