La campeona Panamericana de Levantamiento de Pesas y oriunda de La Serena, proyecta competir por lo menos unos diez años más en la disciplina deportiva.
Martina Isidora Silva Campusano
Diario La Gazzetta della Scuola, Scuola Italiana Alcide de Gasperi (La Serena)
Recién llegando desde Lima, donde conquistó el oro panamericano en la especialidad del levantamiento de pesas femenino, y ya mirando hacia Tailandia, para participar del mundial de este deporte, clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Así transcurre la vida de María Fernanda Valdés Paris en su departamento de Santiago, acompañada de sus inseparables perritas Luna y Almendra. Simple, sincera y transparente es ella. Cuando recibió la llamada de La Gazzetta della Scuola accedió de inmediato, dando una muestra evidente de su sencillez y extraordinaria disposición.
¿Cómo se llaman tus perros y qué significan en tu vida?
Una es Almendra y la otra Luna, son mi familia ya que por no poder tener hijos en este minuto por mi carrera deportiva las tomo a ellas en ese lugar tan apreciado, ellas entregan un amor incondicional.
Sabemos que pronto te vas a casar. ¿Cómo proyectas el tema de la maternidad?
Después de realizar mis metas pretendo ser madre.
¿Cómo nació esta inclinación por las pesas y por este deporte de la halterofilia?
Yo estaba cursando 2° básico en el Colegio Sagrados Corazones de La Serena, cuando comenzaban las vacaciones de invierno, pensé en el descanso que se nos venía, pero mi papá nos dijo a mi hermana y a mí que no podíamos estar todo el día en la casa durmiendo, que teníamos que practicar algo de actividad física. Por último, que nos levantáramos a hacer algo productivo a las 8 am, aunque fuera una hora y luego si queríamos podíamos dormir todo el día, así que nos inscribió en un gimnasio que queda cerca del local que tenemos y justo en ese gimnasio, el entrenador hacía levantamiento de pesas y me invitó. Al principio era netamente jugar para mí, hasta un año después que empecé con una rutina más específica. Nunca me imaginé lo que vendría después.
Siempre serás referente para alguien
¿Cómo fueron tus inicios?
Comencé a practicar deporte a los 13 años y no me gustaba mucho ya que tenía que estar practicando con un palo de escoba, pero cuando fue mi primera competencia me enamoré de esta disciplina, esa adrenalina que existe al pararse en una tarima y poner a prueba tus capacidades.
¿Cuándo y cómo descubriste que tenías habilidades para este deporte?
Creo que día a día descubro habilidades diferentes y carencias que requiero mejorar.
¿A qué has renunciado por este deporte que te apasiona?
A nada, ya que es una opción de vida, no creo que uno renuncie si no prioriza actividades en base a su tiempo disponible.
¿Cómo te preparas física y mentalmente a la hora de realizar este deporte?
Es un trabajo a diario, complementario, porque puedes estar muy fuerte físicamente pero si no te sientes bien en lo mental, pierdes tiempo, es un trabajo que se realiza al mismo tiempo. Se trabaja con el psicólogo las falencias, se practican y se superan.
Objetivamente ¿Se puede complementar la práctica de este deporte con los estudios? ¿Cómo fue tu experiencia?
Se puede, pero cuesta. La gente está acostumbrada a que las cosas sean fáciles y no lo son, si quieres ser bueno en algo te va a costar. Yo terminé mi 4° medio en el colegio, viajaba cada cierto tiempo a realizar las pruebas, costaba pero lo hacía, porque priorizaba mis horarios de descanso y entrenamiento.
¿Asumes el rol de ser una referente chilena como deportista y como mujer?
Lo asumo con toda la responsabilidad que eso conlleva, uno tiene que aprender en la vida que aun siendo famoso o no, siempre serás un referente de alguien, ya seas prima, hermana, tía, mujer o madre. Siempre hay alguien más pequeño que tú que sigue tus pasos.
Una deportista de alto rendimiento como tú, seguramente debe seguir una disciplina súper estricta, ¿No te dan ganas algunas veces de romper con esto y “salirte de libreto”?
Siempre hay tiempo para todo, todo debe ser a su momento, por ende no hay nada que no puedas dejar de hacer, en especial aquello que me gusta, lo que debes tener clarísimo es que hay momentos indicados.
¿En qué piensas cuando estás compitiendo? ¿Qué pasa por tu mente?
Nada, ya que en ese momento tienes que estar 100 % disfrutando la competencia, con todas las sensaciones que ello trae.
¿Es difícil ser deportista de alto rendimiento en Chile? ¿Por qué?
No, lo difícil es querer ser de alto rendimiento pero sin tener una vida armónica que se complemente con esa responsabilidad, el alto rendimiento es una existencia diferente, un estilo de vida, tenemos otros fines, otros objetivos, otras responsabilidades, pero conozco a muchos que quieren tener logros de alto rendimiento, pero no llevar la vida que eso implica.
¿Crees que en algún momento nuestro país será protagonista en alguna olimpiada?
Cuando se invierta en infraestructura deportiva para las diferentes disciplinas a lo largo de todo el país y exista una descentralización de los recursos orientados al deporte de alto rendimiento. Además, carecemos de entrenadores altamente calificados en el área formativa de acuerdo a las fases de maduración del deportista.
Por otra parte, para poder ser protagonistas en el ámbito deportivo el gobierno debiese instaurar políticas de estado que contribuyan al desarrollo específico de los atletas y entrenadores en nuestro país. Para ello, por ejemplo, debiesen aumentar las horas de educación física en los establecimientos educacionales, dándole el protagonismo y la importancia que merece para el desarrollo integral de los estudiantes. Para esto deben existir establecimientos (deportivos) que se acojan a los horarios de entrenamientos y competencias de los alumnos deportistas, y un equipo multidisciplinario dentro del colegio que apoyen constantemente este desarrollo, profesores, nutricionistas, psicólogos, kinesiólogos, fisioterapeutas y médicos; que adhieran a todas las necesidades especiales de los deportistas en formación y alto rendimiento. Por lo mismo no existe detección de talentos a temprana edad.
¿Con qué apoyos económicos cuentas para desarrollar tu especialidad?
Tengo mi beca del Estado, la que me entrega por mis resultados.
Desde tu punto de vista, ¿Hace falta una política pública seria, instaurada y sostenida desde el gobierno central o regional para el apoyo de todos los deportistas emergentes en Chile?
La política existe y va avanzando, el problema es que estamos desinformados. Hay cosas que son complejas pero no imposibles, entonces cuando algo es negado es más fácil reclamar o “llorar”; es más sencillo vociferar que no se puede o que no me lo dieron, que buscar una respuesta para que sea positivo.
¿Cuál ha sido el o los momentos más difíciles de tu carrera?
A mí no me gusta ahondar en las cosas negativas, creo que de las cosas malas se aprende, pero no es bueno seguir lamentándose en ellas.
Supimos de un episodio del Bullyng que viviste hace un tiempo en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) ¿Fue muy terrible?
En un principio sí, porque venía de un colega, él mismo después lo reconoció. Yo lo pude sobrellevar. Pero me imagino niños en el colegio que los molestan por ser gordito o flaquito. El problema está en quién hace el bullying. Ellos necesitan ayuda, ellos necesitan que les hablen en la casa. Pero lo pude superar y gracias a eso estoy donde estoy.
El Himno nacional y la bandera en lo más alto
¿Que se sintió haber representado a Chile y ganado la medalla de oro?
Es lindo poder cumplir tus metas de trabajo y mejor aun cuando representas a tu país, que se escuche el himno nacional y la bandera esté en lo más alto. La medalla es una consecuencia de tu trabajo.
¿Cuáles son tus proyectos a futuro?
Ahora es trabajar de lleno para el mundial de la especialidad en Tailandia que es en septiembre, de esta manera hacer una muy buena competencia y así obtener buen puntaje a la clasificación los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
En alguna entrevista dijiste que te costaba creerte el cuento…
Es que soy así, no me gusta. No creo que una medalla me cambie como persona, ni que modifique mi forma de pensar. Cuando el trabajo se realiza entre tantos, al final, la medalla es muy poco lo que pertenece solo a mí. Este deporte es individual, pero a la vez colectivo. Tu equipo tiene que estar unido, bien conformado y actuando en conjunto.
Así, simple y frontal es María Fernanda Valdés, simpática y dueña de una entrañable sonrisa, es una de esas escasas atletas de élite que tiene nuestro país, proyecta competir por lo menos unos diez años más y dar lo mejor de sí misma, como siempre lo ha hecho, para seguir sumando competencias y éxitos a su palmarés. Sin duda, la Fefi, como le gusta que la llamen, seguirá regalando satisfacciones al país, como aquella tarde en los Panamericanos de Lima, donde no sólo levantó 147 kilos, sino que a millones de chilenos.

















