La apuesta a 120 años más, según diversos expertos, es que las escuelas de Santiago Centro se transformen en un ejemplo de desarrollo tecnológico y social.
Instituto Alonso de Ercilla
Con profesores robots y con alumnos no necesariamente estudiando desde el aula, es como se imagina la educación en 120 años más Pedro Díaz, miembro de la Mesa Directiva de la FIDE y Rector del Colegio Marista de Santiago. Según él, los estudiantes podrán interactuar mediante hologramas con diversos personajes de la historia como Bernardo O’Higgins o Napoléon, e incluso realizar viajes virtuales por el país o el cuerpo humano.
El mismo Díaz comenta que el principal desafío de la comuna es la equidad, ya que todas las personas deberían recibir la misma excelencia educativa, independiente de su nivel socioeconómico. También, considera que la municipalidad debería poner el foco en los docentes, porque el sistema les ha dejado de lado, no solamente en términos de perfeccionamiento, sino también a ellos como personas.
Producto de la pandemia, la innovación educativa llegó para quedarse. Los educadores han tenido que adaptarse para seguir enseñando. Tal situación evidenció otra falencia: la tardanza en la capacitación docente tanto en clases como en recursos virtuales, la cual se debió haber realizado hace mucho tiempo, señala Inés Aqueveque Catalán, Directora del Liceo 1 Javiera Carrera. Incluso, la entrega de recursos para este nuevo escenario debería haber sido más equitativo y oportuno, agrega.
Sobre la infraestructura, la misma Aqueveque y Beatriz Ávalos, Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2013, coinciden en que se deben hacer mantenciones y/o ampliaciones urgentes. Dentro de los desafíos y considerando la gran cantidad de construcciones en altura, se encuentra el agregar áreas verdes y servicios higiénicos, para que de este modo los establecimientos comunales sean no solo más atractivos, sino también más seguros.
A partir de las tareas pendientes, ¿Cómo debería ser la educación en Santiago Centro? Según Ávalos, la educación en esta comuna debería formar estudiantes “con conciencia social y preocupados por la equidad y por el medioambiente”, lo cual, menciona, no ha sido la prioridad hasta ahora, en una de las comunas chilenas con mayor diversidad social.
Por su parte, la Directora del Liceo 1 comenta que con una menor cantidad de alumnos por salas se produciría una mejor comprensión para los alumnos, e incluso a los profesores se les haría más fácil identificar a quienes tienen dificultades en su aprendizaje. Además, expresa su preocupación por el hecho de que las políticas públicas en educación dependan del Gobierno, pues cada cuatro años se comienza de nuevo.
Finalmente, Alfredo Morgado, Concejal de Santiago Centro, sueña “con volver a un Estado Docente, en que se respete la libertad de enseñanza. Que nos permita tener una educación de calidad, igualitaria e inclusiva para todos, sin distinción de clases, ideologías, creencias religiosas o etnias.”
Históricamente, Santiago Centro ha sido cuna de las instituciones educativas más importantes del país. Sin embargo, la comuna se proyecta al futuro como un espacio de innovación e integración tecnológica y social. Un lugar al que, sin duda, otras comunas estarán observando durante otros 120 años más.





















