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Autora: Natalia Zúñiga

Diario Sin Fronteras

La ciudad de Santa Cruz se encuentra en un valle que está rodeado de cerros por todos sus lados, hacia el suroeste de la ciudad aparece la cuesta de La Lajuela, lugar en el cual se producen las características chupallas de teatina desde hace muchos años.

Juana del Carmen Muñoz Manríquez ha sido reconocida como la mejor artesana en teatina y en su local ubicado frente a la plaza de Santa Cruz se pueden ver sus creaciones trabajadas con fibra natural.

El célebre animador Mario Kreutzberger la ha entrevistado dos veces para su programa en el que recorría Chile, justamente por la creación de sus chupallas y el rescate de esta tradición.

Juanita cuenta «mi oficio es artesana por lo que las cosas que más me gustan es hacer artesanía, Esto lo aprendí de mis ancestros, llevo 51 años en este oficio”, esto es porque desde muy pequeña andaba recogiendo la materia prima para hacerle primero sombreros a sus muñecas como lo hacían su madre y abuela, ella es la 5° generación que realiza este tipo de artesanía y con tristeza confiesa que “de las futuras generaciones mis dos hijos estudiaron otras cosas y no los veo muy motivados para esto, crecí viendo a mi abuela y luego a mi mamá en esto”, pero al parecer ella no tiene a quien traspasarle sus conocimientos.

Durante todo el tiempo que lleva realizando este hermoso oficio ha ganado premios como el “Reconocimiento Sello Excelencia, de la UNESCO en los años 2008 y 2009, el Premio Mejor Artesano Nacional de la Pontificia Universidad Católica de Chile y fue Monitora y Expositora en el Jamboree Scout Internacional; es una artesana que ha ido a exponer en distintos lugares de Chile y Europa.

Artesanía santacruzana: «Donde Juanita»

El local en el cual se venden estos productos se llama “Doña Juanita” y en él podemos encontrar diferentes modelos de sombreros, chupallas, joyas de teatina y carteras. Son horas de esfuerzo y trabajo, sobre el tema comenta “lo difícil de la artesanía es el tiempo que conlleva hacer algo, hay sombreros que por ejemplo pueden demorar 10 horas así como también 90 horas.”

Todas estas horas de trabajo no son lo suficientemente valoradas por los compradores, es una artesanía fina y no los compradores no pagan lo que vale, aunque ella señala que “todo lo que es artesanía se vende, en pequeñas cantidades pero todo es solicitado»

La Lajuela conserva aún el modo de vida rural, tiene unos esplendidos paisajes y desde allí se puede observar el valle de luz, entre esos cerros lucha por sobrevivir una tradicional artesanía realizada por las hermosas manos de mujeres como doña Juanita Muñoz.

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