El estudiante de Comunicación Audiovisual y oriundo de la comuna es un buen ejemplo de pasión y entrega a la comunidad.
Diario Andrómeda, Colegio de la Inmaculada Concepción.
La mayoría de las personas saben de la existencia del Movimiento Scout -el más grande internacionalmente-, pero no todos conocen en profundidad a las personas que lo transmiten. Leonardo Antonio Soto Muñoz -estudiante de Comunicación Audiovisual- es un claro ejemplo de esto, siendo el director del Distrito de San Bernardo del movimiento Scout, o para decirlo de manera más sencilla, es como el “Alcalde” de los Scouts de la comuna y paralelamente es un formador.
Nació el 31 de enero de 1991 en el Hospital Parroquial de San Bernardo. Vive en Villa Angelmó cerca de la Comisaría 14. Estudió en el Colegio San Jorge ubicado en Los Morros con San José, después se cambió al Colegio Saint Arieli y finalmente terminó enseñanza media en el Colegio Santo Tomás del Bosque.
Cuéntanos ¿Cuáles fueron los momentos que más marcaron tu vida?
Gran y fuerte pregunta, los momentos más significativos para mi vida fueron sin duda, justamente dentro del Movimiento Scout.
¿En qué año te uniste a los Scout y cómo te cambiaron la vida?
Comencé en el año 2003, después de que un compañero de curso me invitase. Ahí fue cuando asistí a mi primer campamento de verano, lo significativo de este momento fue más que nada el estar sin mis padres encima, ni cerca mío. Esto me forzó a hacer las cosas por mí mismo, marcándome de manera positiva, ya que me dio a entender que podía valerme por mí, sin necesidad de estar con ellos al lado.
¿Cómo fue el entorno respecto al vecindario en el que naciste?
Vivo en una población complicada -hay muchos “flaites” y es muy peligrosa- por ello, mis padres eran sobreprotectores conmigo y nunca salía a la calle. El poder ir a los scouts me permitió de cierta forma que me abriera al mundo y desarrollara más personalidad, pero no cambio la desconfianza de mis padres hacia el sector, ya que salía a comprar y estaban los «angustiados» fumando pasta en la esquina. Esto no ayudaba en nada, y para qué hablar de las protestas -en especial el 11 de septiembre-, era acostarse y sentir las bombas lacrimógenas junto con los balazos.
¿De qué manera ha estado presente tu familia?
Mi familia ha estado presente de una manera muy constante en mi vida, al punto de que la considero como un “refugio”. Cuando era pequeño se preocupaban mucho de mí, jamás me dejaron solo y mi vieja siempre me apañó en todo. Siempre siendo mi confidente y mejor amiga, ella lo sabe y lo valora.
Somos bastantes integrantes; mi mamá, mi abuela, yo y mis hermanos: Macarena, Francisca, Leonardo Ignacio y Maximiliano.
Por otro lado, el que mis abuelos viviesen cerca, fomentó nuestra unión, ya que constantemente salía de la casa e iba a la de mi abuela a almorzar los fines de semana.
¿Nos podrías contar cómo fue tu trayectoria y entrega en el Movimiento?
Mi trayectoria comenzó en la patrulla Zorro de la Tropa San Jorge en el 2003. Llegué como un niño más, como un pollito a una patrulla gigante, siendo tímido y con miedo al rechazo, pero al paso de los días el movimiento terminó por absorber toda inseguridad, generando un sentimiento de “estar en casa”. Es muy interesante ver lo que viví, reflejado en los scouts de ahora.
Tiempo después, alcancé el grado de Guía de los Zorros, la primera patrulla del Grupo San Clemente.
Luego, durante el 2007 pase a los Pioneros, en donde estuve medio año, ya que surgieron a nivel nacional becas para ir a un Jamboree en Inglaterra, el sorteo se realizó en el Grupo, y yo fui uno de los que ganó. Junto con 32 becados de todas partes de Chile, viajamos a dicho país, en donde hice nuevos amigos de todas partes del mundo. Cabe destacar que justo en ese año se celebraban los 100 años del primer campamento, que fue precisamente en ese lugar.
Fue una de mis mejores experiencias de vida el compartir, comprender que el mundo si lo tomamos los jóvenes -me hago parte de los jóvenes aún- y entendemos que podemos manejar la paz al compartir ciertos valores, él puede mejorar de una manera espectacular. Pero debemos partir trabajando desde pequeños -desde los Lobatos- aprendiendo valores. Así nuestro futuro será todo distinto.
En el 2009 y 2010 fue el período de Caminante -conocí mucho el Sur- incluso en el 2010 partimos en Icalma y terminamos en Valdivia en un campamento de 25 días, ahí aprendí que el tema de la mochila es primordial. Básicamente que es tu mochila y la tendrás que llevar por 25 días, tienes que pensar bien qué le vas a poner y cada cosa es un peso anexo.
Ya en 2011 salí como dirigente, una vez que egresé del Clan, ya que personalmente deseaba devolverle la mano al Movimiento en todo lo que me aportó y así proyectarlo en niños que ni siquiera conozco, que básicamente llegan y trabajan contigo. Tú a fin de cuentas piensas, «esto me hizo tan bien a mí que quiero que les haga un bien a más personas», dijo con emoción Leonardo.
Luego entré a la Tropa San Jorge como dirigente un año y medio. Durante ese tiempo me tocó ir al Jamboree del 2013 en Picarquín. Lo que rescato de ese tiempo, es que aprendí que hay que apegarse a los niños -en el buen sentido- protegerlos, ser su amigo, su confidente, es más que nada proteger algo tan valioso como los hijos de otras personas. Tanto así que en los campamentos de verano tengo alrededor de 30 hijos gracias al voto de confianza de parte de los padres.
Después, fui a la Tropa Lautaro -por una necesidad que surgió en el Grupo-. Faltaba reconstruir, pues a veces es necesario que haya alguien que encauce las cosas hacia el lado positivo.
Luego entré al Distrito -me hicieron un espacio- como Coordinador de Comunicaciones, todo porque durante ese período presenté una queja formal respecto al logo del mismo, ya que sentía que no nos representaba. Justo me encontraba estudiando Diseño Gráfico, así que hicimos un nuevo logo. También realizamos -tiempo después- el primer Camadi, que lo pensamos entre 5 entidades; comunicaciones, coordinador de comunicaciones, el director, administración y formaciones.
Este año durante mayo, tomé el desafío de postularme a una elección abierta en la Asamblea -uno debe encontrarse acreditado para poder tomar ciertos cargos-. Fui el único que se postuló y recibí muy pocos votos de desaprobación, siendo que personalmente creía que iban a ser más.
¿Qué hace un director de Distrito?
Básicamente con mi equipo coordinamos que los grupos se mantengan bien -que no haya rencillas entre ellos-, sin embargo, se debe saber que estos poseen una autonomía propia, toman sus propias decisiones y arreglan sus problemas, pero cuando no lo logran, se requiere de la intervención del Distrito. En caso de que no lográramos solucionarlo se requiere a otra entidad “La Corte de Honor De Solán” y así se sigue una jerarquía.
Tenemos reuniones periódicas en el año en las que se programan las actividades que después se ejecutan con los beneficiarios, además prestamos soporte por si alguien no conoce cosas de programa o el cómo ejecutar las actividades.
El director de Distrito, también tiene función de visitar a los grupos en sus actividades, de este modo me convierto en un embajador dando vueltas.
¿Cómo se interpreta el cargo?
Al final entendemos en los Scouts que un cargo no refiere a mayor poder, sino a mayor responsabilidad y servicio, lo aprendí del Comité Ejecutivo anterior. El director de Distrito de aquella época barría y limpiaba baños, argumentando “Los primeros en llegar y los últimos en irnos”. Nosotros conmemoramos esos momentos hasta el día de hoy con una foto al lado de un reloj.
¿Cuál es tu recompensa por toda la entrega?
Mi recompensa -y la de todos los dirigentes- es que los niños lo disfruten y lo pasen bien día a día en sus actividades como scouts. Además, cada niño y niña es un mundo nuevo y yo debo dejarlo mejor que como lo encontré.
¿Quiénes conforman al Distrito de Scout de San Bernardo?
El Distrito de San Bernardo lo conforman 15 grupos; Ali Quilen, Aliwen, Calera de Tango, Centauros de San Jorge, Denham, Expedición, Fátima, Kümelkan, Manuel Guzmán Maturana, Newen Kamapu, San Clemente, Sagrado Corazón, San Bernardo, Santa Ana y San José.
Ahora en el plano personal ¿Qué nos puedes contar de tu vida amorosa?
He tenido solo dos novias en mi vida. La primera la considero como un período de aprendizaje por la acción, debido a que entendí que, en una relación sana, uno no debe estar sometido, ni pasar por la constante escena de celos. Lo que más rescato es que es más sano perdonar cuando te traicionan.
La Pancha es mi segunda novia -la actual- la considero como una compañera de vida, hemos aprendido y compartido momentos importantes. Sé que somos mejores personas que cuando nos conocimos y si hay libertad, hay confianza.
¿Gato o Perro?
Definitivamente gato -todo el rato-. Cuando comencé a pololear con la Pancha, tenía un gato y a mí me daban alergia, y cada vez que yo iba a su casa se me subía, esto me provocaba estornudos, pero quién lo diría, con el tiempo el gato me curó.
Para finalizar de manera más global ¿Qué busca el Movimiento?
El Movimiento de Guías y Scouts busca que los niños hagan lo que quieran, a través de una educación no formal “aprender haciendo”. Esto se apoya en la Misión que es formar personas íntegras y ciudadanos de bien por un mundo mejor.
Las diferentes Ramas Scout
La misión del Movimiento Scout, mediante un sistema de valores basado en principios espirituales, sociales y personales, que se expresan en la Ley y la Promesa, es contribuir a la educación de jóvenes para que participen en la construcción de un mundo mejor, donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad.
En los Scouts existen 6 ramas distintas, las cuales son: las Golondrinas, los Lobatos, las Guías, los Scouts, los Pioneros y por último los Caminantes.
Las Golondrinas y los Lobatos son grupos de niñas y niños -ambos por separado- de 7 a 11 años bajo el lema de ser «Siempre Mejor». Ellos se preparan para que de manera progresiva logren hacer suyos los hábitos, valores y normas de conducta que rigen a su familia, comunidad y país.
Las Guías y los Scouts son grupos de mujeres y hombres -ambos por separado- de 11 a 15 años, que se acercarán a sus pares mediante el sistema de patrullas, junto a las que diseñarán y llevarán a cabo las aventuras que decidan realizar. Viajar hacia nuevos rumbos no solo potenciará al grupo, sino también hará consciente a las Guías y a los Scouts que sus tareas son indispensables para el buen desempeño de su patrulla. En todo este proceso las mujeres y los hombres son acompañados por sus Guiadoras o Dirigentes de Tropa (dependiendo de si eres Guía o Scout).
Los Pioneros son grupos mixtos de jóvenes de 15 a 17 años, que junto a su Comunidad elaborarán proyectos que los vinculen a su entorno comunitario, con actividades de servicio y recreativas; harán crecer su espíritu de pertenencia y de responsabilidad ciudadana.
Por último, los Caminantes son grupos mixtos de jóvenes de 17 a 19 años. La última etapa en la vivencia del movimiento para los jóvenes es el Clan de Caminantes y es en donde ellos logran asumir el compromiso de enfrentar la vida siendo ellos mismos. Asumen también el proyecto de vida que han forjado, ser los constructores de un mundo mejor y avanzar palmo a palmo junto a sus amigos íntimos.





















