Existen lugares con nombres de hechos históricos o de leyendas

Existen lugares con nombres de hechos históricos o de leyendas

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Los penquistas viven en sitios que deben sus nombres a algún hecho de la historia de Chile o la ficción de las leyendas.

Autor(a): Belén Arce, Yaimara Burgos, Sayén De la Fuente, Bastián López y Valentina Pino

Mirada Penquista, Escuela Particular San José (San Pedro de la Paz)

Concepción, capital de la Región del Biobío, está rodeada de nueve comunas que conforman  el Gran Concepción. Una de ellas es San Pedro de la Paz, situada al sur poniente.

Concepción y San Pedro de la Paz se separan por las aguas del río Biobío. En ambos lugares existen sectores, cuyos nombres se deben a algún hecho de importancia histórica o que han inspirado alguna leyenda. Esta dualidad es de una riqueza cultural innegable.

Laguna de las tres Pascualas

La laguna llamada Las Tres Pascualas está relacionada con lo fantástico de una de las leyendas más difundidas. Se ubica en Barrio Norte de Concepción y ahí desde 1989 se encuentra la sede de la Universidad San Sebastián.

Esa historia cuenta que tres hermanas lavanderas de Penco se enamoraron del mismo hombre, un forastero que las sedujo a las tres.

Las citó en la laguna en la Noche de San Juan, el 24 de junio.  Él subió a  un bote y las esperó en medio de ella.

Cuando llegaron cada una escuchó que él la llamaba por su nombre y le gritaba: ¡Pascuala! Cada una pensó que era la elegida y entró al agua.

Esta era profunda y se ahogaron. Quienes viven alrededor aseguran que en las Noches de San Juan se escucha al hombre llamando a las tres Pascualas.

El profesor de Lenguaje y Comunicación,  Diego Moscoso (28 años) explica a Mirada Penquista que “Chile, de norte a sur, es rico en leyendas, aunque lamentablemente los mitos han quedado olvidados, por pertenecer a la cultura mapuche o las culturas indígenas.

La historia de las Pascualas dice que el lugar era una laguna redonda, un círculo perfecto. Ellas se enamoraron del mismo hombre y este las engañó y se fue. Entonces las hermanas se suicidaron y aparecieron en la laguna. La laguna creció y hubo un gran torbellino que hizo que cambiara su forma redonda a la de media luna menguante que tiene ahora.

Personalmente creo que las leyendas forman parte de nuestra identidad como nación y cada pueblo y cada sector de Chile tiene sus propias leyendas”.

El Río Biobío, frontera natural

Uno de estos lugares es el rio Biobío, que en mapudungun es “vuu o viu”, que significa “doble hilo o cordón”. Nace en la Cordillera de los Andes, en La Araucanía, y baja, alcanzando una extensión de 380 km siendo el segundo río más extenso del país.

Es un lugar que influyó en la historia de Chile. Tiene una anchura promedio de un km, llegando a los 2 km a la altura de San Pedro de la Paz, lo que hizo imposible que los españoles (que habitaban hasta Concepción en la Capitanía General de Chile) conquistaran el pueblo mapuche (que habitaba la llamada  “La frontera” desde San Pedro de la Paz al sur).

En el tiempo, ha sido atravesado por cinco puentes: Puente Ferroviario Biobío (1889), Puente Viejo (1942), Puente Juan Pablo II (1973), Llacolén (2000) y Puente Chacabuco (2011).

Cuando en 2010 ocurrió el terremoto de 8,8 grados Richter, el Puente Viejo cayó a las aguas del río, dejando parcialmente al país separado en dos, como en los tiempos de la Guerra de Arauco.

El Hito a Galvarino

Otro lugar con nombre relacionado con la historia es el Parque Hito a Galvarino, declarado monumento histórico en 2003. Se ubica en el sector de Escuadrón, en Lagunillas, una localidad de la comuna de Coronel.

El lugar existe debido a una iniciativa del Departamento de Historia de la Universidad de Concepción,  que a petición de la Municipalidad de Coronel realizó un informe técnico para precisar donde ocurrió el suplicio de Galvarino.

Galvarino peleaba bajo el mando del toqui Lautaro. Combatió con las fuerzas españolas lideradas por el Gobernador don García Hurtado de Mendoza en  la Batalla de Lagunillas (1557) y fue capturado.

Se le condenó a que le cortaran una de sus manos con un hacha. Y él, con actitud  desafiante colocó también la otra mano, quedando con ambas manos mutiladas. Luego, ofreció también su cabeza, pero no lo decapitaron, para que sirviera de escarmiento para los demás mapuche.

Ricardo Díaz, profesor de Historia y Geografía de 29 años, que vive en San Pedro de la Paz, comenta a Diario Mirada Penquista que este hito “trata sobre la lucha del pueblo mapuche. Le da significado al sacrificio de Galvarino. Le cortaron las manos, pero vuelve a la lucha; lo vuelven a capturar y lo ahorcan”.

Puente Llacolén

El nombre de este puente fusiona la historia y la leyenda, ya que el acceso sur pasa cerca de la Laguna Chica, donde vivió el toqui  Galvarino con su hija Llacolén.

Se cuenta que la joven princesa era de una belleza incomparable y había sido prometida en matrimonio con Millantú, un joven guerrero mapuche, hijo del cacique Lonco.

Un día conoce a un capitán español que está bajo las órdenes del gobernador  García Hurtado de Mendoza y luego de algunos días está enamorada de él, y él  también de ella.

Cuando ella supo que su padre fue tomado prisionero y mutilado de sus manos, no supo si debía odiar o amar a los invasores españoles y se fue a meditar en medio del bosque, al lado de la laguna.

Pronto llegaron el español y Millantú buscando a Llacolén. El capitán la encuentra, y momentos después Millantú la ve junto al capitán. El guerrero enfurece por la traición y obliga al español a enfrentarse en una lucha en la que ambos mueren.

Llacolén, trastornada por el dolor, busca el consuelo en las profundas y serenas aguas de la laguna.

Pronto llegaron el español y Millantú buscando a Llacolén. El capitán la encuentra, y luego Millantú la ve junto al capitán. El guerrero y el español se enfrentan en una lucha en la que ambos mueren.

Llacolén, trastornada por el dolor, busca el consuelo en las profundas y serenas aguas de la laguna.

Aquí la historia y la leyenda coexisten.

La realidad y la ficción son una doble dimensión, que es parte de lo que rodea a las personas.

La historia versus la leyenda

La realidad y la ficción son una doble dimensión, que es parte de lo que rodea a las personas. Son distintas y aparentemente, opuestas.

Existen manifestaciones de la realidad como los hechos históricos, que son aquellos que cobran gran relevancia, ya sea  en la fundación de una ciudad o en el logro de la independencia de un país.

La historia de un lugar se construye con los hechos reales relevantes y realizados por las personas; estos hechos van marcando el acontecer.

Además existen las historias ficticias y, generalmente, fantásticas que explican alguna situación. Son las leyendas, que llegan a ser tan importantes como los hechos históricos para la memoria de un pueblo, pues llegan a ser parte del folclor.

Incluso han existido personas que han influido de tal modo en los destinos del país, que se han transformado en un personaje de leyenda. Existen varios ejemplos, como el toqui Lautaro, que pasó de ser un indio de servicio de Pedro de Valdivia a ser un personaje legendario, considerado uno de los héroes de la resistencia mapuche, durante la guerra de Arauco.

O el caso de Manuel Rodríguez, que no solo fue abogado y Director Supremo de la Junta de Gobierno, sino que un gran y astuto guerrillero en el Periodo de la Reconquista española, adquiriendo la categoría de héroe.

Todo lugar tiene un nombre y si es investigado se encuentra una historia o una leyenda que lo explican.

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