El conocido agricultor de la zona, miembro de la directiva de la feria de Batuco, es apreciado en su comunidad por la gran calidad humana que demuestra día a día.
Autor: Ignacio Flores
Diario Letras con verdad, colegio Sol del valle (Lampa)
Lampa es un sector agrícola al norte de Santiago, por lo que es común ver a muchas personas trabajando la tierra, quienes podrían pasar desapercibidas para nosotros o verlas como una parte más del bello paisaje rural que hay en la comuna, sin embargo, detrás de cada persona hay una historia, y una de esas historias es la que queremos rescatar, la de Antonio Sánchez Silva, conocido agricultor de la zona, miembro de la directiva de la feria de Batuco y apreciado en su comunidad por la gran calidad humana formada tras muchos episodios de cambios y abandono que le ha tocado vivir durante el transcurso de su vida.
Antonio nace en Copiapó en el año 1967, allí vivió junto a sus 3 hermanos, pero debido a que su padre los abandonó cuando él tenía 6 años, su madre decide trasladarse a La Serena en busca de mejores oportunidades laborales y olvidar un poco el dolor de ser abandonada por su marido con 4 hijos pequeños.
En La Serena no están mucho tiempo y se vuelven a cambiar, esta vez se trasladan a Batuco, zona norte de Santiago, en ese entonces un pequeño pueblo en la comuna de Lampa, pero con gente muy grande, es aquí donde cambia la historia de Don Antonio. Hoy con 3 hijos y 3 nietos, conversamos sobre el pasado, presente y futuro de la comuna, de la actividad agraria, de su vida y experiencias.
¿Cómo fue su llegada a Batuco?
No fue fácil, dejar el lugar donde uno nació, a los primos, a la familia, fue difícil, además mi viejita sufría de alcoholismo por lo que mi tía, quien nos recibió en la capital, se tuvo que hacer cargo en gran parte de nosotros. Pero nos fuimos adaptando de a poco y gracias a llegar a Batuco soy lo que soy hoy en día.
¿Cómo hermano mayor le toca alguna responsabilidad?
Sí, me toco trabajar de pequeño, tuve que dejar el colegio en 3° Básico para poder apoyar más a mi madre, me tocó hacer el papel de adulto siendo un niño, eso fue difícil, tenía que traer plata a la casa, llevar al colegio a mis hermanos más pequeños, por eso es que era más maduro que mis compañeros, mis amigos eran grandes, adultos, y a falta de una figura paternal, ellos fueron los que me enseñaron las cosas básicas para sobrevivir en la vida.
¿Ellos le enseñaron la agricultura?
No, mi mamá fue la que me enseñó. Cuando éramos chicos teníamos una chacra en casa la cual usábamos para nuestro consumo y para vender a los vecinos, allí empecé a conocer este trabajo, también ayudaba a mi mamá en la temporada de las uvas.
¿Entonces ahí nace su amor por la tierra?
Sí, se podría decir que sí, aunque recién hace 8 años me dedique de lleno a esta labor.
¿A qué se dedicaba antes?
A los 17 años empecé a trabajar haciendo aseo en una cocina de un casino, luego fui ayudante del chef, y como siempre he sido curioso y me gusta aprender, terminé trabajando como maestro de cocina, ese fue mi oficio durante muchos años, con ese cargo trabaje en varios casinos y distribuidores de comidas, como Casinos Chile, Casinos VRC, entre otros servicios más pequeños.
¿Por qué decide dedicarse a la agricultura?
Bueno si bien es por la economía, yo siempre he dicho que los humanos somos como las culebras, “donde hay sol, ahí estamos”, así que percibí que aquí ganaría más dinero y eso es algo que en mi situación era muy bienvenido, la vida es dura, pero, además de lo material, me motivó el amor que tengo por la tierra, me di cuenta que esto es lo que realmente me apasiona, así que hoy en día mi trabajo se ha convertido en una pasión para mí, soy feliz en lo que hago.
¿Qué significa para usted la tierra?
Mucho, es parte de mi vida, vivo gracias a la tierra, como no voy a estar agradecido, trabajo en la feria vendiendo verduras, trabajo en parcelas plantando árboles y plantas, cultivo frutas y verduras, he aprendido a amar la tierra, ahora no hay quien me saque. Cuando era maestro de cocina lo que más quería era descansar, ahora no paro nunca (risas) y es porque me gusta nomás.
¿Por qué es tán feliz en lo que hace?
Por todo lo que uno ve en la naturaleza al trabajar junto con ella. Enterrar con ilusión una pequeña semilla, días más tardes verla germinar para en unos meses convertirse en una planta, un árbol o ¡¡una verdura que luego llegará a las mesas de tantas familias!! me gusta mucho, como te dije antes es lo que me hace feliz.
¿Cuál es la clave para que el trabajo sea grato?
Mantener un buen ánimo, estar siempre feliz, los que me conocen saben que soy una persona alegre, creo que esa es la clave, y si uno trabaja con más personas, con mayor razón debe mantener un buen ánimo, tratar de evitar conflictos o cualquier situación que divida a los compañeros. Además, que yo tengo una ventaja, trabajo en lo que me gusta, por eso siempre va a ser grato.
Ganas de trabajar
A usted se le puede ver siempre haciendo cosas, luego de hacer su trabajo en el campo y parcelas de la zona, parte a la vega para abastecer su puesto en la feria los días sábado y domingo en Batuco ¿Por qué trabaja tanto?
Porque cuando uno hace lo que le gusta no le dan ganas de parar. Además no me gusta estar sin hacer nada, por lo que siempre me invento trabajos en la casa, creo nuevas fuentes de ingreso, el invierno pasado por ejemplo puse un carrito de sopaipillas en la plaza. Me acostumbré a ser un hombre trabajador y espero estar así hasta que las energías no me den más.
Fue un buen cambio entonces el dejar la cocina por este otro oficio.
Sí, de todas maneras. Al principio no se entendió mucho el cambio, tenía un trabajo estable y cambiarse parecía una locura. Y efectivamente fue un riesgo, me costó adaptarme, pero ahora estoy aquí y fue un buen cambio.
Y ¿su familia qué opinó de su decisión?
Me apoyaron, me decían que si me sentía feliz estaba bien, que eso era lo importante, siempre han estado preocupados de que yo esté feliz en lo que haga, la familia es fundamental al momento de tomar decisiones, uno se siente acompañado y seguro.
Y ¿su personalidad cambió en algo tras tomar nuevos rumbos en la vida?
La verdad que sí, deje vicios que uno se agarra en la cocina y que no lo ayudan mucho, pero además mi personalidad cambió bastante.
¿En qué aspectos usted siente que cambió?
Antes yo era una persona apurada, estresada, por eso es que recurriría a cigarros, para poder relajarme, pero ahora que trabajo en la tierra soy mucho más tranquilo, paciente y no necesito de ningún vicio para calmarme, me basta con ver los cerros, escuchar los pájaros, sentir el viento en la cara.
¿Le gustaría que sus hijos o nietos se dediquen a esta labor?
Bueno, mis hijos ya no se dedicaron a esto, ellos tienen sus trabajos, pero me ayudan los fines de semana en la feria. Hay un nieto al que le gusta mucho las labores del campo, me gustaría que él se dedicara a esto. Es pequeño aún pero disfruta de acompañarme a mis labores, como cortar penca, que en esta zona se da tan generosamente, un verdadero regalo del cielo.
Pasado y presente de Batuco
¿Ha cambiado mucho Batuco en estos últimos 40 años?
Sí, la verdad que sí, ha cambiado bastante.
¿En qué aspectos siente que ha cambiado? ¿Han sido cambios positivos o negativos?
De los dos, en lo positivo está más bonito. Muchos de los terrenos antes eran sitios eriazos no más, no todo era cultivo, así que en verano era bien árido. Hoy la gente que ha llegado a vivir en parcelas han hecho un lindo trabajo de reforestación y paisajismo, demostrando que cuando el ser humano se lo propone es capaz de trabajar en armonía con la naturaleza, ayudándola incluso.
En la parte económica también ha mejorado hay más trabajos en la zona y eso es bueno. La feria que se comenzó hace 10 años ha sido una excelente oportunidad para los vecinos.
Ahora, la parte negativa, es que llegó la droga al sector y eso arruina todo. Batuco está apestado y eso es una pena, se pierde la confianza y la juventud puede perderse por completo por culpa de la droga.
¿Qué le recomendaría a los jóvenes de Batuco entonces?
Que no se metan en la droga ni en ningún vicio. Por culpa de una droga, como lo es el alcohol, yo perdí a mi viejita. Trabajen, busquen cosas productivas que hacer para tener un buen futuro.
Presente y futuro de la agricultura
En la zona central están cambiando los terrenos de cultivo para dar paso a proyectos inmobiliarios o industriales. En opinión de Antonio el efecto de esto se verá a corto y mediano plazo, “lo que se cosecha aquí se vende en toda la zona de la Región Metropolitana, y a medida que desaparezcan estos terrenos no va a ver quién provea de frutas y verduras, tendremos que quitarles a las regiones, situación desfavorable para nosotros y para ellos. Por eso es que ya está subiendo de precio las frutas y verduras, gran parte de ellas vienen de zonas tan distantes como La Serena, Arica e Iquique”
¿Será que se está valorando poco la labor del agricultor?
Así es, por eso es que hay muy poca gente trabajando en esto y los que vamos quedando somos gente mayor.
Y ¿Por qué los jóvenes no se motivan?
Yo creo que es porque pasan en el celular o en otras actividades que los mantienen encerrados y no son capaces de salir, tomar una pala y empezar a darse cuenta de lo lindo que es trabajar con la tierra.
Y si no se logra motivar a las nuevas generaciones, ¿qué va a pasar en un futuro?
Bueno, las máquinas terminarán reemplazando al hombre. De hecho es algo que ya está pasando y no lo critico, es obvio que iba a ocurrir esto, en un campo donde trabajan 50 personas, la máquina le hace todo ese trabajo y en mucho menos tiempo. Lamentable, pero es lo que ocurre cuando no hay recambio en rubros que pueden ser reemplazados por máquinas.
Tenemos que motivar entonces a las nuevas generaciones, aprovechemos esta instancia, ¿qué mensaje les daría?
Que conozcan la labor del campo, la tierra nos enseña cosas muy lindas, para la vida incluso.
Primero que todo el hecho de conocer lo que la tierra puede darnos es fantástico. Aprender a ser autosuficiente es algo que puede salvarnos la vida incluso. No depender exclusivamente de supermercados u otros lugares de abastecimientos, sino que tener sus propios cultivos. Ese es un gran conocimiento que no todos tienen y que se adquiere gracias al contacto con la tierra.
Y ese contacto y observación nos da enseñanzas para llevar una buena vida. Porque uno ve que se “cosecha lo que siembra”, si uno planta tomates, cosechará tomates, si planta lechuga cosechará lechuga. Si las semillas son de buena calidad, mejor aún, la cosecha será excelente. Y en la vida es lo mismo, si uno siembra cosas buenas, como ser honrado, ayudar al prójimo, ser trabajador, lo que se recoja finalmente será bueno. Por eso mi filosofía de vida es siempre ser pacífico, ayudar a los demás y entregar lo mejor de mí a las demás personas, sea de manera laboral o social.
Todos quienes conocen a don Antonio dan fe de sus palabras ya que siempre se le puede ver con una gran disposición para ayudar a quien lo necesite, sin pedir nada a cambio. Y en su trabajo se destaca por su buen ánimo y gran iniciativa.
A don Antonio le tocó sufrir muchas adversidades en su infancia, pero el decidió doblarle la mano al destino, no se rindió, buscó nuevas oportunidades y gracias a eso hoy puede decir “soy un hombre feliz”.





















