Las Compañías, una ventana a la identidad de género

Las Compañías, una ventana a la identidad de género

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Autora: Valentina Rojas Antequera

Diario La Cruz del Sur, Colegio Particular Elena Bettini (La Serena)

Admito que vi con más entusiasmo de lo normal los últimos premios Óscar, solo porque estaba segura de que ganaría como mejor película extranjera “Una mujer fantástica”. Cinta dirigida por Sebastián Lelio y protagonizada por la aclamada Daniela Vega, primera mujer transgénero en ser presentadora de los premios. Y así fue, me alegré, me sentí orgullosa de Chile, de pertenecer a una sociedad cada vez más tolerante, pese a que nos ha costado mucho lograr un cambio de mentalidad.

Justamente me pongo a pensar de nuevo en ello cuando veo la noticia de una serenense transexual, ahora llamada Marcela Elizabeth, que pudo cambiar su nombre y sexo en su célula de identidad, tras cinco años de lucha médica y judicial, aparte de 48 años de lucha social de su parte. Por fin pudo ser identificada como la mujer que siempre fue. Nacida en una época en donde la homosexualidad y más aún la transexualidad era un no rotundo en todo ámbito.

Al leer parte de su testimonio me sentí muy conmovida y decidí contactarme con ella para poder conocer más en detalle su historia. Al escucharla, empaticé aún más, pues soy una gran seguidora del movimiento de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT) y todo lo que tenga que ver con esa minoría que cada vez se hace escuchar y respetar más.

Sentí su plenitud, al escuchar frases como me cambió la vida, porque sé que, aunque sea algo tan mínimo como cambiar una M por una F en un pedazo de papel, a ella realmente le cambió la vida, pues ahora podrá ejercer su título técnico, podrá sentirse cómoda y expresarse como nunca. Eso está bien, siempre lo estuvo y siempre lo estará.

Es grato saber que todo el trámite se hizo en el registro municipal de Las Compañías, pues me hace pensar que a pesar de todo el gran esfuerzo que realizó durante años, se pudo lograr. Algo tan normal para algunos, pero para otros no, ya que es todo un avance. Sobre todo, en regiones, pues puede ser que en grandes ciudades sea más expedito y menos demoroso, pero en este caso, demoraron cinco años.

Cinco años de angustia para Marcela, años pasando por todo tipo de médicos evaluándola, años durante los cuales se hizo su operación de reasignación de sexo, pudiendo verse por fin como siempre se vio, como una mujer hecha y derecha, siendo vista como tal.

Me alegra ver cómo la nueva ley de identidad de género está trabajando, me alegra ver como Chile avanza para un futuro más inclusivo, pero por sobre todo me alegra ver a personas como Marcela realizarse, y más aún, legalmente.

Si bien, Chile intenta progresar en todas los ámbitos, esta situación me alivia más, me hace pensar que el día de mañana una nueva generación será más tolerante que la nuestra y podremos ser personas de una mentalidad más abierta e inclusiva. Aunque sé que avanzamos a pasos de bebé, avanzamos. Se trata de un pequeño paso para nosotros, pero es un gran paso para la comunidad LGTB, creo que nosotros como sociedad debemos comprometernos ayudando a su causa.

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