Autor: Vicente Díaz
Diario La quinta estación, Colegio Montessori Millantú (Villa Alemana)
Cada vez que voy a una fiesta, lo único que escucho es reggaetón. Me impresiona el cambio de gustos musicales que hubo en tan poco tiempo. The Beatles en los 60 era la música top. Su éxito nos dejó un gran legado. En los 70, Queen y Led Zeppelin, eran el boom. Queen era una banda épica. Muy buena música, con temas como Bohemian Rhapsody o Don’t stop me now. Led Zeppelin nos trajo inolvidables como Stairway to heaven o Inmigrant song.
En los años 80 el rock reinaba definitivamente con bandas como Pink Floyd, The Cure o The Police. Siento emoción al escucharlas y aunque no estaba ni en los planes de mis padres, muchos crecimos con la música de esta década. El pop se estaba abriendo paso con clásicos como Michael Jackson o Madonna. También surgió el metal, con Iron Maiden o Metallica, a mi parecer ¡la mejor época de música de la historia! En los 90 el pop reinaba con el surgimiento de la música electrónica, abriendo paso al electro-pop.
Y así hasta hoy, donde el reggaetón es el género musical más escuchado en Latinoamérica. El reggaetón habla en su mayoría de sexo y drogas, viendo a la mujer como un objeto. Además no hay variación: mismo ritmo y voces modificadas con el auto-tune. El trap es igual.
Varios de mis amigos son rockeros. He ido a muchas fiestas y en todas se oye la misma música. Recuerdo que en la graduación de octavo, a la mayoría de nosotros no nos gustaba el reggaeton y llegamos con la esperanza de no oír lo mismo de siempre. Curiosamente, y para suerte nuestra, había un dj rockero. Cuando ponía reggaetón la mayoría salía de la sala. Entonces nos dimos cuenta que era mejor pedirle canciones de rock y que así sabría lo que realmente nos interesaba. Así fue variando el estilo, desde algo de pop hasta metal. ¡Lo mejor fueron las cuecas, cuecas en una fiesta de graduación! Fue chistoso ya que casi nadie sabía bailarlas, sin embargo zapateábamos muy fuerte. Yo, hice el ridículo para variar.
Al dj claramente no le gustaba el reggaetón, y se puso feliz con nuestra sugerencia porque compartía nuestro gusto musical. Fue una de las pocas fiestas a las que he ido y que se ha escuchado de todo. Había un proyector y humo, un ambiente total. Todo partió normal, el dj puso música estilo cumbia, luego fue variando, pop, rock, metal, una que otra de reggaetón, todo terminó con el trap y ya la mayoría se había ido a su casa.
El cambio de la música ha sido brutal. Yo soy metalero, y todos dicen que somos satánicos. El metal tiene más de 30 subgéneros. Y sí, hay géneros satánicos y hay otros que no lo son. El Heavy metal y el Trash metal son géneros muy buenos. Letras con mensajes apasionantes que me doy el trabajo de traducir para entender lo que canto. Claro que no todas, hay algunas brutales, pero esas son más del Black metal.
Para mí, la música popular de hoy es mala. Tú puedes estar en desacuerdo. Analiza las letras de las canciones que escuchas y bailas. La violencia de género muchas veces está disfrazada y normalizada al ritmo alegre del reggaetón.


















