En 1962, Arnoldo Bustos, compró el primer telescopio y construyó las instalaciones en terrenos de la Refinería de Azúcar CRAV y en 2011 se adjudicaron un Fondart para construir la cúpula de fibra de vidrio que luce actualmente.
Autoras: Martina Arrepol y Catalina Vargas.
Diario Generación XXI, Escuela Particular San José (San Pedro de la Paz)
Elke tiene la particularidad de ser el único observatorio de propiedad de un particular, Arnoldo Bustos, un aficionado a la Astronomía que soñó con que Penco tuviera su propio lugar para mirar el cielo y construyó este centro astronómico.
Usó como nombre el de su hija mayor, a la que había bautizado así por una actriz que a él le gustaba.
El observatorio es uno de los dos existentes en la región del Biobío. El otro es “Yepun”, ubicado en el Lago Lanalhue, a 8 kilómetros al sur de Cañete.
Olivia López, dueña del almacén frente a Elke declaró a Diario Generación XXI que “tener un observatorio cerca de donde uno vive nos da un valor agregado. He visitado el lugar, me parece atractivo; hay una sala de conferencias, donde primero te muestran la parte teórica y después subes al observatorio y puedes ver a través de los telescopios”.
La continuación del sueño
En el año 2000 Paris, astrónomo autodidacta y actual director del sitio que fuera construido por su padre en 1962, tras el fallecimiento de este, asumió la dirección.
Buscó financiamiento externo y en 2011 obtuvo los fondos de un Fondart con los que instaló la cúpula de vidrio, adquirió un segundo telescopio profesional y confeccionó artesanalmente otros dos puliendo espejos y lentes.
El primero lo había adquirido Arnoldo Bustos. El observatorio cuenta con cuatro telescopios.
Paris implementó el “Planetario Móvil”, un proyecto personal. Es un laboratorio científico dentro de un domo itinerante con el que recorre los colegios acercando la ciencia a los estudiantes.
En su interior se proyectan imágenes para que los alumnos vean los cielos, constelaciones y planetas, reciban nociones de orientación astronómica, además de aprender el manejo de un telescopio.
También se capacita a los docentes, enseñándoles a manejar el software astronómico llamado “Stellarium”.
Bustos lamenta que no todos los colegios transmitan el interés por la ciencia a sus alumnos generando una mala base científica. Explica que la ciencia debe ser recreativa para que los alumnos se motiven y entiendan cómo funcionan las cosas en el universo.
Los visitantes de Elke asisten motivados por la curiosidad de saber más sobre la Astronomía. “Lo que más me preguntan es si alguna vez he visto un ovni”, declaró Paris.
Elke actualmente se encuentra en mantención y a fines de octubre se lanzará la temporada verano 2018-2019, con el apoyo de otros observatorios como Las Campanas (Antofagasta) y La Silla (Coquimbo), de donde vienen a Elke sus astrónomos a dictar charlas.
En los veranos se hace la “Semana del Cielo” período en el que se desarrollan actividades y charlas científicas en las que pueden participar niños y adultos.
Cielos de Chile
Paris Bustos explicó que “Chile es la capital mundial astronómica, pues tiene los mejores cielos desde la Región de Antofagasta y hasta la de Coquimbo. Se puede observar el firmamento todos los días, aunque la mejor temporada es entre octubre y marzo”.
En Concepción los cielos no son como en el norte; solo hay 180 noches despejadas al año que permiten ver aproximadamente 60 constelaciones, entre ellas La Cruz del Sur y Escorpio.
Bustos comentó que el famoso “Tropi Conce”, producto del cambio climático, dificulta la visibilidad y la observación del cielo. Un día puede amanecer despejado y luego puede llover.
El observatorio se mantiene como un proyecto que a pesar de esas dificultades hace posible que Elke sea un lugar importante para Penco, permitiendo alcanzar el sueño de ver las estrellas desde el sur de Chile.





















