La Perla del Norte aún se desarrolla

La Perla del Norte aún se desarrolla

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Esta ciudad ubicada en el Norte Grande de Chile tiene una gran historia detrás.

Autores: Josefa Cortés y Gabriel García

Diario el Tatio, Colegio Santa Teresita, Antofagasta

Lo que hoy en día se conoce como Antofagasta era habitado por los changos, tribu que se dedicaba principalmente a la recolección marina, razón por la cual se ubicaron en este lugar.

Actualmente muchos creen que de ellos proviene el nombre de la ciudad, “Antofagasti”, que en la lengua de los changos significa “Puerta del sol”. Curiosamente los changos le llamaban así al monumento que hoy en día se conoce como La Portada, uno de los principales atractivos de la urbe.

Muchos años más tarde, con los changos ya fuera del territorio, la nueva ciudad fue fundada un 22 de octubre de 1868, bajo el mandato de Bolivia. Aunque los bolivianos no fueron los primeros en establecerse en el territorio, el primer habitante de Antofagasta conocido fue Juan López, cuyo nombre se le puso a un balneario ubicado al norte de Antofagasta. Años más tarde, luego de un tratado, Antofagasta pasó a ser del territorio chileno.

Desde ahí en adelante Antofagasta ha ido creciendo en diversos aspectos, principalmente económico, social, cultural y territorial. Son muchas las personas que hoy día ven en esta región la posibilidad de crecer económicamente.

“El boom del salitre generó una ola de migraciones desde el campo a la ciudad y también del extranjero, principalmente por su atractivo económico, primero del guano y luego del salitre. Hoy en día el auge económico es el cobre, pero se viene el litio en un tiempo más. Antofagasta se creó para servir de puerto económico y generar dinero. Chile es un país que produce y exporta materia prima”, señala Rafael Olivares, profesor de Historia.

Es así como históricamente la población de Antofagasta va en alza, según las posibilidades laborales que esta ciudad entregue, lo cual acarrea con ello problemas propios de este movimiento masivo de gente. “Actualmente no existen planos reguladores ni políticas que organicen los cambios demográficos, lo que obviamente repercute en los sistemas básicos: alcantarillado, salud y sobre todo contaminación, la cual acá ha aumentado desmedidamente. Por el lado administrativo, una sola municipalidad no da abasto para tanta población. Quizás sería necesario dividir en comunas para mejorar las políticas públicas”, opina el docente.

Las constructoras en la ciudad

Imposible es no darse cuenta de cómo ha crecido la ciudad en cuanto a infraestructura. Basta con ver la cantidad de edificios que se están construyendo, tanto en el centro como en la periferia, en lugares donde antes la opción de que hubiese viviendas era nula. No por nada, Antofagasta es una de las ciudades que lidera el ranking de actividad de construcción, puesto que se ha ganado por sus grandes inversiones y construcciones estos años.

“Antes las casas llegaban hasta la Cervecería, de ahí para allá eran puros potreros. En cambio ahora me cuesta mucho poder mirar el mar desde mi ventana”, comenta Pepe Montenegro, un antofagastino que ha vivido todo el proceso de cambio de la ciudad.

La Antofagasta del siglo XXI es una de las ciudades más importantes desde el punto de vista económico, situación que, desde su fundación, siempre ha sido así, sirviendo de estadía para quienes trabajan y explotan los recursos de la región. La Perla del Norte la llaman algunos, la Antofagasta Dormida otros, quizás no sea una ciudad hermosa, con grandes atractivos turísticos, pero su historia se escribe con el sacrificio de quienes día a día hacen que esta ciudad siga siendo atractiva desde el punto de vista económico, tradición que seguramente se mantendrá por siglos.

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