La nueva región realiza diferentes actividades que van al encuentro de la identidad que los une como pueblo y genera un aporte económico a las comunidades.
Autores: krishna Contreras, Carla Tapia y Yasna Concha.
A un año de la creación de la Región de Ñuble, la implementación de diversas acciones propias de la nueva división se une a las numerosas tradiciones de la zona y van formando la identidad de sus habitantes. La existencia de diversas manifestaciones culturales, en las que destacan las fiestas costumbristas es un buen reflejo de la riqueza histórica de la zona.
En el sector de la costa, localidad de Vegas de Itata a 25 km de la comuna de Coelemu, se realiza hace 19 años y con gran éxito de público la Fiesta del Camarón. Solo a la última versión de agosto pasado asistieron 12 mil personas.
Una celebración que desarrolla diferentes actividades asociadas a la extracción del camarón de tierra y durante la jornada se realizan competencias que buscan valorar esta ocupación. Son premiadas aquellas personas que extraen la mayor cantidad de camarones y a quien extrae el ejemplar más grande.
Además, incluye el Festival de la raíz Folclórica del Camarón, y cierran la jornada con una fiesta en la que participan diferentes agrupaciones musicales y es abierta a toda la comunidad.
“Va mucha gente a esta fiesta, nos encontramos con mis compañeros y recorremos los puestos. Lo más entretenido es que hay un lugar con juegos para nosotros y lo más fome es el regreso, porque se arman grandes tacos”, explica benjamín Hernández, asistente a la fiesta.
En esta celebración también se instala una feria costumbrista, que permite que los artesanos puedan mostrar sus productos a los visitantes.
“Son experiencias que las personas que vienen de ciudades grandes no han experimentado y en estos momentos lo pueden hacer en nuestra región”, comenta Camila Espinoza, encargada de comunicaciones de la Municipalidad de Coelemu.
La raíz de estas fiestas
Estas festividades costumbristas responden a ciclos naturales y productivos, mientras que otras combinan los festejos indígenas con la tradición española, impuesta desde los tiempos de la conquista.
Las actividades económicas diarias desde el periodo colonial requieren de la acción colectiva para lograr obtener los productos. “Tal es el caso de los Mingacos, donde vecinos se reunían en torno a la extracción de productos agrícolas como las papas, ya que por la extensión de los sembrados se requiere fuerza humana y animal”, señala Margot Barrera, profesora de Historia y Geografía.
Las labores colectivas y colaborativas permitían socializar, conocer y compartir productos, cantos y fiestas que pasaron a formar parte de la identidad de los campos.
Fiestas Costumbristas Hoy
“En la actualidad las fiestas costumbristas son espacios para dar a conocer y a potenciar la comuna y sus productos, destacando las personas que trabajan en las frutas o en el área vitivinícola. También permiten que los turistas conozcan las cosas ricas que tiene la comuna para que sean ampliamente conocidas y valoradas”, señala al diario La Voz del Itata, Camila Espinoza.
Por otra parte, la profesional expresa que la cultura local también fomenta que existan espacios donde las familias se reúnen, generando buenos momentos que son necesarios en la rapidez que se vive en la actualidad.
“Las festividades costumbristas brindan espacios donde la calidad de vida del ciudadano cobra relevancia y la comunidad se abre hacia el resto del país, mostrando su riqueza”, manifiesta Rolando Mancilla, gestor cultural de la Comuna de Coelemu.
Además, los municipios organizan estos eventos porque permiten generar un nuevo mercado para los productos locales, ayudan a que los turistas conozcan la zona y generan espacios de consumo que activan el mercado interno.
Principales fiestas costumbristas de la región
Dentro del territorio podemos destacar una variedad de festividades locales. Es así como en la provincia de Punilla se realiza la fiesta de la Esquila (Ñiquén), actividad del campo chileno en la cual se expresa el proceso de esquila y los productos locales que derivan de su práctica. Los turistas de diferentes localidades aprecian la riqueza cultural en el campesinado.
También ocupa un lugar importante el Festival Violeta de San Carlos, que con trece versiones festeja a la cantautora nacida el 4 de octubre de 1917, en esta Ciudad.
Por último, en Chillán, en la provincia de Diguillín, celebran la Fiesta de la Longaniza, producto destacado de la zona y que otorga identidad a nivel nacional. En su tercera versión 2019, mezclan el folclor de la región y la industria local a través de concursos y degustaciones acompañadas de música.
La iniciativa congrega a artesanos, cerveceros artesanales, viñateros y empresarios gastronómicos de la provincia y regiones del país, para que realicen una muestra tradicional de sus distintos productos, destacando a los productores de longanizas que tengan su fábrica y sala de procesos en la ciudad de Chillán.
La asistencia a las fiestas costumbristas se ha masificado en toda la región, así como ha aumentado su variedad y también la seguridad para sus visitantes. Se ha transformado en el lugar ideal para que padres e hijos encuentren espacios de entretención y enriquecimiento en estas experiencias.
“Es súper importante que se den estas fiestas, ya que permite compartir con la familia sin tener que ir tan lejos, donde mis hijas y yo podemos compartir y encontrarnos con actividades que se hacían hace mucho tiempo”, señala Rubén Sepúlveda, quien asistió junto a su familia a una de estas fiestas costumbristas.





















