Cada año los pescadores de Caleta Coloso se reúnen con la comunidad para venerar a quien cuida y guía sus pasos en cada salida al mar, demostrando su fe y devoción.
Por: Michael Betancourt Vivas
Diario Los Nuevos Diablos Rojos, Liceo de hombres de Antofagasta Mario Bahamonde (Antofagasta).
La Región de Antofagasta siempre se ha visto relacionada con la actividad minera y con el poder productivo, quedando a un lado las actividades culturales y las actividades relacionadas con lo religioso, sobre todo cuando en el norte existen festividades tan importantes de connotación nacional como lo es la Fiesta de la Tirana, o a nivel regional la celebración de la Virgen de Ayquina.
Sin embargo, existe una celebración que es muy valiosa para los habitantes de la zona costera de Antofagasta: la festividad de San Pedro, patrono de los pescadores. Una fiesta que es organizada durante meses por los trabajadores de mar y sus familias, con la idea de conmemorar en su lugar de trabajo a su patrono.
En la ciudad existen dos caletas de pescadores, una ubicada en el centro, que es conocida como el terminal pesquero de Antofagasta y otra situada a la salida sur de la ciudad conocida como “Caleta Coloso”.
Coloso, está ubicado a unos 15 kilómetros al sur de Antofagasta, y surgió durante los inicios del siglo XX durante el auge del salitre como una forma de solucionar el colapso del puerto de Antofagasta. Hoy en día en este lugar se encuentra el Puerto Coloso y una caleta de pescadores artesanales, además de una pequeña población que vive en torno a la pesca y el turismo gastronómico.
El origen de la fiesta
Esta festividad tiene su origen religioso en la conmemoración del martirio sufrido por los apóstoles Simón Pedro (Pescador de Galilea y piedra de la iglesia) y Pablo de Tarso (apóstol de gentiles), discípulos de Jesús, los cuales son considerados por la iglesia como los principales responsables de la expansión del cristianismo durante el Imperio Romano. Y el día 29 de junio de cada año se recuerda la muerte de ambos.
Pedro “el pescador de hombre” es quien representa y cuida a cada uno de los hombres de mar, ya que su origen humilde, no letrado, sencillo y trabajador no fue impedimento para que Jesús le confiara los destinos de la iglesia, son estas características en las cuales se ven reflejados aquellos que día a día salen al mar en busca de sustento. Además de encomendarse a una buena pesca y a un exitoso retorno. Por esta razón, y como se ha realizado desde inicios del siglo XIX, por un día las caletas en Chile adornan sus botes con guirnaldas y flores para venerar, pasear y agradecer a quien guía sus redes para llevar el sustento diario a sus hogares.
Por eso, Caleta Coloso no está ajena a esta conmemoración, si bien su celebración es más humilde que en otros lugares del país, el sentido principal es lo que los mueve: “Antes acá se armaba la fiesta en base a cooperaciones por parte de los locales comerciales, de los pescadores y también de la comunidad, pero eso ocurría hasta unos años atrás, ya que ahora todo se hace en conjunto con Minera Escondida y los diferentes sindicatos que hay acá”, comenta al diario Los Nuevos Diablos Rojos, Patricia Calabacero, quien vive hace 25 años en esta caleta.
El sentido de la fiesta popular
Cada fiesta religiosa va acompañada de bailes, colores y procesiones. San Pedro no es la excepción y durante semanas se preparan los bombos y los trajes para que niños y adultos dancen al ritmo de la fe en el “baile chino de San Pedro de Coloso”.
Este es el primer paso de la celebración, ya que después siguen otros bailes invitados a la ciudad de Antofagasta. Todos esperan con ansias el alba del día 29 de junio para celebrar al patrono de los pescadores, dando gracias por todo lo entregado durante el año anterior, recordando a quienes ya no están y pidiendo por que el año siguiente la pesca sea mejor.
“Posterior a la víspera, llegan de 7 a 10 bailes para continuar con la fiesta, hacen un saludo a la cruz del calvario que se instala en la calle entre el primer restaurante y la cúpula donde se encuentra San Pedro. Después se acercan a este lugar para danzar y participar de la procesión, la cual se hace en bote por toda la caleta, en donde todos saludan y siguen la procesión en sus propias lanchas. Es algo muy hermoso que debería seguir manteniéndose y hacerse más masivo, porque de alguna forma nos refleja como personas y como comunidad”, comenta la vecina del sector de Coloso.
Por su parte, Luis Rojas, Tesorero del Sindicato N°1 de buzos y pescadores, señala que “la comunidad colosina ve esta celebración como un reconocimiento espiritual a nuestro patrono San Pedro, que protege a todas las personas que tienen alguna relación con el mar. Para realizar la celebración hay instituciones que se hacen cargo de las distintas etapas, primero está la víspera, luego viene una misa, los bailes y la procesión por tierra y por mar».
«Esta fiesta se celebra desde 1983, año que llegué a la caleta, y se ha hecho hasta hoy. Para mí es muy importante, porque me gusta sentirme bien conmigo y con el santo, ya que todos los días que me voy «a la mar» me encomiendo a él y a mi Dios, porque no sé si volveré de nuevo a casa con mi gente, solo es mi fe que engrandece mi confianza en él. Además de agradecer el poder utilizar mi embarcación para realizar la procesión por el mar, actividad que ya he hecho por varios años. Eso sí, no todos acá aportan en esta celebración, pero esperamos algún día poder hacer una capilla para venerar y adorar a nuestro patrono”, agregó con emoción el pescador.





















