La inmigración es un tema de valor e interés que pone en tela de juicio la empatía y la aceptación en la comunidad chilena, pero también está teniendo consecuencias positivas.
Autora: Katherina Halty Garcés
Diario Palquelé: Información que no se ve todos los días, Colegio Excelsior (Santiago Centro)
En nuestro país, la inmigración es un tema que divide. Algunos argumentan aspectos negativos como la delincuencia o la pobreza que acarrean, pero otros abogan por el aporte positivo que ellos entregan a nuestro país como una cultura más abierta y más empática.
Sobre la inmigración en Chile
Debido al fortalecimiento de la estabilidad económica, desde la década de los 90, Chile se ha convertido en importante destino para la migración internacional. Según el Ministerio de Extranjería “la migración internacional de extranjeros hacia Chile en los últimos 30 años ha pasado de alrededor de 83 mil migrantes en 1982 a los 411 mil migrantes en 2014 (…) pasando del 0,7% registrado en 1982 al 2,3%” (Anuario Estadístico de Departamento de Extranjería y Migración).
Cada vez son más en el país, pero, a pesar de ello, no se le da la atención necesaria al tema. Al tomar conciencia de que el crecimiento es cada vez más notable surge la pregunta: ¿si los inmigrantes son tantos, qué contribución pueden entregar ellos a nuestro país? Veamos algunas manifestaciones de los aportes extranjeros a nuestra cultura.
Muchos inmigrantes vienen en busca de mejores oportunidades laborales o porque simplemente el ambiente y las expectativas de vida son mucho mejores aquí, causando que tengan que dejar su país, su tierra y su familia. De aquí surge un primer aporte de ellos para nuestra sociedad, pero un aporte no expresado en cifras macroeconómicas, es su ejemplo de vida y de esfuerzo.
Nuevas costumbres y tendencias
Un tema muy transcendente en Chile hoy es la comida. Distintos sabores, estéticas y maneras de realizarlas impactan a muchas personas del país al probarla y degustarla. Perú, China, Argentina son algunas de las influencias gastronómicas que se conoce bastante. Maravillados con sus sabores y presentaciones, siempre se puede observar algún local de comida china o una buena parrillada argentina. A ello podemos agregar los espectaculares platillos peruanos o la picante comida coreana y sin olvidar los dulces japoneses.
También otras costumbres foráneas que se han vuelto cada vez más conocidas. Ejemplo de ello es el Halloween, una de estas costumbres bastante masiva sacada de Estados Unidos, otra cosa que se puede ver bastante presente en Santiago son los grupos de baile de música coreana en el GAM. Otra cosa que se puede observar son las distintas modas que se presentan dentro de nuestro país como los otakus, esta moda que proviene de Japón caracterizando a estas personas por su gusto en esta cultura tan distinta a la nuestra.
Lo que se puede concluir de este tema es que es necesario observar la otra cara de la moneda: los inmigrantes no solo no traen mal a este país, sino que aportan a nuestra cultura con su ejemplo de vida, con nuevos sabores para el paladar, y distintas costumbres y fechas conocidas. Ellos tienen su propia manera de hablar, sus comidas, y actividades importantes. Esta editorial pretende ser una invitación a ser más empáticos y valorar al “amigo cuando es extranjero”.

















