Chile se ha convertido en el sueño americano para muchos latinos y esto se ve reflejado en la gran población que habita en la comuna de Independencia, pero esto también genera un cambio en la sociedad y algunos casos de discriminación, por lo que es necesario tomar cartas en el asunto para mejorar la convivencia entre chilenos y extranjeros y aprender a convivir entre las diferentes culturas que se relacionan.
Independencia es una de las comunas con más población extranjera en la Región Metropolitana. Según la Biblioteca Nacional del Congreso de Chile (BNC), la inmigración en el país se caracteriza por la predominación de personas provenientes de Sudamérica. Señala también la creciente presencia de ciudadanos haitianos y venezolanos (correspondiendo al 10,6% y 9,6%, respectivamente). La llegada de ambos grupos se debe a lo que está ocurriendo hoy en día en sus países: Haití posee una baja economía, lo que no les permite tener una vivienda estable ni comida, mientras que en Venezuela hay grandes problemas políticos y económicos que impulsan a las personas a buscar mejores condiciones de vida.
Por otra parte, al igual que la llegada de extranjeros a nuestro país, la tasa de niños con padres extranjeros ha subido bastante. En el Hospital San José, que atiende principalmente a comunas de la zona norte de Santiago, los partos de ciudadanas extranjeras se han vuelto cada vez más frecuentes. Actualmente, un 20% de los partos son de inmigrantes y en 2015 se registraron alrededor de 1.600 nacimientos de extranjeros, explicó el jefe de servicios de obstetricia y ginecología, Marco Antonio Clavero.
En Chile, se han presentado varios casos donde se ha culpado al extranjero por los problemas económicos del país, como es la tasa de desempleo que se está viviendo o el tema de seguridad, donde afirman que son los extranjeros quienes han aumentado el índice de delincuencia, pero ¿están seguros que esto es cierto?
Según un reportaje de la cadena de canal abierto T13 son los extranjeros quienes realizan los trabajos que los chilenos no quieren desarrollar, como es el aseo. Esto no le quita el trabajo a nadie. Es cierto que hay inmigrantes que no respetan la cultura chilena y es aquí donde el gobierno hace presencia, pues extranjería realizó un borrador, firmado por la presidenta Michelle Bachelet en 2015, donde se declara “ir igualando progresivamente los derechos entre la población chilena y quienes han optado por hacer una nueva vida en Chile, en materias como acceso a salud, trabajo, vivienda, educación, cultura y justicia, bajo el principio de la no discriminación”.
Entonces, se puede ver claramente que, para superar los prejuicios sobre la migración en Chile, las instituciones deben velar por la no discriminación y la sociedad debe abrir su mente para aceptar cada cultura para así tener una buena convivencia y no dejarse llevar por las reputaciones con las que cuenta cada país, ya que estas no definen a todos sus habitantes, puesto que la mayoría de los inmigrantes que llegan al país es para buscar una mejor calidad de vida de manera justa, digna y honrada. Es importante recordar lo dicho por Ian Goldin, director de Oxford Martin School, “la migración siempre ha sido uno de los impulsores más importantes en el progreso y el dinamismo humano”.

















