¿De qué bosque se habla?

¿De qué bosque se habla?

Bruno Joel Pérez Flores y Lucas Javier Oyarzún Cornejo

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Las plantaciones forestales son un tema recurrente en ciertas regiones del territorio nacional, dividiendo y uniendo a la comunidad que la rodea, aún es difícil aventurarse en un terreno que provee gran parte de fuente laboral para diversos sectores y que provoca grandes daños  al turismo y a conservación de especies para otros.

San José de la Mariquina se encuentra en el ojo del huracán forestal, ya que por años, el sector ha sido fuente de explotación de plantaciones de pino y eucaliptus, encontrándose a pasos de una de las mayores empresas productoras de celulosa a nivel nacional. Este hecho ha provocado incertidumbre y división en la comunidad, siendo localidades como Mehuin o Rucaco las más afectadas por los conflictos, debido al ducto de desagüe que se pretende sacar por mar, y en el segundo caso por encontrarse a metros de la planta procesadora de pulpa.

El problema es más amplio si se comienza a repensar en el tipo de bosque que se está encontrando en la región,  desapareciendo el bosque nativo de manera alarmante, las forestales reforestan los suelos desnudos con árboles introducidos, como el pino y el eucalipto, pero en la comuna de Mariquina se ha hecho una sobreexplotación forestal en el terreno de esta zona, donde, anteriormente, se encontraba flora nativa muy importante para la diversidad de la fauna de la región y las altas plantaciones impiden el crecimiento de fauna nativa y por ende la vida silvestre en este territorio, los animales optan por irse a otras zonas, argumenta el ingeniero forestal Luis Becerra.

Sin embargo también destaca un aspecto positivo de las plantaciones, las cuales han reforestado terrenos que desde hace mucho no tenían vegetación, parando así la erosión  de esos suelos, además como las  especies antes nombradas, son de muy rápido crecimiento, se  genera abundante madera en un corto tiempo, lo cual es beneficioso para aquellos que se dedican a su compra y venta en una zona que se calefacción a leña y el punto más importante han generado diversas fuentes de empleo en la región.

El profesor Iván Triviño (biólogo) comenta que cuando los pinos se mantienen, generan resequedad en el sustrato, absorbiendo demasiada agua para su subsistencia, lo cual podría generar daño a largo plazo, considerando la poca vegetación que crecería. También dice que el proceso de reforestación, genera mucho ruido y percances que alteran el ritmo de vida de las personas que viven alrededor.

Es importante señalar que el manejo de las plantaciones forestales no está reglamentado por ley en el país. Cuando se habla de  sobreexplotación, obviamente es un perjuicio. Lo que pasa aquí en chile en general, no solo en la comuna de Mariquina, es que actualmente se hace una explotación del tipo dos es a uno, es decir, por cada dos árboles que son plantados, uno de ellos es talado, por lo tanto las normas nacionales, son iguales para todas las comunas, significa que tiene que regirse de la misma manera que se rige en todas las ciudades, destacan los especialistas.

Por lo tanto al estar las reglas claras es evidente una sobre explotación de estos recursos, al plantarse, podarse y volver a plantar, ciclo que parece no terminar, siendo las malas prácticas de los hombres las causantes de los conflictos y no el pino o el eucalipto a quienes apuntan los dardos. Se abre así un nuevo punto polémico en este tema, el interés  económico por sobre el bienestar de una comunidad.

Siendo una región reconocida a nivel internacional por sus encantos naturales y turismo, cabe preguntarse ¿De qué bosque se habla cuándo se habla de bosque? ¿Qué bosque se está construyendo para las futuras generaciones? El daño ambiental está presente hace generaciones por lo que es de suma importancia exponer este tema en el contexto de comunidad y plantearse espacios de conversación y construcción de sociedad en conjunto.

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