Todo lo que tengo hoy en día es gracias a Dios, al...

Todo lo que tengo hoy en día es gracias a Dios, al de arriba

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Autor: Elizabeth Verónica Guzman Dominguez
Diario Hooverianos (2014), Escuela Bas. Willis Collins Hooven Kur (La Cisterna)

Don Juan, una historia de esfuerzo y superación. Proveniente del campo, llegó un día a Santiago, lleno de sueños… Octubre, tiempo de primavera, una extraña primavera este año, con días fríos, otros de lluvia y otros de mucho calor. Un caluroso martes a principios de Octubre es el escenario en que me dirijo a la conocida Panadería Gemita, lugar donde permanece largas horas Don Juan Álvarez nuestro entrevistado.

Un antiguo barrio residencial ; donde las abuelitas están comprando el pan a las cinco de la tarde, donde aún se ven niños jugando en las calles.Cerca también el sector de Carlos Valdovinos con muchas empresas y trabajadores que necesitan de los productos que tiene esta panadería.

El local de don Juan es conocido por todos, pero pocos saben la historia de este hombre sencillo, dueño de la panadería. Sentado frente a nosotros nos cuenta un poco más de su vida. Así iniciamos esta entrevista.

¿Cómo fueron sus inicios?

Los comienzos en esto fueron muy duros y de mucha necesidad, nunca pensé en llegar a tener esta empresa; es complicado tratar de independizarse, sobre todo cuando uno tiene familia, niños chiquititos, es difícil no tener un ingreso seguro al término del mes. Fueron hartos años de mucho trabajo, yo empecé desde abajo junto con un amigo, haciendo aseo, limpiando hornos y repartiendo pan; pero luego llegó la oportunidad y la supe aprovechar.

¿Cómo es la vida de un emprendedor en Chile?
En mi experiencia de primera muy difícil, porque no tenía capital, empecé arrendando un local chiquitito, además que el Sesma (Servicio Nacional del Medioambiente) es muy exigente a la hora de entregar los permisos que permiten habilitar una panadería; ya que es un lugar donde se preparan y venden alimentos; todo salía muy caro pues el rubro panadero necesita mucho capital y yo no lo tenía. Yo que vengo de provincia, del campo, venía con los bolsillos vacíos, pero con la seguridad de que con ganas todo se puede.

Don Juan Álvarez, dueño de la Panadería Santa Gema, orgulloso del duro trabajo que emprendió hace años y de los logros que ha alcanzado. (Fuente: Hooverianos)
Don Juan Álvarez, dueño de la Panadería Santa Gema, orgulloso del duro trabajo que emprendió hace años y de los logros que ha alcanzado. (Fuente: Hooverianos)

¿Tiene otras metas, ahora que su empresa está consolidada?
Mi meta siempre fue y será crecer, dejarles un bienestar a mis hijos, nietos aún no tengo…siempre he querido hacer las cosas bien.

¿Cómo es la relación con sus trabajadores?

Muy buena, cordial, porque yo empece como ellos, como repartidor, las hice todas; de hecho hay un trabajador que me conoce desde que me inicié en esto, por eso nunca me olvido de donde vengo. Muchas veces a quienes le comienza a ir bien en la vida se «les sube el pelo» empiezan a creerse superiores a los demás. Este oficio y la vida me han enseñado a no mirar a nadie por encima del hombro; la vida tiene muchos altos y bajos, un día podemos estar arriba, ganar plata, tener gente trabajando para nosotros y puede acontecer cualquier cosa; un accidente, una enfermedad, o simplemente el negocio puede quebrar y uno se queda con las manos en los bolsillos. Por ello intento mantener y fomentar un clima laboral de respeto y cariño con la gente, a ser jefe se aprende con la experiencia.

¿Qué rol cumple su familia en el funcionamiento de esta empresa?
Un rol muy importante, no sólo en el trabajo como tal; ya que mi familia siempre me ha apoyado en todo, de hecho tengo dos hijos que se han criado entre los sacos de harina, que son los pilares fundamentales de esta empresa; mis colaboradores más cercanos y de confianza, junto a mi señora quien ha trabajado a la par conmigo todos estos años. Ella siempre tuvo fe y confianza en que esto iba a resultar, le puso el hombre cuando todo el trabajo lo haciamos nosotros; se sacrificó mucho por ayudar en la panadería y además tener que cumplir como mamá y dueña de casa.

¿Se considera un hombre exitoso?

Exitoso sí, por todo lo que les he contado de cómo empecé; no siendo nadie, no teniendo nada. Muchas veces hay una humildad mal entendida para los chilenos, yo no me siento por encima de nadie, todo lo que tengo se debe a años de trabajo y dedico, pero principalemente puedo decir «Todo lo que tengo hoy es gracias a Dios, al de arriba».

¿Cuál cree usted que es la clave para surgir?
Las personas deben ser trabajadoras, esforzarse. Hay mucha gente floja que quiere que todo se lo regalen o prefieren la plata fácil; robar o vender droga. Nada da más satisfacción que surgir honradamente.

¿Cómo ve el futuro de su empresa?

El futuro lo veo muy bien porque están mis hijos trabajando conmigo, gente joven que tiene las ganas de trabajar de hacer las cosas bien, además les gusta lo que hacen y lo hace bien; super bien.

La sala de panificación donde por turno laboran cuatro panaderos, hay un grato ambiente laboral; donde se trabaja con alegría, una de las claves de su éxito (Fuente: Hooverianos)
La sala de panificación donde por turno laboran cuatro panaderos, hay un grato ambiente laboral; donde se trabaja con alegría, una de las claves de su éxito (Fuente: Hooverianos)

La Panadería Santa Gema todo un éxito en la comuna

En la calle Carmen Número 2940, comuna de San Joaquín, a pocas cuadras de la Avenida Carlos Valdovinos; se encuentra ubicada la popular Panadería Santa Gema, propiedad de don Juan Álvarez. Un negocio familiar que partió humildemente y que con mucho esfuerzo y trabajo se ha transformado en un imponente local, de gran trayectoria y preferido por los vecinos del sector.

Aunque nuestro país ha pasado por diverso procesos económicos, el pan es uno de los productos preferidos por los chilenos y aún en tiempo de crisis económica se sigue vendiendo en grandes cantidades y sin mayores problemas; en Chile si algo no puedo faltar en la mesa es una crujiente marraqueta o una rica hallulla.

A pesar de que el pan y sus derivados han tenido una evidente alza de precios; debido al aumento en el precio de la harina y otros insumos, en Santa Gema no han tenido problemas de ventas; pues su calidad y experiencias de años en el rubro son la mejor carta de presentación para nuevos clientes y de fidelidad para los clientes antiguos. La empresa ha sabido adecuarse a los nuevos tiempos sin perder la tradición cultivada estos años, incluso cuenta con una moderna página web www.santagema.cl donde dan a conocer sus instalaciones y variados productos.

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