Oriundo de la comuna de Lautaro en la región de La Araucanía, Pedro Devaud Mason, nos visitó en las oficinas de La Nueva Aurora de Chile para una buena conversación mañanera, oportunidad en que nos abrió las puertas de su carrera deportiva y aspectos de su vida personal, a solo semanas de su participación en la Fórmula 4 Sudamericana en Uruguay.
Autor: Daniel Castro Espinoza
Diario La Nueva Aurora de Chile, Liceo Camilo Henríquez (Temuco)
Solo 22 años tiene este joven piloto que comenzó corriendo en Fiat 600 cuando soplaba 12 velas. Pero su experiencia detrás del volante viene desde mucho antes, cuando a los 6 años se subió por primera vez a un karting en el autódromo Interlomas, recinto deportivo cercano a su ciudad natal, Lautaro. Se iniciaba así la historia de uno de los pilotos de automovilismo deportivo más jóvenes y prominentes del actual circuito nacional y sudamericano.
Su madre Verónica (quien no puso muy buena cara cuando Pedrito comenzó a correr) y su papá Pedro, fueron ambos pilotos, por lo cual le fue difícil no sentirse atraído desde joven hacia los motores, llegando a correr incluso con su hermano durante mucho tiempo juntos. Hoy su padre es su mecánico y juntos trabajan en su auto.
– Nos contabas que desde pequeño entraste al automovilismo, pero precisamente ¿cómo llegaste a la Fórmula 3?
Yo creo que la edad fue un factor positivo que jugó a favor, porque cuando uno es pequeño puede desarrollar habilidades o aprender cosas con mayor facilidad. Corrí en Fiat 600 hasta los 14 años, época en que vinimos a competir a Temuco y ganamos.
Por ahí, entre las amistades de mi papá, un piloto llamado Juan Puig nos ofreció un fórmula. No teníamos los medios y gracias a él pudimos debutar en la Fórmula 3. Corríamos en Temuco, nos empezó a ir bien y como a los dos años después, empezamos a incursionar en el circuito nacional.
– ¿Te fue difícil seguir este camino?
Sí y hasta ahora sigue siendo muy difícil. Es un deporte caro, para entrenar necesitas una pista, neumáticos, bencina, mecánicos y muchos otros recursos. Hay una preparación de por medio detrás de cada vehículo. Yo, por ejemplo, no entreno mucho, porque ocupo los neumáticos para correr, entonces en ese contexto, es súper difícil.
Siempre tuve el apoyo de mi papá, que es mi mecánico, yo he ido aprendiendo harto con el tiempo y también hago trabajos de mecánica, aunque no estudié el oficio, y juntos hacemos el mantenimiento de mi auto. Él siempre se la jugó para estar en todas las carreras.
– ¿Has recibido el apoyo de más personas?
Al tiempo después la misma productora de los eventos automovilísticos nos empezó a apoyar para participar de las carreras. Un año un piloto me regaló una caja de cambios, porque la mía siempre se rompía. Otro me regaló 12 juegos de neumáticos para todo el año, yo pensaba ocupar solo 6, para que nos durarán dos años (ríe).
En el camino se han ido abriendo puertas y estoy muy agradecido de eso, es lo lindo del deporte. Cuando uno se mantiene humilde y con un buen comportamiento, se van dando oportunidades.
Experiencia internacional

Con experiencia internacional y a su corta edad, el tricampeón regional (radicado en la ciudad lacustre de Pucón desde los 10 años) ha corrido también en Argentina. No aguantamos la tentación de caer en las comparaciones, para entender la realidad local.
-¿Cuál es el nivel del deporte tuerca argentino comparado al nuestro?
Los argentinos saben mucho más de carreras de autos que nosotros, ya sea hablando de Santiago, de la zona central o de nuestra región, nos llevan bastante ventaja. Cuando empecé a correr en Temuco, corríamos 20 Fiat 600 y unos 20 autos por categoría, iba mucha gente a la pista. Hoy solo hay dos categorías y corren 15 autos. En este sentido, el nivel de espectáculo es súper pobre aquí.
Cuando competí en Argentina, había 40 autos, e incluso llegué a pensar que no iba a poder correr con tantos autos en la pista, pero allá eso es súper normal. Lo que habría que mejorar aquí son los reglamentos técnicos, como por ejemplo la revisión de los vehículos.
– ¿Crees que hemos mejorado localmente durante los últimos años?
Sí y también creo que hay muy buenos pilotos, pero faltan más organizadores y campeonatos, ya sean públicos o privados, para así poder tener un mejor automovilismo. Contamos con un gran escenario, como es el autódromo Interlomas, para mí la mejor pista que hay en Chile y una de las principales de Sudamérica. Se le podría sacar mucho más provecho a eso.
Competitividad
Pero lamentablemente no todo es color de rosa. Pedro ha dejado de competir, por falta de un campeonato regular y de competitividad a nivel local, según él mismo nos explica. He dejado de competir, porque detrás de eso hay un gran esfuerzo económico y personal, y cuando voy a correr siento que no hay competencia. No es motivador correr donde sé que voy a ganar, dice.
– Dejando de lado el tema competitivo, háblanos sobre la familia tuerca y las relaciones que se generan alrededor de este lindo deporte, fuera de las carreras.
Eso depende de las relaciones de cada persona. En el rally, por ejemplo, no hay mucho “contacto”, pero en pista, cuando corres con el resto de los pilotos al lado y detrás, siempre hay choques o toponcitos, depende mucho del respeto mutuo. Son momentos en que uno va al límite y también se puede equivocar, pasando a chocar sin querer, porque cuando uno choca con intensión se nota y eso es ser mala leche, el querer ganar como sea.
– En cuanto a la relación con los demás pilotos ¿Ha influido el hecho de ser lautarino?
Es un tema particular, en Temuco existe un círculo bien cerrado y se nota en cosas como, por ejemplo, que cuando viene un piloto de afuera se trata de que no gane. No comparto mucho eso, porque yo también soy “de afuera” y me tocó vivirlo en carne propia igual, cuando comenzamos a correr acá (Temuco) con mi hermano. Es algo que experimentamos en el ámbito local solamente, ya que a nivel nacional no se da.
En al campeonato nacional todos nos abrieron las puertas, siempre nos ayudaban. Yo iba con mi papá en la camioneta, los dos solos, a diferencia del resto que llegaban en grandes equipos, como se ve en la TV. “Si necesitan algo, solo pídanlo”… nos decían y eso nos mantuvo motivados. Para mí el deporte también es eso, alimentar el alma, que te sirva y te entregue energía para lo que haces a diario.
– ¿Se ven caras nuevas en el circuito regional?
Hay pilotos jóvenes, pero solo lo ven como entretenimiento, sin una mayor proyección más allá. Cuando no pude seguir corriendo en la Fórmula Castrol, le ofrecí mi vehículo a un piloto joven de Temuco, que con lucas podía mover el auto. No quiso, porque interfería con sus estudios. Él prefería correr y estar a las 6 en su casa, entonces, en términos generales, no veo que exista un sacrificio.
En medio de la conversación, Pedro nos relata una pequeña anécdota que ocurrió en Argentina, pocas semanas después de la Copa América… se podrán imaginar más o menos por dónde va el relato.
Llegué allá con un equipo, fui con mi buzo que tiene bandera chilena y cuando estábamos en la reunión de pilotos, se empezó a correr la voz de dónde veníamos; desde un grupo me llamaron: “¡ey chileno! ¿qué opinas de la Copa América?” y en los entrenamientos varios me tiraron el auto encima. En la carrera no tuve esos problemas, aunque igual me chocaron, prefiero pensar que no fue intencional.
Fórmula 4 Sudamericana
Las primeras semanas de noviembre y diciembre, este fiel embajador de la “Ciudad del Toqui” y de La Araucanía, viajará a Uruguay para correr en la Fórmula 4 Sudamericana, importante desafío internacional en el cual Pedro se siente orgulloso de representarnos como región y país.
– ¿Cómo será tu preparación para la competencia sudamericana?

Más que nada física, ya que no me encuentro en mi mejor estado actualmente, entonces por ahí irá la preparación. Además de intentar hacer la mayor cantidad de trainings locales antes de la competencia, para mover las manos.
– ¿Existe la posibilidad de un buen resultado?
Yo creo que hay posibilidades. No conozco los autos, las pistas o los demás pilotos, pero esto es lo que yo hago. El automovilismo tiene muchas disciplinas, por ejemplo, el Dakar es muy diferente, así como también a lo que se vive en el Rally Mobil. Luego hay competencias en óvalos, como los Indycar, que uno ve en televisión y piensa que es lo más fácil, pero en realidad es sumamente difícil. Están también los Endurances que corren 24 horas al día, son pilotos súper constantes y buenos para cuidar un auto. Yo tengo la suerte de que voy a hacer lo que sé hacer, correr autos de Fórmula.
– Ya fue Argentina, será Uruguay y pronto… ¿Cómo te proyectas?
La persona con la que voy a correr a Uruguay en la categoría sudamericana, trabaja con algunos equipos de Europa y me dijo que dependiendo de mi desempeño y de los resultados que obtenga, podría hacer las gestiones para ir a correr al otro lado del Atlántico, porque el automovilismo de pista finalmente está allá, en Europa y Estados Unidos.
A nivel local, me proyecto en el Rally, me gustaría correrlo de una manera constante. Con una buena preparación, al segundo año ya podría tener ya resultados.
El deporte en Chile
– Fuera del automovilismo ¿Cómo ves el resto de los deportes en Chile?
Creo que en el último tiempo Chile ha demostrado en varios deportes que se está proponiendo las cosas, que está pensando de una forma diferente. Quizás en los Juegos Olímpicos no nos fue tan bien como queríamos y abundaron las críticas en los medios, pero hay muchos deportes que no salen en los diarios y también muchos campeones mundiales en distintas disciplinas, de quienes no sabemos.
Esta selección de fútbol nos inspira a eso, Vidal y Alexis son súper humildes, y yo cuando los veo, más que ver el juego o si ganan, pienso en la fuerza que tienen para estar ahí.
– ¿Hay un prejuicio del riesgo en tu deporte?
A mí nunca me ha pasado nada grave, me he pegado fuerte sí, pero no más que eso. En lo personal, siento que estoy más seguro en la pista que en las calles, porque se cuenta con más medidas de seguridad. En el Rally Mobil de Pucón nos dimos varias vueltas de campana hacia adelante y salimos sin rasguños; uno sale a la calle, otro se pasa un rojo y puedes morir en el instante por una imprudencia de terceros.
– Por último ¿Cuál es tu mensaje para los que quieren empezar en esto y no se atreven?
Que comiencen lo antes posible y se acerquen a la gente experimentada, los que realmente saben. A esta edad uno piensa que se las sabe todas, nos pasa a todos, pero no es tan así. Hay pilotos que llevan 20 años corriendo y aunque seas más rápido, ellos siempre sabrán algo que tú no. Al recorrer este camino junto a alguien que ya tiene experiencia, se aprende más rápido. Es un camino difícil pero no imposible. Basta que uno se lo proponga y trabaje para alcanzarlo.
Como mensaje, les diría que: si te gusta algo y le pones pasión, trabajo y disciplina, llegarás muy lejos, donde sea. Si puedo más adelante apoyar a alguien, estaría encantado. También me gustaría organizar un campeonato, a ver si así más jóvenes se interesan en esto.





















