Por la preservación del islote Pájaro Niño, hábitat del pingüino de Humboldt

Por la preservación del islote Pájaro Niño, hábitat del pingüino de Humboldt

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Un desfile de febrero dejó al descubierto un problema que amenaza la conservación de parte importante de la biodiversidad de la reserva natural emplazada en la Isla Pájaro niño.

En esta reserva natural habita un pingüino autóctono, el pingüino de Humboldt que puede ser visto en la costa, pero que lamentablemente hoy se encuentra en peligro de extinción. La principal causa del riesgo en el que vive esta especie es producto de la alteración del medio ambiente en el que habita, puesto que, geológicamente hablando, dicho hábitat ha experimentado diversos cambios, especialmente por la acción humana. Específicamente, los pingüinos de nuestro litoral central viven en un islote que, naturalmente, se encontraba separado de la costa, pero al ser unido al continente  mediante un muelle su fauna cambió, provocando que el pingüino de Humboldt se encontrara en peligro, ya que los animales que entraron en su hábitat no eran más que depredadores que comían su huevos, destruían nidos y mataban a los pingüinos adultos.

Se preguntarán: ¿Cómo es posible que esto pasara? ¿Cómo un islote puede unirse a la costa? Pues esto sucedió cuando la Cofradía Náutica obtuvo la concesión de este islote el año 1977 y decidieron unirlo con la costa haciendo una pared rocosa a la que también pudieran amarrar los botes o veleros.

Cuando los vecinos del lugar descubrieron que en realidad los pingüinos de Humboldt junto con todas las aves que anidaban en el islote se encontraban en peligro decidieron manifestarse  para que el problema se solucionara, pero la Cofradía Náutica se mantuvo al margen de las conversaciones. De esta forma el movimiento “Liberemos la Isla” decidió que lo mejor sería reunirse con el ministro de Defensa, José Antonio Gómez, para solicitar no renovar la concesión del islote a la Cofradía.

Cabe resaltar que en realidad este movimiento no se encuentra en contra de la Cofradía, sino más bien no quiere que los pingüinos sigan en peligro, lo que a nuestro juicio debe ser la prioridad.

Las prácticas de la cofradía son un aporte especialmente para el desarrollo de actividades recreativas relacionadas con el mar. No obstante, se debe buscar una solución que permita mantener dichas actividades sin alterar el hábitat de una especie autóctona, devolviéndole así al islote la autonomía necesaria para que las aves que allí habitan puedan anidar y cuidar a sus crías en un ambiente natural y protegido, Esta es precisamente la propuesta del movimiento “Liberemos La Isla”, la cual busca generar un acuerdo entre ambas partes.

Los antecedentes entregados por el movimiento Liberemos La Isla se basaron en estudios hechos por el mismo Departamento de Medio ambiente de Algarrobo, por lo que las autoridades competentes coinciden en la necesidad de revisar la situación del Islote y buscar una pronta solución y acuerdo.

La situación del Islote Niño pájaro demuestra que como comunidad del litoral central se debe buscar el equilibrio entre el desarrollo del turismo y la conservación de las riquezas naturales.

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