A pesar de que todos saben que para crearse un perfil en Facebook se debe tener 14 años, a nadie le sorprende que niños de 6 o menos años, ya tengan uno.
De hecho, los padres y familiares les comentan sus fotos y estados. En el caso de que el niño o joven no lo haya bloqueado, lo cual es muy común entre los adolescentes y los padres ni se enteran.
El ser un nativo digital ofrece una amplia ventaja a los jóvenes respecto de sus padres en cuanto a la forma de acceder a las redes sociales. Ni siquiera imaginan que sus hijos no llevan el celular al colegio para estar en contacto con ellos o para acceder a plataformas educativas. De hecho, rara vez contestan el teléfono y cuando los padres les reclaman señalan que estaban haciendo otra cosa y no se dieron cuenta de la llamada.
Ignorar el fenómeno de las redes sociales es desconocer una realidad. Como todo, tiene cosas positivas y negativas y seguramente las negativas no radican en el fenómeno propiamente tal sino en el uso que se le da.
Según datos, 8 de cada 10 personas accede diariamente a Internet y un estudio de la Universidad de La Sabana, señala que la edad promedio de iniciación en el uso de estas tecnologías es de 9 años y que 7 de cada 10 adolescentes se conectan todos los días a las redes.
El mundo de Internet es tan maravilloso que las personas suelen ignorar los riesgos asociados. Cada día aparecen nuevos estudios al respecto. En Argentina, un estudio realizado por el Ministerio de Educación constató que el 95% de los chicos no cree en los riesgos de Internet mientras que el 75% creo que todo lo que se publica en las redes es cierto.
En una pequeña y rápida encuesta en nuestros pares, nos sorprendió darnos cuenta de la cantidad de tiempo que están conectados. Desde todo el día a 4 a 5 horas por la tarde. Nos dimos cuenta de que los que menos se conectan son aquellos que tienen un acuerdo con sus padres al respecto o un gran control de ellos. En cambio los que reconocen estar todos el día conectados o muchas horas conectados coinciden con compañeros con dificultades académicas o conductuales.
Un estudio realizado por Unicef «Kids Online/ Chic@s Conectados. Investigación sobre percepciones y hábitos de niños, niñas y adolescentes en Internet y redes sociales» dado a conocer el año 2016, presenta datos perturbadores. Facebook es la red más usado por los niños y jóvenes (90 por ciento de los encuestados la usa) y al mismo tiempo señalan que para ellos es un problema que sus padres también la usen pues prefieren alternativas que excluyan a familiares mayores. Ocho de cada diez jóvenes entrevistados vivió al menos una situación desagradable relacionada con imágenes obscenas o pornográficas.
Tal vez no se espera que seamos nosotros quienes digamos esto, pero creemos que como niños y jóvenes no seremos capaces de controlar nuestro “gusto” por las redes sociales. Nos atrapan. Sólo los adultos a nuestro alrededor pueden lograr que las utilicemos sin que nos dañen. Con cuidado, sin riesgos.

















