Autora: Cecilia Catalina Troncoso Figueroa
Marta News, Liceo Bicentenario Marta Brunet (Chillán)
Hablar de aborto siempre ha generado controversia en la sociedad, y no es para menos ya que se toma la decisión de terminar de manera consciente con un embarazo en curso. Pero ¿Qué sucede si es realmente necesario?
¿Por qué critican tanto por elegir abortar? Creo que no debe ser fácil para una mujer determinar dar vida o matar a un bebé, y todas las repercusiones emocionales que aquello implica. Cada decisión conlleva una consecuencia, ya en muchos casos se ha visto que mujeres después de abortar presentan cuadros depresivos, ataques de ansiedad u otras manifestaciones principalmente psicológicas.
No en todos los casos la decisión de interrumpir el embarazo es propia, puede que se encuentre en riesgo vital, de modo que la interrupción del embarazo evite un peligro para su vida. En mi opinión la madre se ve forzada a abortar, ya que es un caso de fuerza mayor, que se encuentra fuera de su alcance.
Cuando me preguntan si estoy a favor o en contra, pienso brevemente y respondo con seguridad que estoy a favor, exclusivamente si el motivo es forzoso o inevitable. Por ejemplo, si el embrión padece una patología congénita adquirida o genética, incompatible con la vida extrauterina independiente, considero que es mejor abortar, pues su vida es médicamente inviable y creo que no es justa la experiencia emocional de la madre.
¿Y qué sucede si el embarazo fue producto de una violación? En este caso no necesariamente se requiere un problema médico, el feto puede desarrollarse normalmente pero que pesadilla debe estar viviendo una mujer o niña al tener obligadamente al bebé no deseado. Claro está que no es culpable de absolutamente nada, pero ¿Acaso es preferible que nazca y que tal vez encuentre una familia de la cual logre formar parte por medio de la adopción?
Lamentablemente eso no sucede a menudo en nuestro país. El dilema que yo he visto frecuentemente es la decisión de permitir que un niño nazca para abandonarlo a su suerte por ser el producto de un acto tan bajo y repugnante como lo es la violación o interrumpir el embarazo evitando que este nazca.
Las personas que no están de acuerdo con este procedimiento me suelen argumentar su opinión con frases como podría darlo en adopción o el niño no tiene la culpa de nada, pero no han llegado a pensar… ¿Y si ese fuera su caso? Si la persona embarazada fueran ellas, su madre, su hermana o su amiga. Si el embarazo fue causado por una violación ¿Qué harían? Acaso es mejor dar al bebé en adopción ¿Es verdaderamente esa la mejor opción? A mi parecer, no.
En conclusión, existe una diversidad de opiniones sobre este tema y distintas circunstancias para determinar abortar o no. Creo que es verdaderamente importante tener claro el motivo por el cual es una decisión razonable y cuando no lo es, considerando las tres normativas, las cuales conllevan en caso de violación, riesgo de vida de la madre o patología congénita del feto. Lo anterior, no significa que cualquiera pueda interrumpir su embarazo, debemos ver el otro lado y pensar que es mejor abortar en estas situaciones.
Que yo esté de acuerdo con el aborto no significa que justifique a una adolescente que desee abortar porque quedó embarazada simplemente por irresponsabilidad, ya que hoy en día existen diversos métodos anticonceptivos y bastante conocimiento para evitar el embarazo adolescente, pero existen otras ocasiones verdaderamente necesarias. Solo sugiero que debemos tomar conciencia y reflexionar sobre los pro y contras del tema.


















