En pleno siglo XXI, en una época que se destaca por la libertad de expresión, la presencia de una avanzada tecnología y formas de vida muy modernas, todavía es común escuchar frases como “Los hombres no lloran”, “No te comportes como niñita”, “Esas cosas son para mujeres”, “Los niños no juegan con muñecas”, entre muchas otras que los hombres deben lamentablemente crecer escuchando y esto solo hace que repriman sus sentimientos, pero, son seres humanos, que pueden lloran y tienen virtudes y defectos, como todas las personas.
Esto va a cambiar cuando la forma de criar sea de una manera en la que se entienda que la diferencia no es algo malo y que existe una igualdad de pensamientos, capacidades, oportunidades, deberes y obligaciones. Enseñar a ver las cosas de una manera en que los más pequeños puedan crecer en un ambiente de respeto por el otro implica realizar un cambio no fácil de aceptar por todos, aún es posible encontrar situaciones en las que es normal, por ejemplo, pedir en un curso que todos se disfracen de Batman, pero caótico cuando se solicita que todos se vistan como princesas, gran dilema para muchas familias, acostumbradas a un sistema de creencias o pensamientos retrógrados.
Es necesario aclarar que las distintas marchas que se han llevado a cabo en el país han sido un poco confusas e impactantes, muchos niños han tenido que presenciar actos de manifestación que no entienden a su corta edad. No todos se dan el tiempo de averiguar sobre los verdaderos motivos de estas marchas, si bien existen buenos argumentos, caen en la polémica debido a la presencia de mujeres que se roban “el show” por sus desnudos o formas de protesta culturales que la televisión no da a conocer a la audiencia, así que el tema principal deja de ser el centro y los hechos se van tergiversando. No se debe pasar por alto que la violencia verbal y física, la publicidad sexista y la discriminación son temas de debate actual que es bueno se sigan manteniendo, algún día deberán resolverse, pero antes debe haber un gran proceso de reflexión.
Pues bien, la igualdad de género no se refiere a la defensa del feminismo o machismo. Es un concepto que muchos tienden a confundir y que ha estado presente en el último tiempo debido a las múltiples protestas realizadas. La Unesco entiende por Igualdad de género la existencia de una igualdad de oportunidades y de derechos entre las mujeres y los hombres en las esferas privada y pública que les brinde y garantice la posibilidad de realizar la vida que deseen. Actualmente, se reconoce a nivel internacional que la igualdad de género es una pieza clave del desarrollo sostenible.
Aprender a aceptar y tolerar es lo más significativo en estos días, independiente del género con el que se sientan identificados, así que hay que armar un gran plan educativo, social y cultural en el que todos se puedan interiorizar sobre qué significa este concepto, ya que una ley de inclusión o anti-discriminación no está dando los frutos esperados.
Finalmente, se debe entender que un hombre no es mejor que una mujer ni una mujer superior a un hombre, sino que ambos, antes que todo, son personas y así como existe el bien y el mal, el hombre y la mujer, con todo el trasfondo de lo que esas dos palabras conllevan, son un complemento que sirve para equilibrar este complejo mundo.

















