“Creo que no se les debe pagar a los bomberos, porque todos trabajarían por interés, por dinero, no por querer ayudar o cooperar con los demás, que es realmente lo bonito de ser voluntario. Ser bombero es una labor muy linda, ese es el pago”, dice este coelemano de 80 años.
Autoras: Renata San Martín y Valentina Fuentealba
Diario Ecos de la Tierra, Escuela Villa Jesús de Coelemu.
La labor de ser voluntario de la segunda compañía de Coelemu por más de 55 años lo ha convertido en el bombero insigne más antiguo de la comuna. Se ha destacado por su trayectoria en ayuda de los demás, siendo reconocido como Vecino Destacado por la Municipalidad.
Ser bombero es una labor noble que no cualquier persona está dispuesta a hacer. Miguel Vásquez Reyes, a sus 80 años, es bombero insigne de la comuna, el más antiguo de todos y fue declarado Vecino Destacado por la Ilustre Municipalidad. Fue su entrega y gran labor como voluntario de Bomberos por más de 55 años lo que lo destaca como una leyenda viviente dentro de esta institución.
Nació en la primera treintena del siglo XIX, un 8 de septiembre de 1938, en Fresia, una pequeña localidad ubicada en el sur de Chile, cerca de Osorno. Actualmente está jubilado y es viudo. Antiguamente era conocido por todos los coelemanos, puesto que trabajó en el correo de la comuna como valijero, lo cual consistía en ir a buscar y dejar los encargos a la estación de trenes sobre una bicicleta, durante aproximadamente ocho años. Posteriormente, fue nombrado cartero y se dedicó a este oficio muchos años hasta jubilar.
No fue solo eso lo que hizo que don Miguel se volviera famoso en su entorno, sino que más bien su labor como voluntario de la Segunda Compañía de Bomberos. Ser miembro de esta institución le trajo, más que buenas o malas experiencias, grandes lecciones de vida que relató a Diario Ecos de la Tierra y que se reflejan en los comentarios que la gente le comenta habitualmente a su hija Carmen Vásquez, como por ejemplo, que él es una persona muy humilde, solidario, colaborador, humanitario, cariñoso, afectivo, vital y activo.
¿Nos puede contar un poco de su vida?
Nací en Fresia, un pueblo costero en el sur de Chile. Como a los tres años me vine a Coelemu, mi mamá se llamaba Clotilde Vásquez, ella era costurera y reparaba colchones de lana. Trabajaba de junior, también me desempeñé en la curtiembre, donde se lavaba y elaboraban los cueros de animales, desde niño, desde que tenía seis años me mandaron a trabajar, no llegué a terminar los estudios. Con el tiempo trabajé en los aserraderos y después conseguí trabajo en el Correo, ahí trabajé por más de veintiún años, yo era el encargado de ir a buscar las valijas donde venían todas las cartas, iba en bicicleta y transportaba las cajas porque no había auto u otro medio de transporte y todo debía trasladarlo al hombro, requería de esfuerzo. También me tocaba traer las valijas de cartas que luego tenía que salir a repartir lloviendo o con truenos, con buen tiempo o mal tiempo, salía igual y llegaba todo empapado. A veces, las personas, cuando no tenían como pagar, me daban algunas cositas que llevaba para la casa y eso también lo valoraba.
¿Hubo alguna persona en su vida que lo motivó a ser bombero?
Sí, un colega. Cuando yo trabajaba de cartero, él me inspiró a ser voluntario de bomberos.

¿Puede contarnos cómo nació el Cuerpo de Bomberos de Coelemu?
El inicio del Cuerpo de Bomberos fue con la Primera Compañía, quien la inició fue el señor Laureano Rugiera. Ya había varios voluntarios cuando entré a la Segunda Compañía.
¿Qué evolución ha tenido el Cuerpo de Bomberos de la comuna?
Antiguamente, había un solo carro y lo usábamos con baldes de agua, lo cargábamos para apagar los incendios y nos poníamos una toalla en el cuello para que no nos entrara tanto humo en la nariz. Ahora hay más de un carro, mangueras, trajes especiales y todos los implementos para protegerse y estar más seguros. Sin duda, ha cambiado. Todo cambia. Ha ido mejorando, sobre todo la estructura, además ahora los capacitan, dan cursos de primeros auxilios, tienen más apoyo que antes, usan, por ejemplo, mascarillas y antes solo se colocaba uno una toalla blanca para cubrirse, y el casco era muy débil. Actualmente, los bomberos bautizan a los nuevos integrantes bomberos, existen químicos que son más efectivos para apagar y más seguros, antiguamente solo usábamos agua.
¿Ha recibido algún reconocimiento por su labor?
Sí, son muchos años. Hay medallas, diplomas y muchos reconocimientos, sobre todo de parte del Cuerpo de Bomberos. Por mencionar algunos, en diciembre de 1993 me otorgaron un reconocimiento por mi labor como director del Cuerpo de Bomberos de la comuna. A los 50 años de trayectoria y desinteresada colaboración, me dieron otro, en el 2011. Después, en junio de 2013, por ser bombero honorario, por la constante preocupación y compromiso, y el mismo año, para el aniversario de la comuna, el Concejo municipal me distinguió con el premio al vecino destacado. También me reconocieron, el 2016, al cumplir 55 años de trayectoria al servicio bomberil. Aún sigo recibiendo medallas por tantos años de labor, las llamadas “juntas”, se reúnen todos para recibir sus medallas y diplomas.
¿Qué actividades realiza actualmente en su tiempo libre?
Cuando los capitanes de las compañías se juntan en distintos lugares del país para recibir sus medallas, yo voy a todo eso, me invitan. También voy a las reuniones de la segunda compañía de bomberos de la comuna, a la Iglesia Católica. Siempre me corresponde llevar la cruz porque soy devoto a la Virgen María. Asisto a las reuniones que organiza el Club de caza y pesca del adulto mayor y aún salgo a andar mucho en Bicicleta. Me mantengo activo. Y aquí en la casa también me mantengo trabajando o realizando algunas labores.
¿Cuál cree que son sus mayores virtudes o cualidades?
Yo me considero una persona muy humilde, me gusta ayudar a las demás personas y llevarme bien con todos. Mi mayor virtud es la solidaridad, es por eso que fui bombero.
¿Recuerda alguna anécdota de su labor como bombero?
Recuerdo una vez, cuando se quemó el viejo hospital de Coelemu, que antiguamente se ubicaba donde hoy se encuentra la Biblioteca Pública. Pues, años atrás hubo un incendio en aquel lugar y es lo que más recuerdo de todos los accidentes, porque en esos momentos sentí mucha impotencia debido a que no se pudo controlar y se perdieron muchas cosas, vidas, fue algo muy lamentable. Me da rabia e impotencia no haber podido apagar aquel incendio, pero era imposible con los pocos recursos que teníamos antiguamente.
¿Qué aportes relevantes cree que usted realizó como bombero?
Quizás no haya hecho mucho por la institución, pero siempre traté de hacer lo mejor y ayudar a los demás, que es el aporte principal que uno puede hacer como bombero. No todos están dispuestos a realizar una labor tan arriesgada como esta.
¿Cómo tomó su esposa la labor de ser bombero?
No le gustaba, porque cada vez que tocaba la sirena tenía que salir corriendo a apagar los incendios o accidentes y tenía que dejar todo abandonado para salir a ayudar, estuviera comiendo o durmiendo. Pero con el tiempo se fue acostumbrando. Les pasa a todos los que son bomberos, porque conlleva un riesgo también y se preocupan.
¿Cree que la gente valora la labor de los bomberos?
Sí. Siento que somos los más aplaudidos, estamos en todo y tratamos de hacer lo mejor, siento que sí nos valoran mucho. Cuando se hacen rifas o bingos mucha gente apoya y brinda mucha ayuda. Ahora la gente ve como héroes a los bomberos, muchos niños en los desfiles esperan que pasen los bomberos porque ellos quieren ser como nosotros.
¿Qué mejoras haría a nivel de comuna al Cuerpo de Bomberos?
Me gustaría que hubiera otra compañía en las zonas rurales, en caso de incendios, porque muchas veces tuvimos que correr a apagar un incendio. Hacen falta más compañías. Hace poco se creó la tercera, en el sector de Ranguelmo, sin embargo, siempre es necesario otra para lugares que están más apartados.
¿Qué características principales debe tener alguien que desee ser bombero?
Tiene que estar en un buen estado mental, estar en buen estado psicológico, porque a veces hay que ver muchas situaciones fuertes y hay que superarlas. También tener un físico apropiado para realizar algunas de las labores.
¿Qué mensaje entregaría a los jóvenes para que apoyen o se unan al Cuerpo de Bomberos?
Que se entusiasmen, que es una labor muy linda, porque aprenderán valores nuevos que son cosas que te marcan la vida y momentos inolvidables.
¿Cree usted que los jóvenes de hoy han perdido la vocación de servicio?
Sí, prefieren estar jugando con un teléfono que ayudar a otras personas, se ha perdido el interés, pero siendo bombero aprenden cosas nuevas que en una pantalla no se puede, como por ejemplo el compañerismo, la amistad, el cariño, la solidaridad, etc.
¿Qué piensa sobre las mujeres bomberos?
Siempre ha habido mujeres, sirven de mucho. Para no exponerlas, a veces se quedan recibiendo llamadas en caso de accidentes, comunican por radio o hay veces que salen a terreno a apagar incendios.
¿Está de acuerdo con que a los bomberos se les pague? ¿Qué cree que pasaría si los bomberos recibieran dinero por su labor?
Creo que no se les debe pagar a los bomberos porque todos trabajarían por interés, por dinero, no por querer ayudar o cooperar con los demás, que es realmente lo bonito de ser voluntario. Ser bombero es una labor muy linda, ese es el pago. Por otra parte, la admiración, abnegación y constancia que hay detrás de todo eso.
¿Tiene algún sueño o meta que le gustaría cumplir?
Creo que los he cumplido todos, pero antes de morir me gustaría lograr que el Cuerpo de Bomberos de la Segunda Compañía tuviera un terreno propio donde instalarse, ese sería mi sueño.
Bomberos ante cualquier emergencia
Los bomberos no solo son conocidos por el fuego o apagar incendios, actualmente están presentes en muchas emergencias diversas; siniestros originados por causas naturales como inundaciones, aluviones, terremotos, entre otros; también, la mayoría de las veces, son los primeros en llegar en situaciones provocadas por el hombre como derrumbes, derrame de materiales que son peligrosos, accidentes de tránsito, vehiculares o de cualquier tipo. Siempre están recibiendo llamadas y asistiendo a donde sean llamados. Es sabido que, incluso antes de la llegada de ambulancias o carabineros, están presentes desplegando todas sus habilidades y prestando toda la ayuda posible a los afectados.
Miguel Vásquez cree que la gente valora esta noble labor que realiza bomberos y destaca la evolución que ha sufrido el Cuerpo de Bomberos desde sus inicios. Quién mejor que un bombero con tantos años de experiencia para relatar los cambios que le ha tocado vivir a lo largo de su vida como voluntario.
El destacado funcionario comentó que las compañías de bombero de hoy tienen la posibilidad de postular a proyectos del gobierno u otra institución para ir mejorando todo, no en beneficio propio, sino que para ir en ayuda de quienes lo requieran siempre y sin mirar condiciones o contextos sociales. Sin embargo, el Cuerpo de Bombero necesita del constante apoyo de las personas de su comunidad para generar recursos que le permitan mantener esta labor sacrificada y arriesgada.
Por estas razones es que se les ve un par de veces al año en las calles o en varios puntos de la ciudad, apelando a la generosidad de las personas que entienden y valoran su segundo trabajo realizado exclusivamente por ese sentimiento de empatía y valentía. Este bombero insigne piensa que debido a esto es que debemos ayudar cuando es necesario en las distintas actividades que se realizan para recaudar fondos. Después de todo, a cualquiera le puede ocurrir que necesite la ayuda de estos héroes denominados así por la gran mayoría.





















