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El artista visual, poeta, profesor de castellano y magíster en literatura haa recorrido diversos países mostrando su trabajo.

Diario El Saber es ahora, Colegio Montessori Millantú

Sabemos que Antonio tiene una historia interesante que contarnos. Él es artista visual, poeta, profesor de castellano y tiene un magister en literatura. Nuestra entrevista fue hecha con el fin de conocer su propuesta estética y su ejercicio como poeta en diversas actividades de difusión de saberes ancestrales relacionados con el tejido como acto de escritura.

¿Por qué decidiste cambiarte el nombre?

Yo nací y crecí con el nombre que mis padres me asignaron que fue Jaime Antonio Araya Miranda, Jaime Antonio Araya nombre que también es de mi padre, abuelo y bisabuelo, esa es por parte la genealogía, de mi historia familiar por parte paterna, y por el lado materno, siempre supe que fui mapuche tercera generación, al principio yo no me sentía de esta cultura, pero luego más grande me sentía parte de esta cultura y luego de pensarlo demasiadas veces empezó la idea del cambio de nombre.

¿Alguna vez te sentiste discriminado por ser mapuche?

Oh… es una pregunta difícil. Me he sentido muchas veces discriminado, por decir que soy mapuche, al decir que soy mapuche entra al tiro la sospecha, tanto como mapuches o no mapuches, y es porque talvez entran en las lógicas de… no sé, de la manera que entienden la mapuchidad, aparecen lógicas, de color de la piel, que para mi también son formas de que se representa el racismo o los racismos, y solo visualizan una forma del mapuche que tienen como grabada en su subconsciente

¿Cuál definiría usted como “la inspiración” que lo llevó a ser poeta?

La escritura misma la veo como un puente para expresar ideas y poder compartirlas con otros. Más que inspirarme en mis sentimientos, creo que la escritura es una herramienta que sirve para plasmar cómo entiendo el mundo y cómo deseo relacionarme con lo que me rodea. También recuerdo mucho mi infancia y los lugares que he recorrido, me gusta pensar en escribir sobre las sensaciones que muchas veces guardo en mi memoria que son sonidos, imágenes o sensaciones. Ahí el desafío es intentar “escribirlo”.

¿Cuál es la relación entre el proceso de tejido y escritura?

Considero que el textil ya es un sistema de escritura que muchos pueblos originarios han desarrollado por muchos años antes de que llegaran los españoles. Por eso la relación entre tejido y escritura es muy cercana, son para mí la misma cosa. Tejer es un ejercicio de memoria igual que la escritura. Ambas son dos formas que uso para expresar el mundo que me rodea.

En relación a su proceso personal en torno al nombre propio ¿Cuál es la diferencia entre el nombre y el nombre propio? ¿Qué sentimientos predominan al cargar un nombre?

Todo lo que enunciamos porta un nombre, lo importante creo es hacer propio el nombre que te han puesto o el que desear portar.  En mi caso, me hago la pregunta por el nombre porque pienso que en ellos podemos reivindicar a nuestros ancestros y usarlo como una forma estratégica para visibilizar nuestros procesos de reconocimiento como indígenas en contexto rural y urbano. En mi caso, decidir reconocerme indígena que nació y vive en la ciudad es asumir un mestizaje crítico que tome una postura clara sobre su historia familiar.

Ser mestizo y reconocerse indígena es una forma de romper con los estereotipos  que la gente tiene: no todos los indígenas andan descalzos y viven en viviendas caricaturizadas por los medios de comunicación. Los indígenas hemos resistido la colonización y modernidad, vamos a la universidad, habitamos las ciudades. El tema es vivir y pensar como indígena y eso desde mi punto de vista tiene que ver con no operar de forma competitiva ni que pase a llevar a otros.

¿Qué significado tiene su apellido a nivel personal?

Catrileo viene del mapudungun Katrü (cortado, herido) y Leüfü (río), podría ser traducido como “río cortado o herido” así lo llaman los lafkenche que viven cerca de Nueva Imperial y Carahue, sin embargo, en la zona lafkenche de Toltén pasa un río que se llama Katrilef o Katrileufu y significa “agua que suena, que se toca con las piedras”. En mi caso me gusta reconocerme con la última definición de mi linaje, por mi relación con el agua, con mi historia familiar y además porque considero que hay algo bellísimo y poético en ello que me interesa reconocer y explorar. También podría decir que “río herido” me autoidentifica por toda la historia de violencia colonial que sigue presente, mi linaje fue cortado y por eso hago mi cambio de nombre legal, para reivindicar al estado chileno que me devuelva el nombre que mi familia perdió.

¿Cómo enfrenta usted la decisión política tomada sobre el territorio reclamado en recuperación?

Los territorios que ancestralmente le han pertenecido al pueblo mapuche debiesen ser recuperados dado que tenemos derecho al autorreconocimiento y autonomía. Un pueblo tiene derechos, y por lo tanto, también debe tener libertad de gobernar y administrar las tierras que le pertenecen por más de 12.000 años. Pienso que Chile debiese reconocer a  los pueblos originarios y a la población afrodescendiente que fue esclavizada por muchos años en el norte como parte de un estado plurinacional.

Estoy en contra de la violencia sistemática que han cometido contra nuestro pueblo mapuche y los pueblos hermanos del territorio argentino, peruano y boliviano. Siento una profunda conexión con el mundo andino, porque al fin y al cabo, la Cordillera de los Andes también nos atraviesa en nuestra geografía mapuche. Es complejo creer que lograremos absoluta autonomía territorial, pero sí debiésemos partir por recuperar los territorios usurpados que hoy muchos latifundistas y empresarios ocupan con empresas extractivistas de materias primas que le pertenecen a la gente.

¿Qué significa ser mapuche? ¿cómo explica el proceso de discriminación que se ejerce en Chile?

Cada persona que se identifica como indígena le ha tocado sentir la discriminación en este país. Lamentablemente los chilenos son muy prejuiciosos con las personas que se sienten distintas a esa forma de sentirse parte de un pueblo. Si bien nací en Chile y mi cédula de identidad dice que soy chileno, me siento mapuche porque me interesa reivindicar que no somos una etnia de Chile, sino somos un pueblo que ha vivido muchísimos años antes de que Chile ocupara nuestros territorios, somos un pueblo que nos hemos adaptado y transformado con el tiempo, pero conservamos nuestras tradiciones que muchas de éstas se han camuflado con la chilenidad.

La discriminación es violencia y racismo, es ignorancia también. Debo reconocer que desde el mundo mapuche conservador también he sido discriminado por “no tener cara de mapuche”, ahora bien, yo me pregunto: ¿cuál es el rostro que debiésemos tener? Si pensamos, hemos sido colonizados y nos hemos mezclado por casi 500 años con otros pueblos, por lo que muchos mapuche tenemos una tez de piel más blanca, pero eso no nos quita el derecho de reconocernos indígenas por respeto a mis abuelos y abuelas, por mis ancestros. Muchos han perdido el apellido pero para ser indígena basta con autorreconocerse, ese es un derecho universal.

¿Piensa llevar su ejercicio artístico a otro país?

Afortunadamente he podido conocer varios países de América compartiendo mi trabajo, además de dar conferencias, charlas, exposiciones, presentaciones de libro. Me encanta poder conocer otros pueblos americanos donde a través de la escritura y el arte contemporáneo he podido encontrarme con un mundo plural e intercultural. He estado en Canadá y EE.UU compartiendo con migrantes latinos e indígenas, así como también conocido varios países latinoamericanos, donde he podido conocer a mucha gente que siente y piensa similar a mis búsquedas artísticas.

¿Cuáles son sus proyecciones?

Me encantaría poder compartir lo que pienso con más personas, conocer lo que otros piensan, sienten y hacen. Ahora estoy viviendo en el sur trabajando con una comunidad, eso me tiene muy contento y agradecido.

 

 

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