En estos últimos 25 años, el sector de Chicureo se ha convertido en un eje de los proyectos inmobiliarios en Chile. Su vida en convivencia con la naturaleza y el alejamiento del ajetreo citadino lo confirma.
Autor: Martín Álvarez Talhouk
Diario La Trascendencia, Colegio San José de Chicureo.
Desde la cúspide de los cerros vírgenes de Piedra Roja, Chamisero y diversos otros lugares de Chicureo, existe la inexorable oportunidad de disfrutar un atardecer de esos con el cielo llameante en gamas de rosado y color querubín. Paseos en bicicleta, práctica de múltiples disciplinas deportivas y, por supuesto, la ubicación de un lugar alejado del tráfico y la rutina citadina en un hermoso pedazo del valle central, resume a grandes rasgos lo que es Chicureo, extenso sector localizado en la comuna de Colina.
A tan solo quince o veinte minutos de la capital, Chicureo brinda la posibilidad de tener una vida en familia, en armonía con la naturaleza y una fuerte influencia de vida de barrio, pero en modernos y vanguardistas condominios. Más allá de sus característicos condominios- lugares de alta seguridad en donde los niños pueden crecer con la libertad que ya prácticamente no existe en Santiago-, Chicureo comenzó a existir con el fin de satisfacer lo que se estaba perdiendo con la expansión y la acelerada modernización de la capital.
Huechuraba comenzaba a pasar de moda y los otros barrios nuevos comenzaron a no recibir tanta atención que, de algún modo, se traslucía como el empoderamiento chicureano, concorde a Portal Inmobiliario. Ya esto pasó hace una década y media, pero actualmente, el reconocido boom inmobiliario sigue siendo auténtico y siempre poniendo ofertas en el mercado para que las familias primerizas conozcan lo que es la joya inmobiliaria de Chile.
El comienzo del boom inmobiliario
Eran los años noventa cuando las primeras familias vinieron a asentarse a Chicureo. Estas correspondían a unas que se empezaron a conocer entre sí y formaron vínculos irrompibles.
Piedra Roja aún no aparecía, pero ciertos comercios propios y parcelas de gran extensión conformaban al Chicureo de antaño. La única vía que existía para conectarse con la Gran Ciudad, correspondía a la Carretera San Martín.
Si se le preguntara a una persona en los años ochenta qué era Colina, seguramente hubiesen respondido que se trataba tan solo de un pueblo rural. Nadie sospechaba realmente que algunos años después, que el proyecto inmobiliario más prestigioso de Chile, de acuerdo a la misma Inmobiliaria Manquehue, no haría más que deslumbrar y generar una demanda importantísima en el mercado inmobiliario.
La educación buscó su lugar, fundando el Colegio San Anselmo, en 1995, y el Colegio San José, en 2000, por dar algunos ejemplos. La vida de parcela y relajada, era lo que marcaba al Chicureo de entonces. Pero en el año 2003, este singular barrio pasó a transformarse en la sensación de la vida inmobiliaria, con el inicio de los proyectos de Piedra Roja y Hacienda Chicureo.
La Inmobiliaria Manquehue implementó su más anhelado proyecto: Piedra Roja, un conjunto de muchos condominios rodeados de cerros frondosos e incipientes bajo el calor seco de la Zona Central.
“Hace muchos años familias buscaron otros rumbos, ya sea en calidad de vida, más espacios para estar alejados de la ciudad, emigraron a Chicureo donde encontraron parcelas de 5000 metros con la posibilidad de empezar una nueva vida más natural” comenta Loreto Tocornal Mansilla, corredora de propiedades de la multinacional Century 21, empresa inmobiliaria que se encuentra en muchos países.
«Se han vendido tantos terrenos en Chicureo, como resultado de la expansión natural de Santiago Oriente. Los precios de las comunas más cotizadas de la capital están excesivamente altos, por lo que matrimonios jóvenes con hijos pequeños lo ven como una excelente opción», agrega Jorge Álvarez, jefe de El Barrio Propiedades.
El flujo de llegada a este reconocido sector se ha prolongado desde hace quince años y a la larga no se ve término, ya que cada vez se construyen más condominios. Los factores que determinan este fenómeno, se deben principalmente a un estilo de vida difícil de encontrar a lo largo de Chile y por el prestigio que se ha logrado mantener en este sector de Colina.
La distribución geográfica de Chicureo se divide en dos zonas principales: en aquella en la que han seguido impulsando parcelas; y otra que se destaca principalmente por la creación de condominios resguardados con alta seguridad.
La evolución de este lugar ha sido simplemente impactante. Con la aparición de la Carretera Radial Oriente, se pasó del aislamiento pleno, aportando tranquilidad, pero también falta de servicios, tales como tiendas de ropa, restaurantes o librerías.
Hoy en día el panorama es distinto, ya que el uso de dicha carretera ha permitido el acceso a mayores posibilidades de consumo, sin perder el lujo de vivir en un lugar tan tranquilo como Chicureo.
Piedra Roja es un ejemplo de una de las mejores inversiones inmobiliarias en el mercado chileno, pero Chicureo también incluye a Chamisero conjunto de condominios anexos a un tumulto de cerros y al sector norte, siendo éste bastante cotizado, aunque no cuenta con una locomoción asegurada.
Hoy en día, este cotizado sector avanza de una manera increíble en el ámbito de construcción, principalmente el progreso de nuevos condominios o expansión de estos. También podemos considerar los malls o boulevards que están en plena construcción, como el de Chamisero.
La joya inmobiliaria de Chile ha sufrido un número de cambios inimaginables. Tan solo era un apacible conjunto de campos y desde que empezaron a construir condominios, los agentes inmobiliarios se dieron cuenta que este lugar se podría convertir en un mega proyecto para el mercado chileno y así ha sido hasta el día de hoy, de acuerdo a las afirmaciones de diversas plataformas inmobiliarias, tales como Portal Inmobiliario e Inmobiliaria Manquehue.





















