Autores: Valentina Saitz, Paloma González, Giselle Araya y Damián Muñoz
Diario Grandes Estudiantes (2014), Escuela Bas. Los Andes (Puente Alto)
Catalina Rojas, viuda de Roberto Parra, folclorista y poeta. Se ha presentado en innumerable escenarios desde los años 70. A escasos metros de la Escuela Andes del Sur vive Catalina Rojas, gran folclorista chilena, cantora popular, nacida en Lontué. Junto a Roberto Parra, con quien se casó, recorrió gran parte de los mercados y calles del país cantando durante los primeros años de la dictadura militar.
Nos recibe de manera exclusiva en su casa de Avenida Los Toros con Las Nieves, un lugar acogedor y repleto de flores y atrapa sueños. No costó que quisiera conversar con nosotros, de manera frecuente acude al colegio para participar de un sinfín de actividades extra programáticas. El sí fue de manera inmediata.
En aquel hogar pasa sus días recordando el pasado y su vida junto al músico nacional Roberto Parra. Ha conjugado su carrera de raíz campesina con escenarios urbanos de los años 70. Tiene a su haber cuatro discos grabados en estudio y una canción de su hermano Dióscoro Rojas.
Su entorno la describe como una mujer sencilla y así nos recibió en su humilde casa para hablarnos de su experiencia como folclorista y de su vida junto al gran músico y compositor del folclor popular: Roberto Parra, autor de grande obras como ”Las décimas de la Negra Ester”, “El Desquite” y de libros como “El Rey Tab” y la Princesa Nina”. Además fue promotor de las cuecas choras.
Roberto Parra falleció a los 73 años en la comuna de Puente Alto, luego de una vasta trayectoria artística. A él se le detectó un cáncer que le apagó el canto el 21 de abril de 1995. Muere junto a su esposa y sus hijas.
En ese contexto y sentada en el living, Catalina Rojas recuerda sus inicios como folclorista y su vida junto a Roberto Parra.

Fotografía: V. González
– ¿Cuántos años lleva como folclorista?
Yo he cantado desde los 15 años. Mi padre era un músico que tocaba el clarinete. Él tenía una pequeña orquesta. Él era el músico del pueblo en la localidad de Lontué – en la Región del Maule, provincia de Curicó -, de ahí saqué mi talento.
– ¿Cuándo inició su carrera musical?
Estudié en un liceo de niñas en Curicó. En él participé de la orquesta del coro, de ahí comencé a cantar. Luego de eso me fui a estudiar a la Universidad de Chile. En ese momento, en nuestro país, comenzó toda la cosa política y ahí vi por primera vez vi a Roberto Parra.
– ¿Cuáles fueron sus primeras experiencias como cantante?
Participé en un festival nacional de liceos, en Santiago, junto a mi hermana y obtuvimos el segundo lugar.
– ¿Dónde conoció a Roberto Parra?
Conocí a Roberto en los balnearios populares. Yo en ese entonces era monitora de teatro.
– ¿Cómo era su relación con Roberto?
Muy buena, estuvimos casados desde 1971 a 1995, año en que murió de cáncer.
– ¿Tuvo hijos con él?
Tengo 2 hijas, una es pintora y la otra es escritora. La que es pintora se encuentra actualmente en Alemania.
– ¿Cómo se relacionó musicalmente con Roberto Parra?
Algunas veces cantamos juntos. Recuerdo si, que las canciones que creaba Roberto nunca las grabó, porque a él no le gustaba grabar.
– ¿Por qué está haciendo este museo en su casa?
Estoy haciendo este museo para que la mayoría de las personas sepan quién fue Roberto Parra, ya que creo yo que no se le tomaba mucho en cuenta. Quiero hacer un libro con todas las canciones que él me escribió y que la gente no conoció.
– ¿Qué va a exponer en este museo?
Sus trajes preferidos, sus trofeos, sus libros con versos populares y regalos de su hermano Nicanor Parra, por ejemplo.
«Grandes Estudiantes» pudo conocer el museo que recuerda la obra y vida de Roberto Parra y que su viuda se dedica día a día a sacar adelante para mostrar quién fue el gran folclorista nacional y miembro del clan Parra. Catalina Rojas recuerda con melancolía los años que la unieron a Roberto Parra y su familia. Así al menos lo comenta. Tiene una excelente relación con Nicanor Parra – «El Antipoeta» – con quien de manera frecuente conversa por teléfono y lo visita.
Una de las anécdotas que recuerda Catalina junto al Antipoeta, es que él las encerraba, junto a sus hijas, para que cuando lo visitaban no se fueran de su casa y las visitas fueran más largas. Ella recuerda con alegría estos episodios y se ríe al contarlos.
Pese a que reconoce que con Nicanor Parra tienen distintas formas de enfrentar el mundo los une un cariño especial. El 5 de septiembre, cuando el Antipoeta cumplió 100 años de vida, Catalina lo llamó para saludarlo.
Catalina reconoce que el Antipoeta tiene una personalidad fuerte y un carácter difícil de llevar. Por ejemplo, cuanta a «Grandes Estudiantes» que solo le responde las llamadas a ella y solo se comunica con ella a través del teléfono.

Los 100 años del Antipoeta no pasan en vano y Catalina Rojas lo sabe. «Nicanor está viejo y eso se nota. Me da mucha pena», afirma la folclorista nacional.
Catalina también recuerda la amistad que unió a Nicanor Parra con Pablo Neruda y que terminó debido a un conflicto.
En sus manos conserva un libro que narra la vida y recopila parte de las obras de Roberto Parra. «La vida que yo he pasado» fue lanzado en noviembre de 2012, en el mismo lugar donde fue estrenada su obra teatral «El Desquite»: La casa amarilla.
Catalina Rojas presentó ese año el libro, que recuerda a su esposo, en la Feria Internacional del Libro de Santiago, instancia literaria que se realiza en Estación Mapocho, en la Región Metropolitana. Ese día Catalina Rojas dijo a los medios de comunicación y a modo de anticipo a la presentación del libro que «va a ser bonito el lanzamiento, La Regia Orquesta va a tocar los temas de ‘La Negra Ester’ y después vamos a cantar cuecas», afirmó.
Además agregó que «es un libro muy completo, ya que hay fragmentos de «La Negra Ester», selecciones de sus cuecas, hay harta prosa de Roberto, cosas que él escribía cuando partía para el sur, el primer viaje, el segundo viaje… El libro es bien familiar, encuentro yo. La biografía la hizo la Lala (Leonora Parra) y yo también escribo un pedazo. Encuentro que es entre tierno y familiar. Esa sería la característica del libro. Es lo que llama la gente un libro mayor», comentó Catalina, según publicó el portal electrónico EMOL.
Catalina Rojas es hermana de Dióscoro Rojas, un cantautor que también ha hecho carrera en el folclor nacional. En la actualidad es un reconocido gestor cultural de la vida popular urbana.
En su juventud, y después de salir del liceo, trabajó en el periódico «La Mañana de Talca» y fue programador de «Radio Minería». Finalmente, en 1970 ingresó al Conservatorio de la Universidad de Chile. Durante toda esa época, el hermano de Catalina Rojas, nunca dejó de componer, su gran pasión.
Por ello, y debido a su gran afición al folclor, fue invitado frecuente de La Peña de los Parra. Gracias a ello desarrolló una profunda amistad con Roberto Parra, esposo de su hermana. Ambos realizaron varias presentación en conjunto.
En la actualidad, Dióscoro Rojas se dedica a difundir el folclor nacional. Por tanto, cada septiembre organiza una gran fonda para celebrar a la patria.
Catalina Rojas se despide de «Grandes Estudiantes» con la ilusión de dar a conocer a su esposo, el gran folclorista chileno Roberto Parra y con la invitación para que la acompañen en el museo
que lo recuerda y con el cual espera aportar un granito de arena al desarrollo de la cultura local y -sobre todo – del folclor nacional.
No todos conocen a este integrante del clan Parra, amante de las cuecas bravas y como lo describe su esposa un auténtico «maestro chasquilla», ya que sin tener una enseñanza formal ni estudios universitarios logró ser reconocido en el país y trascender al tiempo y a las generaciones, marcando la cultura chilena, no solo por pertenecer a esta familia, sino por su aporte a la cultura y a las raíces del folclor.
Ella intenta suplir esto y mostrar a Chile y al mundo la vida y obra del hermano de Nicanor y Violeta. Por ello, no duda en invitar a todos a su museo en su casa, en la comuna de Puente Alto, cerca del Metro Elisa Correa, en Avenida Los Toros. El Museo Roberto Parra aún no está abierto a la comunidad, pero pronto lo estará. Se encuentra en pleno proceso de construcción y recopilación de elementos que pertenecieron al músico nacional.
El clan Parra, una familia de tradición folclórica La familia Parra es muy conocida en Chile por su aporte a la cultura nacional, ya que ha entregado múltiples personas que engalanan el folclor. Por ejemplo, tenemos a la gran Violeta Parra, quien con su guitarra encantó y sigue encantando a generaciones. Temas como «Gracias a la Vida», «La exiliada del Sur» y «Volver a los 17» aún resuenan por los cerros y volcanes.
Otro ilustre integrante de este clan es Nicanor Parra, quien se autodenominó el «Antipoeta». Él cumplió hace poco 100 años y en todo el país se leyó «El hombre imaginario» para festejarlo.
Nicanor y Violeta son hermanos, a ellos se suma Roberto Parra – esposo de Catalina Rojas – quien destacó por su trabajo como dramaturgo, escritor y cantautor. En total son nueve hermanos y son hijos de un profesor de música y de una campesina. La gran mayoría aportó al folclor nacional y hoy ocupan un sitial importante en la música y la cultura chilena.
En la actualidad, el clan Parra sigue expandiéndose y sorprendiendo con su genialidad musical. Por ejemplo, Javiera Parra, integrante ya de la tercera generación de la familia, es una reconocida cantante local, quien formó la agrupación «Javiera y los Imposibles». No podemos desconocer la influencia de esta familia en la cultura local de nuestro país, ya que ha aportado numerosos exponentes del folclor que han traspasado las fronteras de Chile y recorrido el mundo.





















