«Cuando era pequeño en vez de estar jugando con autitos estaba jugando...

«Cuando era pequeño en vez de estar jugando con autitos estaba jugando con la guitarra»

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Autor: Antonia Sofía Bastidas Schazman y María Juliana Plata Meléndez
Diario A Toda Máquina (2014), Colegio  The Thomas Jefferson School (Talcahuano)

Un profesor y músico folclorista por vocación FRANCISCO MONCADA ESCOBAR (El Pancho) Amante de la música desde siempre. Su interés por la música nace a la edad de 8 años, al ver al grupo Illapu en vivo, donde queda maravillado por la armonía y potencia vocal. Una serie de obras artísticas a las que asiste comienzan a sembrar en el amor y la pasión por el arte. A la edad de 9 años, motivado por sus padres entra a estudiar guitarra clásica a la Coorporación Sinfónica de Concepción, donde además integra el coro de niños.

Más adelante continuaría dichos estudios en la academia “Pentagrama”. Participa en una seria de agrupaciones musicales en el colegio, paseando por diversos estilos tales como: el rock latino, folklore andino y latinoamericano, punk rock, heavy metal, black metal, caracterizándose por su amplia gama de gustos musicales y versatilidad instrumental. Al participar en un festival de la voz de colegios de iglesia de la octava región, obtiene el primer lugar, lo que motiva su interés por el canto por lo que ingresa al Coro de la Universidad de Concepción en el registro de tenor, participando en diversas obras junto a la orquesta de la Universidad de Concepción, en versiones escénicas y concierto.

-Háblenos a cerca de usted.

Qué les puedo decir, soy músico, por vocación soy profe pero soy músico desde que tengo 8 años entonces siempre me he definido más como músico que como profesor. Ehm, y divido mi vida entre el quehacer educativo y el quehacer artístico. Estoy constantemente tocando, constantemente viajando igual un poco para satisfacer ese lado artístico que uno tiene, que en alguna medida es casi tan importante como ser profe. Soy una persona alegre…trato, ehhh, en general trato de tener el control de las cosas, de ser seguro de mi mismo y poder de una u otra forma tener las cosas a mi control para poder vivir en paz.

Míster Francisco Moncada en su sala clases (la sala de música) del colegio Thomas Jefferson School campus Monticello
Míster Francisco Moncada en su sala clases (la sala de música) del colegio Thomas Jefferson School campus Monticello

-¿Qué instrumentos domina?
Mira, dominar, principalmente el piano y la guitarra, ahora igual toco varios instrumentos más pero no sé si hablar que los domino. -¿Cuántos instrumentos toca? En realidad no me gusta contarlos, siento que es… un poco orgulloso de mi parte. Igual son muchos. Mientras más instrumentos toco, más me gusta tocar. -¿Por qué escogió esa vocación? ¿De profesor? De músico y de profesor.
La verdad es que de músico no lo escogí, sino que se dio. De repente vi una guitarra y la tomé en vez de estar jugando con autitos estaba jugando con la guitarra.

-¿Qué tipo de música toca?
La música que más me gusta tocar es el folclor latinoamericano y también el folclor matizado con el latín…música Jazz, es una interesante fusión que se está dando hoy en día que la música de raíz americana y afroamericana. Latinoamérica tiene una…evolución distinta a la que pasó en América en general. Esa fusión que se esta dando de las tribus aborígenes con la música africana es muy interesante, siento que se está reencontrando la raíz en un estilo actual y eso me interesa mucho.

-Esta banda en la que está hace tres años ¿Cómo se originó? ¿Cómo surgió la idea de formar una banda?
La verdad es que yo tocaba en un grupo de cueca urbana, que es un estilo de cueca distinta, es un poquito más moderno, se incluyen instrumentos electrónicos y batería. Ahí me metí en el tema de la cueca, hay un movimiento juvenil bastante amplio. Uno a veces piensa que la cueca está un poquito relacionada con el campo y todo eso pero la verdad que la cueca a traspasado ese límite y se ha dado un desarrollo súper importante desde el puerto de Valparaíso hasta Santiago y Chile.

Este proceso fue potente desde los años dos mil yo creo o un poco antes del noventa pa’ delante se ha dado más potente en la juventud. Hay un público bastante amplio, entonces, yo partí tocando cueca con un grupo y recorrimos varias ciudades y grabamos un disco también que en ese momento le dio harta popularidad o sea que es súper escuchado y hasta el día de hoy lo siguen pidiendo en varios lugares de Chile.

Después de eso se separó el grupo por mudanzas a otras ciudades. Ahí se abrió la posibilidad de hacer un grupo de cueca brava y ahí empezamos a juntarnos y me interesó por el tema del piano básicamente. Yo en la universidad igual estudiaba piano pero un piano clásico, nunca me gustó mucho, la verdad. Con el folclor me motivé y empecé a tocar cueca, ahí tenía más libertad el piano… para moverse. Por eso me animé y entré a ese grupo para tocar piano. Después pudimos sacar el disco y ahora estamos full. Es interesante igual porque el trabajo en grupo es difícil. Cuando compartes el arte, en cierta forma te compartes a ti mismo, compartir todas emociones y sentimientos que están a flor de piel.

"La música es muy importante para mí pero mi familia es sagrada" confesó en la entrevista.
«La música es muy importante para mí pero mi familia es sagrada» confesó en la entrevista.

-Cuéntenos una anécdota que le haya sucedido como músico.

Yo tocaba con unos amigos, música tropical, pero ellos tenían problemas a la vista entonces… de noche son casi ciegos, su enfermedad es degenerativa, igual es fuerte pero es la verdad, ellos ya se lo toman a la ligera porque no hay nada que hacer. Entonces, estábamos en una tocata y uno de ellos dijo “Voy al baño”, entonces fue al baño.

Se estaba demorando y el otro lo fue a buscar. La cosa es que después yo me encontré con el que fue al baño y me dijo “Es que me choqué con un tipo, ¡me pegué el medio cabezazo!” y después, el que lo fue a buscar, que es su hermano le dijo a el del baño “Si, te fui a buscar y más encima me pegué con un tipo”… *risas* Resulta que se habían chocado el uno con el otro y ni se dieron cuenta. Con ellos mismos, estábamos en el Festival de la Voz y cuando íbamos a tocar… uno de ellos le pegó a un saxofón y todos los instrumentos fueron cayendo con efecto dominó ¡Fue horrible! Después tuvimos que recoger los instrumentos uno por uno.

-¿Cómo es su vida familiar?
Es difícil porque trabajo mucho, mi señora también se dedica a la música… ella es cantante y por ejemplo ella está cantando ópera en este momento, en Santiago. Yo igual viajo, por ejemplo, yo viajé a Brasil por dos semanas este año y el año que sigue pretendemos ir a Europa y pretendemos ir como un mes, constantemente estamos viajando, eso igual implica que el desarrollo familiar se complica y que no se de en las mejores condiciones.

-¿Qué espera de su vida?
Ser músico hasta que muera , uno entre comillas busca fama , pero , quiere ser renombrable , quiere trascender o sea te mentiría si te digo que no quiero eso , no se si quiero estar en la tele, no sé si quiero ese tipo de medios, yo creo que tengo el pensamiento de la autogestión, guiarse sin necesidad de venderse a ningún medio discográfico, no digo que sea malo totalmente, creo que si uno está ahí es porque quiere estar y tiene que aceptar ciertas cosas.

Igual prefiero mil veces tocar en lugares pequeños o quedarme enseñando, porque es lo que me gusta en vez de tocar en lugares más grandes pero que todos sean fríos y sea una experiencia poco significativa. De una u otra forma te van respetando. Ahora que lo pienso soy más valorado por los músicos de Conce que por la gente.

-¿Se podría decir que una de las cosas más sagradas para usted es la música?
Lo más sagrado para mi es mi familia. La música es muy importante para mí pero mi familia es sagrada. La música para mí es como un prisma para poder ver la vida. Yo no entiendo la vida sin música.

Si eligiera la música o ser profesor ¿Cuál elegiría?
Claramente la música, la música siempre fue la primera opción. Desde chico que me gustó la música, empecé antes de los 10 años. Donde yo vivía, iba a la iglesia, yo tocaba en el coro de la iglesia y después le enseñaba a otra gente que quería aprender. Imagínense, un pollo de diez años enseñándole a otras personas.

-¿Cuál es su percepción con el tema –música- dentro del colegio?

Estamos en pañales. Chile está en pañales, los colegios acá no desarrollan bien la música. Ahora a los profes de música, en la universidad, no le pasan ni el 50% que deberían saber para poder hacer el programa que el mismo gobierno impone. En el colegio le damos un enfoque distinto, vemos incluso la historia de la música. De distintas miradas. Digo que está en pañales porque es un proyecto que se tiene que ir proyecto, carece de cosas y también tiene que ver con la motivación. Los que son más hábiles quieren puro tocar.

Pero los otros no quieren hacer nada. La idea es que los que no pueden hacer nada puedan tocar y los que quieren puro tocar aprendan algo más. -¿Le gusta enseñar? Me encanta enseñar. Aunque es una lata enseñar cuando no hay disposición. Por eso no pierdo el tiempo y les digo a los alumnos “Oye, sal, no te anoto ni nada, vuelve cuando te mentalices”.

Datos rosas en la vida de este músico

El año 2002 conoce a la que sería su esposa, la soprano Carla Pérez, conformando un dúo musical de folklore latinoamericano. Uno de los hitos que hace clic en su carrera musical es cuando escucha “EL Gavilán” de la maestra Violeta Parra, esto lo motiva aún mas a realizar estudios autodidactas de charango, cuatro venezolano, tiple y percusiones afro-latinas.

Al llegar a la enseñanza media realiza un taller de guitarra a sus compañeros de curso, por petición de la profesora a cargo, esta instancia sin duda determinaría su vocación por la enseñanza de la música, por lo que al egresar de cuarto medio ingresa como primera opción a estudiar Pedagogía en Educación Musical. Es así como el año 2007 egresa de la Universidad de Concepción como Profesor de Artes Musicales recibiendo el Premio Universidad de Concepción al mejor egresado de la generación 2007.

Actualmente, se desempeña como profesor de música y director de la academia de música del The Thomas Jefferson School . Además de ser inmensamente feliz con su esposa y sus dos hijos, lo llena hacer lo que le apasiona y hoy en día basa su trabajo musical en una premisa aprendida con un maestro Argentino: “Hay que buscar la Unidad Latinoamericana en torno al folklore que nos hermana”.

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