Compartir

Entrevista al artista Manuel Martínez Silva

«…la medicina, la ingeniería, el derecho y la odontología no son las únicas opciones en la vida, no se dejen influenciar por el entorno, ya que las vocaciones pueden ser infinitas, solo busquen en sí mismos lo que de verdad les apasione…»

Por Javiera Fernández Núñez

Diario Die Realität. Colegio Alemán de Elqui

A inicios del año escolar 2016, los alumnos del Colegio Alemán de La Serena fueron recibidos con una grata sorpresa,como es tradición el primer día hubo un acto de bienvenida al año escolar y en él  las palabras de las autoridades del Colegio, algunas distinciones a alumnos, un número artístico de un compañero, pero la sorpresa era, Manuel Martínez Silva, ex alumno de la generación  2009, sorprendió a todos con una maravillosa presentación de tela aérea, perteneciente al circo contemporáneo. Todos quedaron maravillados con la destreza y la elegancia de la presentación, provocando un momento de asombro, emoción y magia. El silencio solo fue interrumpido por   gritos y exclamaciones que se escucharon de  alumnos más pequeños, e incluso de los más grandes, en los momentos de mayor suspenso.

 

Manuel Martínez se preparó en la École Nationale de Cirque de Montreal, Canadá, lugar de preparación secundaria y postsecundaria. Esta escuela fundada en 1981 acoge a ciento cincuenta jóvenes aproximadamente, de todo el mundo. De esta institución han surgido los artistas que luego han formado el Cirque du Soleil, como Guy Caron fundador de la Escuela de Montreal quien posteriormente fundaría el Cirque du Soleil,  tal vez el más popular. Otras agrupaciones, Le Cirque Éloize y Les 7 Doigts de la Main.

Casi nueve meses después de su presentación en el Colegio, el equipo de Die Realität, haciendo uso de sus redes y contactos tuvo la oportunidad de comunicarse con Manuel, siendo ya un artista internacional accedió al contacto  y emocionadamente, accedió a responder algunas preguntas.

 De vuelta al colegio

Es común que los ex alumnos visiten el colegio para saludar y contar sus experiencias. Pero que un ex alumno sea el protagonista de todas las miradas de la comunidad educativa, es diferente,

 Manuel ¿Qué sentiste al presentar tu arte en tu ex colegio, para los adultos que te formaron y para tus ex compañeros y otros pequeños que no te conocían?

– Sentí mucha alegría, los niños estaban muy eufóricos y eso me dio mucha energía para hacer mi número. Fue muy bonito el poder compartir mi trabajo con los profesores también, ya que no los veía hace muchos años.

 ¿El haber estado en un colegio alemán te ayudó o te sirve dentro de lo que haces?

– Claro que sí, un montón. El colegio fue muy importante, y aportó mucho a mi desarrollo, tanto por los idiomas, ya que este es un colegio bilingüe, y al haber estado en escuela internacional, me tocó hablar alemán en una ocasión durante los días de audición, y también por su buena disposición con los espacios para concretar mis últimos entrenamientos de mi disciplina de circo (tela aérea). Mientras mis compañeros estaban ocupados en los trámites para ingresar a la universidad y buscando dónde vivirían, yo me preparaba en acrobacia, desde ese punto de vista aceptaron mi opción y sentí la misma preocupación que se les brindó a mis compañeros que optaron por caminos tradicionales para la sociedad.

 ¿Y qué pensaban tus compañeros sobre que te quisieras dedicar a las artes?

– Yo egresé del colegio con el deseo de estudias artes circenses, y la verdad nunca lo mencioné mucho, ya que todos sabían que yo quería estudiar teatro y eso ya era raro para el común de mi generación, pero al mismo tiempo, los que sabían lo que yo quería hacer me brindaron mucho apoyo.

 Artes circenses, una opción diferente

 En estos meses en que muchos jóvenes de Cuarto Medio se encuentran en la encrucijada de qué estudiarán, qué quieren para sus vidas, tal vez la experiencia de Manuel es un claro ejemplo de que existen alternativas que aunque no sean tan populares, son tan válidas, como cualquier otra. Tal vez la clave para elegir esté en buscar el verdadero interés de la persona y conocer sus habilidades, pero especialmente ser perseverante y trabajar para alcanzar en el caso de Manuel la perfección en su arte.

 Dentro de las artes circenses contemporáneas hay muchas disciplinas distintas. ¿Qué es lo que más te gusta y en que te has especializado?

– Bueno, lo que más me gusta es al mismo tiempo la disciplina en la que me he especializado, la cual es la tela aérea, no lo haría si no me gustara. Esta disciplina, al igual que las otras, no es para nada fácil y conlleva mucho trabajo y dedicación, pero al final del día es una de las cosas que me da más satisfacción.

Presentaciones en telas del artista. Trabajo individual y trabajo en pareja. La música es un elemento fundamental para acompañar y crear un ambiente especial para los espectadores.
Presentaciones en telas del artista. Trabajo individual y trabajo en pareja. La música es un elemento fundamental para acompañar y crear un ambiente especial para los espectadores.

 ¿De qué trata tu disciplina, la tela aérea o acrobática?

-Bueno, la tela acrobática es una práctica circense de ejercicios aéreos, en donde los artistas realizan algo como coreografías acrobáticas suspendidas en una tela. Es como una mescla de varias cosas, tanto danza y acrobacias, pero la verdad también es como un deporte, ya que necesitas mucha fuerza y flexibilidad.

 ¿Hay veces que te da miedo caerte al encontrarte siempre a tanta altura?

– No, aunque el riesgo siempre está presente, entonces siempre hay una tensión, pero para presentarlo hay mucho ensayo y entrenamiento, cosas que la gente generalmente no ve, para lograr domar el miedo y sentirse tranquilo en el aire. Al final de tanto practicar se te quita el miedo y solamente lo disfrutas.

 Un largo  y perseverante camino hacia las artes circenses

Como dice la canción “Sin dolor no te haces feliz…” Sin duda, cuando se ve el trabajo de Manuel, y al desplazarse se ve como si todo fuese fácil, no imaginamos el trabajo y esfuerzo que debe haber realizado para llegar a ese nivel de presentación.

 ¿Podrías relatarnos cómo fue el proceso por  el que tuviste que pasar para poder ingresar y dedicarte a las artes circenses?

– Cuando egresé del colegio el 2009, decidí irme a Montreal, Canadá, a la mejor escuela de artes circenses contemporáneas del mundo, y no fue fácil poder entrar, ya que uno tiene que pasar cuatro días de audición. Yo me vine justo después de salir del colegio, en febrero del 2010, y me mandaron para la casa el primer día de audición. Me faltaban muchas cosas, no bastaban las ganas. Me preparé todo el año en lo que había estado débil y volví a intentarlo en febrero de 2011, y esta vez sí lo logré, seguí avanzando y aquí estoy ahora.

Sin duda, tuviste que perseverar y no frustraste. A veces esto es muy difícil para los jóvenes, que ante el primer obstáculo se les viene el mundo abajo.

 Aún eras joven cuando decidiste audicionar para la escuela de artes circenses en Canadá, recién habías salido del colegio, ¿cómo fue para ti el tener que separarte de lo que te era conocido?

– No fue fácil porque, como tú dijiste, aún era muy joven y ya estaba tomando grandes decisiones, como lo era jugármela por ser un acróbata e irme a la escuela circense en Canadá. Al comienzo era un poco extraño porque, bueno, era como algo desconocido para mí, además de tener la presión de la audición, pero no me costó mucho acostumbrarme, sobre todo sabiendo que esto era lo que quería hacer y lo que me hacía feliz.

 ¿Es muy difícil aprender a hacer lo que tú decidiste hacer? ¿Puedes compartir un poco sobre tu camino dentro del ámbito artístico desde que egresaste del colegio?

– Sí, es difícil… conlleva mucho esfuerzo y dedicación. Después del colegio y mi primer intento en la audicion, tuve que prepararme un año, con mucho entrenamiento y constancia. Luego me fui un año a Canadá, donde comencé mi formación, y ahora egresé de una escuela superior de Bruselas, en Bélgica donde entrenaba entre treinta y seis y cuarenta horas por semana.

 ¿En qué estás trabajando actualmente? ¿Cuáles son tus planes a seguir?

– Ahora me encuentro en dos procesos creativos de carácter escénico. Uno con un amigo y colega en la creación de un dúo de circo y danza, y un segundo proyecto con un grupo de bailarines para una creación de danza.

 Hacer lo que te apasiona

Cuando somos pequeños, nos llevan al circo y disfrutamos de espectáculos mágicos que nos traen a nuestra realidad lo que parece imposible, especialmente el manejo del cuerpo. Los adultos también disfrutan de ese tipo de espectáculo que los conectan con su emocionalidad y los desconectan de su lógica y racionalismo. Hasta aquí todo bien, como espectáculo, pero cuando un hijo decide ser parte del circo, tal vez la reacción sea otra.

 Tu profesión no es una opción tradicional que digamos. ¿Estás contento o hay veces sientes que te arrepientes de haberla elegido?

– No me arrepiento en ningún momento de haberme dedicado a lo que hago, esto es simplemente lo que me hace feliz. Estoy contento porque cada día me levanto a hacer lo que me gusta, y por ende, lo hago con ganas y motivación. Eso crea una satisfacción enorme.

 Hay muchos niños que tienen sueños, pero les asustan,  porque algunos sueñan con lo que escapa  a lo comúnmente establecido por la sociedad o porque sus padres quieren que lleven un camino que simplemente no es para ellos (creyendo que es lo mejor para sus hijos).foto-3

¿Qué les dirías a esos niños que tienen miedo de ser ellos mismos? ¿Qué mensaje les dejarías a los alumnos del Colegio Alemán, tus excompañeros, quienes en un futuro cercano,también tendrán que decidir hacia donde quieren llevar su vida?

– ¿Cuál es mi mensaje a la distancia? Alumnos(as) y profesores formadores de alumnos(as): la medicina, la ingeniería, el derecho y la odontología no son las únicas opciones en la vida, no se dejen influenciar por el entorno, ya que las vocaciones pueden ser infinitas, solo busquen en sí mismos lo que de verdad les apasione, y quién sabe, capaz llegue otro serenense por estos lados jugándosela por ser un acróbata. Luchen por hacer lo que les apasione, porque eso es el verdadero éxito en la vida.

 ¿Y qué les dirías a los padres que presionan a sus hijos a estudiar una carrera o dedicarse a algo que ellos no quieren?

– Les diría que no presionen a sus hijos a estudiar algo con lo que ellos no están a gusto, porque eso es lo que básicamente tendrán que seguir haciendo por gran parte de su vida. No vale la pena desperdiciar tiempo, dinero y la felicidad de sus hijos en este tipo de cosas. Deben entender que lo común no es la única opción en la vida. Dejen que sus niños busquen y hagan lo que les apasiona, dejen que busquen su propio camino y simplemente apóyenlos en lo que sea que decidan hacer.

 Agradecemos el tiempo de Manuel y le deseamos que siga cumpliendo su sueño, pero también encantando a los niños y regalando un poco de fantasía a los adultos.

 Conocimos a una persona que se la jugó por su sueño, a pesar que este se alejaba de lo tradicional y de lo considerado “un buen futuro”, pero este logro de Manuel Martínez no solo se debió a su talento, sino a su constancia y motivación. Además,contó con una familia que lo apoyó, para poder asistir a la mejor escuela de artes circense del mundo, ÉcoleNationale de Cirque, es decir, profesionalizar su arte con los expertos.

 En este punto sin duda, se plantea otro desafío para la educación en nuestro país, que aún debate considerando un plan de contenidos tradicional, ¿tan lejos estamos de entregar herramientas para que los niños  y jóvenes puedan desarrollar todos sus talentos en Chile? ¿Nuestra sociedad valora el arte y a sus artistas, como un aporte a la construcción de una sociedad mejor, una sociedad que se merece el derecho a soñar, a sonreír a ser más lúdicos y a ser creativos?

No hay comentarios