La senadora ha participado en diversas iniciativas de proyectos de ley que tienen origen en las inquietudes de la comunidad.
Autor: Alonso Rivera
Diario La pikun Mapu, Instituto Chacabuco
Nacida un 10 de mayo de 1963; Lily Jovanka Pérez San Martín hizo sus estudios escolares en el Instituto Hebreo, para posteriormente ingresar a la Universidad del Pacífico, egresando como publicista. Hizo un postgrado de filosofía política en la Universidad Gabriela Mistral, lo que ayudó a convertirse en la senadora que es actualmente.
Cuando Lily decidió trabajar para el servicio público, lo realizó por vocación, y así nos cuenta como es llevar una vida como senadora, compatibilizando su trabajo con ser madre de una familia.
¿Es verdad que su verdadero nombre no es Lily? ¿Por qué lo cambio?
Es verdad, mi nombre original era Lilia, y cuando decidí ser candidata a concejal por La Florida, un querido amigo, me dijo que quedaba mucho más en la retina Lily, que mi nombre original, por lo que le hice caso y desde entonces mi nombre en documentación es Lily, pero mis amigos siempre me llamaban Lily.
¿Cómo era en el colegio, tiene alguna anécdota que nos pueda contar?
Siempre he sido bien matea, me gusta mucho leer, inclusive me acuerdo de mi profesora de castellano en el colegio, ella me heredó esta cualidad, de hecho, subrayo los libros, los artículos de Ley en el caso de los proyectos que nos llegan a la sala del Congreso, vuelvo a consultar los libros ya leídos, siempre leo mucho.
Sabemos que su profesión original es Publicista. ¿Qué la motivó a participar en política?
Yo no vengo de una familia de políticos, ni mucho menos tuve padrinos en el mundo de la política, pero un día con alrededor de 22 años, decidí tocar la puerta de RN en Santiago e ingresé pensando en luchar por una sociedad más justa y por mejorar la situación en la que nos encontrábamos como mujer. Nunca ha sido fácil para mi género pertenecer al mundo político y menos llegar a ser una autoridad reconocida a nivel nacional y creo que se nota cuando uno está en esto por vocación y no por trabajo. Siempre he dicho que el día que pierda mi vocación, debo retirarme.
¿Es más difícil dedicarse a la política siendo mujer? ¿Por qué?
Mucho más difícil, porque somos pocas en el mundo político y junto con ello pocas líderes, por lo que cuando destacas por tu buen trabajo, los hombres que son mayoría en el Congreso no lo ven con buenos ojos. Siempre he dicho que debemos ser solidarias como mujeres, trabajar en equipo por mejorar nuestro país, no son los logros personales los que nos deben dar gratificación, sino, cuando logras un bien común tanto para mujeres como para hombres, así como también para niños, abuelos, etc. No es un tema de género, sino de vernos como pares.
¿Cómo compatibiliza su vida familiar con su cargo senatorial? ¿Qué opinan sus hijos de su actividad?
Compatibilizo como todas las madres de este país, yo siempre cuento esta anécdota, estaba en reunión con un ministro cuando de pronto me suena el teléfono y era mi Rodriguito, mi hijo menor pidiéndome zucaritas, cereales que se le habían terminado. Entonces no por ser política dejas de ser madre, de ser esposa, amiga, hija. A pesar de que yo trabajo mucho y si no estoy en el Senado, estoy en terreno, me doy el tiempo de compartir con mi familia. Mis dos hijos ya están grandes, pero siempre me doy el tiempo de que pasemos un fin de semana juntos, hablamos por teléfono todos los días y ellos me admiran mucho por lo que hago, me apoyan un 100%.
¿Cuáles son los proyectos en que usted ha participado que han beneficiado a la comuna de Los Andes?
En general todas mis iniciativas de proyectos de ley tienen como origen una inquietud local. Voy mucho a terreno y en esas visitas la gente me cuenta cuáles son sus necesidades y sus preocupaciones. En particular, he sido una defensora de mejorar la conectividad entre Los Andes y Mendoza a través de un túnel de baja altura, a fin de aumentar el tránsito de pasajeros y de carga entre ambas ciudades y así convertir a Los Andes en una puerta de salida y de entrada para turistas desde Argentina como de otros países que se mueven de manera terrestre.
¿En qué consiste el proyecto de erigir un monumento en conmemoración del bicentenario del cruce del ejército de Los Andes?
Como todos sabemos, el pasado 12 de febrero, se conmemoraron 200 años del cruce del Ejército de Los Andes que condujo finalmente a la declaración de la Independencia de Chile. Es un importante hito histórico que tiene como protagonista a la ciudad de Los Andes. La idea de este proyecto de ley es constituir una Comisión a cargo de su organización, proyección y construcción, en la cual participen las principales autoridades de la región, como también representantes diplomáticos, del ejército, del colegio de arquitectos, etc. Lo importante es conmemorar el bicentenario con una obra que recuerde a las nuevas generaciones la relevancia de esta gesta histórica.
¿Ha pensado dejar la política algún día? ¿Por qué?
Bueno yo soy autora del proyecto de Ley para que los senadores y diputados sólo puedan ser reelectos una vez, por ende, yo seré reelecta y luego pretendo dedicarme a mi familia por completo y seguir ayudando a las nuevas generaciones desde fuera. Como lo señalé anteriormente yo estoy en esto por pasión, por vocación cuando eso se termine no podemos seguir insertos en la política, porque es para servir y no servirse de ella.
Hoy en día que la política está tan desprestigiada, ¿cómo cree usted que los jóvenes se podrían motivar en creer y ser parte de este arte de gobernar?
En primer lugar, los jóvenes deben interesarse en la política, informarse, debatir, compartir sus opiniones. La política no es algo que esté lejano a la realidad que viven los jóvenes hoy. Está en las universidades, en los clubes deportivos, en los grupos de amigos.
En segundo lugar, luego de interesarse por la política, hay que decidir si participar en política como una vocación. No es algo fácil, amerita muchos sacrificios, pero los resultados se traducen siempre en una mejora en la vida de las personas. Eso es impagable. Es una gran satisfacción saber que uno hizo algo que, por muy pequeño que haya sido, pudo cambiarle la vida a la gente a veces de manera radical. Al tomar la política como vocación debemos entender que hay que poner a disposición de ella todos nuestros conocimientos y habilidades, y hacerlo seria y respetuosamente, tanto por la gente en general como también por tus pares.
¿Por qué se cambió bruscamente del partido Renovación Nacional a fundar Amplitud? ¿Qué cosas tomó en cuenta en su decisión?
Porque no me sentía cómoda en la forma que actuaba mi anterior partido. Sentía que aquel entusiasmo que me inspiraba cuando ingresé a la política ya no existía, y al contrario, lo que se buscaba era mantener ciertas cuotas de poder en vez de preocuparse por la realidad del país. Así fue cuando fui la única senadora en votar a favor de la ley antidiscriminación, o cuando anteriormente voté e impulsé la ley de divorcio. Mientras mi antiguo partido hacía oídos sordos a esa realidad de muchas familias, yo legislé para regularlo y dar la posibilidad de que muchas familias se reconciliaran y pudiesen rehacer sus vidas desde el amor. Creo que eso falta en nuestra política, sentir más empatía por el otro diferente. Cuando fundamos Amplitud pusimos como ideal ser un partido liberal, de centro e inclusivo que valorara la diferencia.
De la tan criticada y manifestada Ley de Aborto en tres causales, ¿cuál es su postura del tema?, ¿y cree que deberían hacerle cambios a dicha ley?
Mi postura fue clara. Voté a favor del aborto en las tres causales. Creo que frente al gran dolor que significa un embarazo no deseado producto de un acto inhumano como una violación, o bien cuando la madre se siente acomplejada por decidir entre su vida o la del hijo que espera, o bien, cuando la vida del feto que lleva en su vientre es inviable, la mujer es quien debe decidir. Yo como legisladora, insisto, como mujer legisladora, no me corresponde imponer a otra mujer una decisión sobre algo tan íntimo como su cuerpo y el hijo que espera. Respecto si es que hay que hacer cambios, creo que debemos perfeccionar el sistema de acompañamiento para las mujeres, asegurar que ellas puedan elegir qué tipo de acompañamiento quieren acorde a la opción que han tomado.
Debido a la neuralgia que le ocasionó parálisis facial, ¿cuáles fueron los efectos psicológicos que esto ocasionó?
Me dio más fuerza para seguir trabajando en política. Problemas así los vive mucha gente en nuestro país, no es algo excepcional. Cada uno debe levantarse de estos eventos que nos pone la vida y sacar lecciones útiles para su quehacer diario, para cómo entiende sus relaciones de familia, personales, etc. Así lo viví yo. Fue complicado, cualquier problema de salud de esa magnitud es complicado, pero siempre el proceso de recuperación lo viví con optimismo. Me sentí muy acompañada, por mi familia y amigos, sobre todo, pero también por personas que conocían mi trabajo. Recibí muchas flores, muchos regalos, incluso de personas anónimas, regalos que aún atesoro. Sentí el cariño de la gente, por eso sigo trabajando en lo que me apasiona.





















