En sus 119 años de historia, el colegio Victoria Prieto ha acogido a numerosos estudiantes inmigrantes. A la fecha, su comunidad ha trabajado por crear un verdadero diálogo entre culturas.
Autor: Diego Vásquez
Diario Relatos Victorianos, Colegio Victoria Prieto (Santiago)
Durante los últimos años, Chile ha vivido un proceso de transformación cultural a raíz de la llegada de personas de distintas partes del mundo. De acuerdo con el INE, el 6% de la población chilena corresponde a inmigrantes. Esto ha generado numerosos cambios en la sociedad, los cuales han derivado en un proceso de interculturalización.
La educación chilena, por ende, ha debido enfrentarse a estos nuevos cambios. Tal es el caso del colegio Victoria Prieto, el que no ha quedado ajeno respecto al tema de la inmigración. A la fecha, cuenta con más de un 50% de estudiantes extranjeros. El establecimiento vive la interculturalidad entre diversas realidades y países, como Perú, China, Rusia, Colombia, Venezuela, Bolivia y México, entre otros. Para el colegio, el tema de la inmigración ha sido muy importante, pues ha generado oportunidades de aprendizaje no solo entre culturas latinoamericanas, sino también con realidades de otros continentes, como por ejemplo, Asia.
Según la opinión de la profesora Teresa Muñoz, quien lleva trabajando 19 años en el establecimiento, esta diversificación ha sido positiva: “cuando llegué a este colegio, la mayoría de los inmigrantes eran peruanos. Actualmente me gusta esta variedad cultural de nuestros estudiantes, ya que muestra un sello como comunidad”. Lo anterior le ha otorgado un contraste distintivo al establecimiento dentro de los otros colegios pertenecientes a la Corporación del Arzobispado de Santiago.
Este complejo educacional se ha preocupado por implementar talleres sobre migración, crear instancias de aprendizaje extracurricular y llevar a cabo la “Fiesta Latinoamericana” durante el mes de septiembre. Estas actividades nacen bajo la premisa que plantea Daniela Loyola, encargada del Departamento de Movilidad Humana del Arzobispado de Santiago: “cuando hablamos de interculturalidad quiere decir que, además del reconocimiento de las culturas en su diversidad, hay una interacción y un deseo de hacer algo juntos. Es decir, yo como chilena aporto a la cultura de mi compañero que es venezolano, y mi compañero que es venezolano aporta a mi cultura que es chilena”.
La experiencia de los estudiantes de origen chino
Emigrar a un nuevo país es un proceso complejo. Aún más cuando este nuevo hogar se encuentra, literalmente, “al otro lado del mundo”. Tal ha sido el caso Erick Wu, Jessica Wu, Armando Wong, Alejandro Wong, Guo Kang Ding y Hongwei Wang, estudiantes del colegio ubicado en la comuna de Santiago Centro. Su llegada a Chile y, en específico, al establecimiento, significó una serie de desafíos para toda la comunidad. La mayoría de ellos no manejaba el idioma español cuando arribaron al país. Aún menos el español tan característico que se habla aquí en Chile.
Ante esta realidad, el colegio da ciertas facilidades en el aprendizaje a sus estudiantes chinos, se les enseña español desde lo más elemental, se les adaptan las pruebas y leen libros de más fácil comprensión hasta que tengan cierto dominio básico en el idioma. Esto les ha asegurado poder adecuarse lentamente a las distintas asignaturas. Según la profesora de Lengua y Literatura, Romina González, quien declaró al diario Relatos Victorianos: “Es un desafío, pues en la universidad no nos preparan sobre cómo educar estudiantes que no manejen el español como lengua nativa. Lo que hacemos es aprender junto a ellos, adaptarnos de acuerdo a sus necesidades”.
Erick Wu, estudiante de III° medio y su hermana Jessica Wu, de 5° básico, llegaron el 2016 a Chile. Para Jessica, quien ingresó a 2° básico ese año, su incorporación fue un proceso sencillo. “Fue normal, como cualquiera que llega al colegio”, afirma la estudiante. Para Erick, por el contrario, la experiencia resultó más difícil. Además del idioma, tuvo que aprender rápidamente el alfabeto latino, pues no lo manejaba. Al principio le costó mucho poder entender las clases. Asimismo, comunicarse con sus compañeros y hacerse entender fue un gran reto.
Alejandro Wong, estudiante de 2° medio, añade que en un principio se sintió impedido de aprender puesto que no entendía “y no sabía mucho, me confundía el lenguaje”. Por su parte, Armando Wong, quien también cursa el mismo nivel, rescata la importancia del trabajo de los docentes del establecimiento. Al respecto, declara “mi profesora de Lenguaje me apoyó mucho y me ayudó”.
Guo Kang Ding y Hongwei Wang, estudiantes de 8° básico, dicen estar contentos con el colegio. Reconocen que la llegada al establecimiento fue difícil y que con el tiempo se han ido acostumbrando al idioma, lo cual les permite una mayor comunicación con su entorno.
Crear un verdadero diálogo intercultural
El Día de la Cultura comenzó a realizarse en el colegio desde octubre del año 2016. Nació a raíz de la posibilidad de que los estudiantes enseñaran, a través de la modalidad de talleres, algún tema de su interés. De este modo, se abrió la posibilidad de que los alumnos extranjeros pudieran enseñar sus culturas de origen. Asimismo, el establecimiento abrió sus puertas a los apoderados y personas externas al establecimiento para que mostraran sus saberes y emprendimientos. A cargo del Centro de Estudiantes del colegio, esta actividad ha buscado durante estos años promover una verdadera interculturalidad.
El primer año, Erick Wu realizó un taller sobre su idioma nativo, el chino. Los siguientes años, 2017 y 2018, se atrevió a realizar uno respecto a escritura china. La actividad resultó ser un éxito, pues promovió el aprendizaje dentro de todos los actores de la comunidad. Quienes asistieron a sus talleres afirman no solo haber aprendido respecto al idioma, sino también haber podido conocer un poco más respecto a su compañero. Estas instancias no siempre se pueden dar en un periodo de “clases normales”.
Maziel Pérez es apoderada del establecimiento y oriunda de Venezuela. Ha participado dos años consecutivos del Día de la Cultura con su stand de arepas. Respecto a esta actividad, opina que “es maravillosa, pues integra no solo a sus alumnos, sino también a toda su comunidad. Aprendemos de las diferentes costumbres, tradiciones y valores. Al mismo tiempo, enseñamos las propias”.
A la fecha, el Día de la Cultura continúa siendo una actividad muy importante dentro de este complejo educacional. Esto ha definido al colegio Victoria Prieto como una comunidad comprometida con la educación intercultural que ofrecen.





















