Compartir

En el casino del Colegio Excelsior de la Comuna de Santiago Centro, trabaja como asistente de cocina una persona que es muy importante y querida por todos los alumnos. Con su gran carisma y compromiso con el colegio, ha logrado ganarse el cariño y el aprecio de todos quienes la rodean. Vive en Chile desde hace algunos años, se siente muy agradecida con quienes la han apoyado aquí, aunque crea que hay muchas cosas que cambiar.

En esta entrevista nos ha dado su testimonio  de cómo vive aquí en Santiago junto a su familia, y como lo ha pasado desde que llegó a vivir al país. Su nombre es Eddie Eli Tabares Mena, de 35 años. Su nacionalidad es Dominicana y llegó a Santiago con su hijo de 6 años que se encuentra actualmente estudiando en el Colegio Excelsior hace 2 años, los mismos que ha llevado trabajando junto a su Pareja Chilena. Su labor al interior del establecimiento  consiste en ayudar en el casino del recinto preparando el almuerzo y los variados snacks que ofrecen. Es en dicha actividad, atendiendo a los alumnos, cuando encuentra un poco de tiempo para poder ofrecer la presente entrevista:

¿Su ocupación?   

Bueno, en  mi país yo estudié leyes, estudié derechos. Aquí soy esposa,  ama de casa, asistente aquí en el colegio, no puedo ejercer carrera porque tengo que volver a estudiar porque no son las mismas leyes.

¿De qué país viene?

Yo soy de república dominicana, del Caribe.

¿Tiene hijos?

Sí, tengo un hijo de 6 años, se vino conmigo el año pasado en agosto, en 2015 llegamos aquí a Chile definitivamente.

¿Qué la motivó a venir a Chile?

Bueno, yo vine enamorada, porque con Pablo nos conocimos por Internet (su pareja), me conoció por la Internet y duramos unos meses conversando y él vino a mi país en octubre del 2014 y regresó al tiro y yo me vine a fines de octubre a Chile.

¿Cómo fue su experiencia los primeros días que llegó a Chile?

Fue buena, bueno casi no entendía como hablaban, sobre todo ustedes los niños, yo vine una vez aquí al colegio y los conocí y no entendía muy bien como hablaban y todo eso pero después ya fui “cachando”.

¿Cómo llegó a este colegio, le pasaron el dato, por un aviso o otra cosa?

No, bueno es que Pablo es dueño de una empresa de casinos, entonces él como mi pareja me trajo aquí al colegio a trabajar, o sea, más bien a ayudarlo en el colegio, entonces yo estoy acá más bien para ayudarlo, igual yo tengo un contrato de trabajo, me pagan un sueldo y todo eso.

¿Antes de venir cual era su expectativa del país?

Bueno, como era un país en el que hablaban mi mismo idioma no pensé que fuera tan difícil este y realmente nunca pensé venir a Chile a vivir; o sea, cuando conocí a Pablo era mi posibilidad, pero no era mi primera opción. Yo estaba bien en mi país pero vine acá por él con mi hijo y hemos estado bien gracias a Dios.

¿Se siente bien acá?                                                              

Si, me siento bien, aunque no he tenido tantas buenas experiencias y he tenido algunas malas experiencias con chilenos, la mayoría de ellos son muy buenos, muy cariñosos, muy divertidos. Entonces no me quiero ir, me dan ganas de quedarme, me gusta el país, su gente.

Su adaptación en términos generales, ¿Cómo fue?foto-entrevista-ii

Este, bueno, mi experiencia la verdad que ha sido buena, tengo mi pareja acá, me ha ayudado muchísimo, la familia, los hijos de Pablo; ellos han sido mi mayor soporte y mi propio hijo que está aquí también. Sin embargo, sí he pasado problemas de discriminación, por ejemplo, en el banco, cuando fui a sacar mi cédula de identidad, pasó una situación de esta clase con la señora que me atendió.

¿Qué opina usted de que en ese tipo de lugares, que en rigor deberían estar preparados para toda la gente, se produzcan situaciones como esta?

Bueno, no sé, creo que podría ser ignorancia de la gente, creo que mucho de estrés  de trabajo… puede ser, no sé porque cada quién amanece en un día malo. Entonces simplemente creo que me topé con ella en un mal día, lamentablemente, pero Pablo se molestó muchísimo y salió a defenderme.

¿Me puede decir otra situación en la que haya sentido discriminada y otra situación en la que se halla sentido aceptada?                                                                       

Bueno, en una agencia de envíos me sentí discriminada. Bueno, yo mando dinero a mi país, a mi madre y lo hago constantemente, entonces la señora que me atendió en dicha agencia me trató con discriminación porque llegó a insinuar algo como que estos extranjeros son todos iguales; algo así mencionó. Entonces sí me sentí ofendida porque nos diferenció por ser extranjeros y segundo por ser de color… eso me hizo sentir un poquito mal, igual solo lo ignoré no más. Pero en otros lugares me he sentido súper aceptada, bueno, con los niños, el colegio. Son niños educados, inteligentes y agradables, me dicen tía, me tratan con respeto, me preguntan “cómo está” “me gustan sus trenzas tía”, o sea son cariñosos y uno se siente bien, no dan ganas de irse.

¿Cómo ha sido su experiencia aq
uí como madre? foto-i-entrevista

Te diré, como madre me he sentido súper bien porque en el colegio a mi hijo lo aceptaron cuando ni siquiera tenía cédula de identidad, mi hijo vino con una visa especial que le entregó el cónsul chileno a él para que viniera. Entonces no sabía que mi hijo podía adquirir cédula inmediatamente y ocurrió que se me venció la cédula, la visa de él, y no le saqué cédula, y tuve que sacar la cédula mía para poder darle una a él… pero de todos modos me lo recibieron en el colegio, en el jardín. Todos los niños, todas  las personas me lo tratan con cariño al Kevin, han sido súper agradables con él. Fue primero la educación que no me la negaron en ningún momento, eso es súper importante para nosotras las mamás, entonces ese recibimiento que te da aquí Chile con tu niños, que te los acogen con educación, con todo, es muy importante Aquí en el jardín, en todas partes me lo tratan con cariño, entonces eso es especial, es agradable.

¿Nos puede dar su opinión sobre cosas buenas y malas de Chile? 

Bueno, mira, lo primero que encontré más mal aquí es la delincuencia, porque en mi país la ley es muy estricta en cuanto a eso, en relación a los ladrones, es un trato muy distinto en las leyes de mi país. Como estudié derecho en mi país conozco del tema y encuentro que cambia mucho lo que son las leyes de República Dominicana a lo que son las de acá. Aquí son muy condescendientes con el delincuente, con el que roba, con el que comete un delito, y todo esto lo encuentro muy irónico porque en mi país son todo lo contrario. Si en mi país tú cometes un delito caes preso inmediatamente hasta que se demuestre lo contrario, o sea  tú estás preso y demoras tiempo para salir, lo que te da tiempo para que, si cometiste un error, tú puedas recapacitar; por lo menos vas a durar mínimo 2 o 3 meses preso, y eso que es por un delito menor. Entonces, aquí hay “mecheros” ¿no? y roban y  no les pasa nada. Encuentro que no es mucha la pena aquí, por eso siguen delinquiendo.

¿Y las cosas buenas?

Bueno, en cuanto a la educación, la educación de acá es muy buena, al menos este colegio es muy bueno, mi hijo ha mejorado muchísimo pues llegó a Chile con harta deficiencia. Lo que ocurre es que en los colegios de mi país no son tan estrictos en cuanto a la educación como son acá, además,  aquí tienen un muy plan escolar.  Tienen este tema de uno no le puede pegar a los niños, allá en República los profesores les pueden pegar sin problemas no pasa nada: le pegaste y es legal. Aquí, por el contrario, tú no puedes, es ilegal, entonces ¿ves? Como que hay cosas en las que ustedes son fuertes aunque sean muy débiles en otras. En cuanto a la educación, eso me parece muy bien, son muy buenas medidas que cuiden o protejan al niño. Creo que Chile es un país muy desarrollado, yo pienso que es un país mucho más desarrollado que el mío.

¿Qué les diría a los chilenos acerca del trato que tienen hacia los inmigrantes?

Yo creo que el chileno debería ser un poquito más gentil. Pienso que al chileno le puede faltar un poquito más de alegría. Yo veo que el chileno funciona por temporadas: a veces está más triste, a veces está más contento, algo muy distinto a  mi país porque el dominicano es mucho más alegre, mucho más contento… bueno, eso, que sean más gentiles, más condescendientes con nosotros que estamos aquí. En  mi caso yo no vine porque  tenía necesidad, yo vine porque quería estar con mi pareja, nada más. Pero hay muchos que vienen por necesidad.

¿Cómo se tomó su familia dominicana su cambio de país?

Bien, bien sí, voy a visitarlos pronto si Dios quiere. He ido varias veces desde que llegué aquí. Además, yo también les doy la seguridad a ellos de que estoy en un buen lugar y ellos saben que es así. Pero yo tengo compañeros dominicanos y haitianos que la pasan mal porque en este lugar a veces son pesados con ellos, con el trato, y la paga es muy mínima. Por ahí, creo que el chileno debiera ser un poquito más condescendiente con el extranjero que viene a trabajar. De todas maneras nosotros no venimos en bus como dicen que viene el peruano o el colombiano, nosotros cogemos un avión y duramos hartas horas para llegar a Chile y devolvernos también es difícil y muchos no quieren hacerlo por la realidad que se vive allá.

La entrevistada se despide con una sonrisa.

Conocer un poco más la vida de una persona como ella se convierte en una puerta a través de la que se pueden saber muchas cosas que a simple vista, como simples comensales del casino de un colegio, uno ignora. Se debe tomar en cuenta su opinión, que es de primera mano, respecto de las cosas buenas y malas de este país; cabe destacar que ella, a pesar de los problemas que ha enfrentado, se siente muy agradecida con el país como madre por el hecho de que no le negaran a su hijo la educación que el menor necesitaba apenas llegaron a Chile. El llamado que ella realiza a que los chilenos sean más empáticos con los extranjeros es algo que debe ser escuchado.

No hay comentarios